21 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

El vicario José Luis Sánchez García, impartió una ponencia dedicada a desentrañar el sentido de la verdad en el pensamiento del ilustre escritor

La Universidad Católica de Valencia celebra un congreso en honor al reconocido filósofo Julián Marías

Julián Marías.
Julián Marías.
Las cátedras Fides et Ratio y de la Caridad de la Universidad Católica de Valencia (UCV), junto a la Vicaría de Cultura de la Diócesis, han celebrado el VIII Congreso Internacional Julián Marías. José Luis Sánchez García, Vicario episcopal de cultura y relaciones institucionales de la Archidiócesis de Valencia, dirigió este encuentro en el que reflexionó sobre la perspectiva del discípulo de José Ortega y Gasset en diversas temáticas relacionadas con la fe cristiana, la felicidad o la verdad.

La Universidad Católica de Valencia (UCV), bajo la dirección de José Luis Sánchez García, Vicario episcopal de cultura y relaciones institucionales de la Archidiócesis de Valencia, ha celebrado durante los días uno y dos de junio el VIII Congreso Internacional Julián Marías, un evento en el marco de la Cátedra Fides et ratio en colaboración con la Vicaría de Cultura de la Archidiócesis de Valencia.

El simposio, que ha tenido como secretario al filosofo D. Juan Díez Sanz, ha contado con la participación de distintos investigadores especialistas en el pensamiento del estudioso, como Harold Raley, profesor de la Universidad Estatal de Oklahoma y traductor al inglés del filósofo español, que ha sido el encargado de pronunciar la conferencia inaugural del congreso.

Han abierto el simposio el director de las dos cátedras organizadoras, José Luis Sánchez,  y el decano de la Facultad de Filosofía, Letras y Humanidades de la UCV, Ginés Marco. Tras la apertura, se ha proyectado un vídeo con el discurso pronunciado por Julián Marías en la ceremonia de entrega del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el año 1996.

Julián Marías recomendaba a sus alumnos no tener miedo a pensar por sí mismos, es más, les animaba a atreverse a pensar y a exponer públicamente sus ideas. Fieles al magisterio del filósofo, sus discípulos han continuado pensando, escribiendo y comunicando sus reflexiones conformadas a partir de su legado y, en este VIII Congreso Internacional, los continuadores de Marías han expuesto las líneas de trabajo que desarrollan a partir del estímulo del maestro en los diversos campos de la cultura, las artes y el pensamiento, y han reflexionado sobre la perspectiva del discípulo de José Ortega y Gasset en diversas temáticas relacionadas con la fe cristiana, la felicidad o la razón.

Una de las principales conclusiones que se extraen del encuentro, en palabras de José Luis Sánchez García, quien también ha impartido una ponencia dedicada a desentrañar el sentido de la verdad en el ilustre filósofo español, es que “la raíz del desprecio a la verdad es el desprecio a uno mismo; cuando uno desprecia la verdad, se deprecia a uno mismo”.

“La verdad va de tal modo unida a la condición humana, dice Julián Marías, que faltar deliberadamente a ella es lo más próximo al suicidio. El que miente a sabiendas está atentando contra sí mismo, se está hiriendo, mancillando, profanando”. Por ello, “mucho descontento que existe en nuestra sociedad mana de la falta de verdad de las personas, que hace que estén tristes porque no hay integridad ni unidad en su personalidad”, ha subrayado el vicario de Cultura.

Asimismo, parafraseando al pensador personalista, Sánchez ha reconocido que “si la verdad es la adecuación de las afirmaciones a la realidad, cuando miente la persona está dejando de ser libre porque la verdad hace posible la libertad. Cuando se desconoce la verdad o se la niega, no solo se pierde la libertad, sino que ello acarrea, según Marías, la destrucción de la concordia, de la capacidad de convivir”.

Por otro lado, el director del congreso ha planteado, en relación al tema de la verdad, el examen individual de cada uno. “Esto evitaría muchos problemas personales y desastres psicológicos; nuestro pensar y nuestro obrar van unidos y conviene examinarse de la verdad con el esposo, con el cónyuge. Vivir en la verdad es la opción que nos lleva a la felicidad”, ha asegurado.

En este sentido, se ha referido tanto a la falta de verdad por parte de otras personas como al autoengaño en el que puede incurrirse, como ocurre con las adicciones, “esos hábitos repetidos que crean vicios y que nos incapacitan para poder ser libres y experimentar el crecimiento de nuestra vida”. Para ilustrarlo ha acudido a la metáfora de ese muñeco de nieve que acude a la hoguera para calentarse “sin darse cuenta de que muchas veces, lo que más nos gusta es lo que más nos destruye”.

En definitiva, “tenemos que aprender a vivir en la verdad, pero, sobre todo, no podemos estar instalados en la mentira, en nos ser conscientes de la importancia de la adecuación de nuestras inclinaciones a la realidad”, ha concluido este experto.

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