07 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Repasamos los grandes éxitos de la gran pantalla que ofrece la compañía audiovisual bajo demanda

“Diamantes en bruto" y otras siete películas que no podríamos ver si no fuera por la plataforma Netflix

Fotograma de la película
Fotograma de la película "Diamantes en bruto"
Tras el éxito y la acogida que ha tenido la película “Diamantes en bruto” en Netflix, repasamos otras buenas películas que puede que no conozcas y que no hubieran sido distribuidas en España de no ser por el gigante del vídeo bajo demanda.

Empezamos por “Diamantes en bruto”, una película que hasta hace un mes muchos hubieran augurado su camino hacia los Óscar. El filme de los hermanos Saftie es una experiencia cardíaca de principio a fin, con un protagonista, Adam Sadler, de una naturaleza casi autodestructiva.

El protagonista es capaz de meterse en los líos más absurdos para alimentar su avaricia. Un judío oscuro y casposo pero que tiene un elemento redentor, su capacidad para avanzar sin importar como de feo se pongan las cosas.

“Good Time”, es la anterior película de los directores de “Diamantes…” y a pesar de no ser tan accesible, se pueden ver varios elementos en común. Es otra entrada en el submundo criminal menos bonito y glamuroso que con un pulso adrenalínico  convierten la historia en un continuo estrés, en el que el protagonista solo sale de un problema para meterse en otro. En esta también reinventan a un actor, Robert Pattinson, con un personaje deleznable pero que se encuentra en una situación con la que podemos sentir empatía.

Born to be blue”, biopic sobre el legendario trompetista de jazz Chet Baker en los años 60 interpretado por Ethan Hawke (tan experimental como en sus inicios). Sin embargo, no se centra en su ascenso sino en un duro episodio una vez conseguido el éxito. Hasta el punto de que parece que nunca volverá a poder ser capaz de componer, pero su pareja Jane lo reta a volver a la escena musical en contra de todos los pronósticos. “Trata sobre muchas cosas con las que me identifico: éxito temprano, cómo sostenerlo, pasión, amor por lo que haces y la inevitabilidad del fracaso” comentaba Hawke.

Mudbound”, otro filme poco convencional que fue tan amago de Óscar que si no hubiera sido producido por Netflix, podría haberlo sido. Sí consiguió 4 nominaciones, incluyendo (por primera vez en la historia) una nominación a una mujer al Óscar a Mejor Fotografía.

Yo, Tonya”, joya oculta que no lo fue tanto gracias a su actriz protagonista Margot Robbie (El lobo de Wall Street). Década de 1990. Tonya Harding es una prometedora patinadora sobre hielo estadounidense, una joven de clase obrera, siempre bajo la sombra de su implacable e insensible madre, pero con un talento innato. Su toque scorsese la hace imprescindible.

Stronger”, otra desapercibida que es un absoluto descaro a la hora de mostrar las habilidades de Jake Gyllenhall (actor protagonista) en el mejor de los sentidos. Una víctima de los atentados de la maratón de Boston ayuda a la policía a dar con los responsables mientras se recupera del trauma. Para muchos será un festival del lloro.

Okja”, prácticamente solo necesitas saber que es la anterior película del director de “Parásitos”, la recién ganadora de los Óscar.

“Shot Caller”, brutal relato con una visión diferente del hombre normal e inocente que acaba en la cárcel. No se queda en lo de siempre y va un poco más allá. Este gran guión podría haber llegado todavía más lejos con un director de mayor prestigio pero el elenco eleva el material, entre ellos el Matareyes de “Juego de Tronos”.

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