21 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Tras un pasado como delincuente juvenil se convirtió en la cara visible de la polémica organización religiosa la "Nación del Islam"

La verdadera historia del controvertido líder racial Malcom X, cincuenta y cinco años después de su asesinato

Malcom X.
Malcom X.
Hace cincuenta y cinco años fue asesinado uno de los hombres clave en la historia de la lucha por los derechos de los negros en Estados Unidos: Malcom X. Este antiguo delincuente juvenil representó la facción más radical de las reivindicaciones raciales. En paralelo al movimiento de los derechos civiles de Martin Luther King, la Nación del Islam defendía la separación total entre blancos y negros.

Malcom Litle era el séptimo hijo de Earl Lilte, un pastor baptista que trabajaba como albañil y un ama de casa y nació en Ohio en 1925. Su padre era seguidor de Marcus Garvey, un líder racial de ideas radicales. Harto de la segregación entre negros y blancos, defendía que los primeros constituyeran una nación libre para poder vivir en libertad. El temido KKK que entonces campaba a sus anchas tuvo a Liltle entre sus principales objetivos y esto le hizo huir a lo largo del país, provocando que su familia no pudiera echar raíces en ningún sitio. Milwaukee o Indiana fueron algunos de los emplazamientos por los que pasaron los Litle. Finalmente, se instalaron en Detroit.

Su infancia estuvo marcada por esa continua trashumancia y por el carácter iracundo de su padre. El señor Litle, adicto al alcohol, maltrataba tanto a su mujer como a sus hijos. Malcom era castigado en el colegio contínuamente y parecía no encajar en ninguna parte. Por un lado, los blancos lo apartaban y por otro entre los negros llamaba la atención por tono de piel claro, heredado de su madre y su pelo pelirojo.

Malcom X en sus años jóvenes. 

En 1931 su padre falleció al caerse, o ser arrojado, de un tranvía. Nunca se llegó a aclarar si se trató o no de un asesinato. La familia comenzó a pasar apuros económicos. Malcom recibió una alegría al ser elegido delegado de la clase. Entonces un profesor le preguntó sobre a qué quería dedicarse. Él dijo que abogado. “Sé realista. Es imposible ser negro y abogado”, le respondió el maestro. Decidió dejar de acudir al colegio y las autoridades le enviaron a un orfanato en Michigan. A los 14 años dejó de estudiar. Ese mismo año, 1939, su madre dio a luz a un hijo de padre desconocido y al presentar síntomas de estar perturbada fue recluida en un sanatorio mortal.

En 1941 siguiendo el consejo de una hermana de padre se mudó a Boston, una ciudad mucho más grande y próspera que Detroit. Pronto se mezcló con la subcultura hípster conocida por usar los pantalones exageradamente amplios. Trabajó como bailarín, camarero y revisor de tren, pero también como traficante de drogas y, gracias al peculiar físico que tantos problemas le dio en su infancia, ganó dinero prostituyéndose.

Marcus Garvey. 

Unos años más tarde se trasladó a Nueva York y tuvo en el barrio de Harlem su reino. La economía sumergida en este distrito vivía una etapa floreciente y el menudeo de drogas y el proxenestismo fueron las actividades favoritas de Malcom X. A finales de 1945 su vida cambió cuando cometió un delito junto a un amigo y las chicas blancas con las que salían. Fueron detenidos y el juicio fue un escándalo. Para la Prensa progresista se les acusaba más por haber salido con dos blancas que por el pequeño hurto cometido. Durante las vistas se les mantuvo enjaulados como animales. El debate entre periódicos conservadores y progresistas duró semanas. Fueron condenados a diez años de cárcel.

La Nación del Islam

Estando en prisión su vida cambió. Se dedicó a estudiar y a mejorar sus innatas cualidades para la oratoria. A la salida de la cárcel en agosto de 1952, tras más de seis años entre rejas, volvió a Detroit con su hermano Wilfred. Éste se había convertidos en seguidor de la Nación del Islam. Esta organización religiosa dirigida por Eliah Mohammad seguía la estela de Marcus Garbey. Los negros debían formar un país independiente. Eran africanos trasplantados en el pasado por obligación a América. Malcom Liltle pasó a ser Malcom X. Renunciaba a su apellido porque éste se lo colocaban los amos a sus antepasados esclavos.

Malcom utilizó sus cualidades como orador para convertirse en el número dos de Eliah Mohammad que lo nombre Jefe del Templo 7 de Nueva York y Portavoz Nacional. Sabedor de la importancia de los medios de comunicación hizo viral las luchas de la Nación del Islam.

Su lucha no tenía nada que ver con las de Martin Luther King o Rosa Parks en el marco de la defensa de los derechos civiles. Sin embargo, con el paso del tiempo, con la llegado de los sesenta, el movimiento por los derechos civiles se hizo más amplio. Las reivindicaciones feministas y LGTBI se dieron la mano con las del reverendo Luther King.

Eliah Muhammad. 

Paralelo a esto Malcom X sufrió un cambio en la percepción de su admirado Eliah Muhammad al descubrir que éste había tenido hijos fuera del matrimonio. De puertas para fuera calló, pero pronto un suceso histórico lo cambiaría todo: El asesinato del presidente Kennedy. Malcolm hizo comentarios políticamente correctos y hubo de abandonar la Nación del Islam.

En 1964, Malcolm X se embarcó en un viaje prolongado por el norte de África y Oriente Medio. El viaje resultó ser un punto de inflexión político y espiritual en su vida. Aprendió a colocar el movimiento de derechos civiles estadounidense en el contexto de una lucha anticolonial global, que abarcaba el socialismo y el panafricanismo.

El 21 de febrero de 1965, Malcolm X subió al escenario para un discurso en el Audubon Ballroom en Manhattan. Acababa de comenzar a dirigirse a la audiencia cuando varios hombres corrieron al escenario y comenzaron a disparar armas. Malcolm X fue declarado muerto después de llegar a un hospital cercano. Tres miembros de la Nación del Islam fueron detenidos, juzgados y condenados a cadena perpetua por asesinar al activista.

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