28 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

LA HEREDERA DEL MILLONARIO AMANCIO ORTEGA NO OCUPA NINGÚN PUESTO EJECUTIVO EN EL IMPERIO TEXTIL, PERO ESTÁ ABIERTA A ASUMIR CUALQUIER RESPONSABILIDAD

Marta Ortega irrumpe en la prensa rosa: Así es la hija menor del magnate fundador de Inditex

Marta Ortega.
Marta Ortega.
Marta Ortega, hija del segundo matrimonio de Amancio Ortega, ha concedido una entrevista al diario estadounidense 'The Wall Street Journal' que ha sido reproducida íntegramente en la portada de la revista “¡Hola!”. En esta entrevista, la hija del fundador de Zara habla por primera vez de vivencias íntimas y presenta su visión sobre el futuro global de la marca. Además, hace apología de algunas cosas que hace única a Zara frente a otras empresas del sector de la moda.

Marta Ortega ha hablado por primera vez para los medios de comunicación. El motivo ha sido una entrevista que ha concedido al diario estadounidense "The Wall Street Journal". El diálogo entre la hija del fundador de Zara y el medio de comunicación estadounidense ha ocupado ocho páginas en su reproducción en la revista “¡Hola!”, donde se ha titulado “El arma secreta de Zara”.

En primer lugar, Marta Ortega ha querido explicar cómo fue su primera vez trabajando en Zara. Hace catorce años y después de acabar el graduado universitario, fue contratada por su padre para ocupar el puesto de vendedora en una tienda de la marca, en King’s Road, en Londres. Ha confesado que durante la primera semana de trabajo pensaba que no iba a sobrevivir. No obstante, ha afirmado que conforme pasa el tiempo nace una especie de adicción a la tienda y que son muchas las personas que a pesar del trabajo duro no quieren abandonar ese cargo.

En la actualidad, la hija de Amancio Ortega no tiene ningún cargo oficial en la compañía. Una de sus principales funciones es supervisar los diseños de ropa de mujer y el merchandising junto con la imagen externa de la marca. Casi todas las semanas hace visitas a tiendas de todo el mundo. Con respecto a su futuro, ha afirmado que está abierta a cualquier proposición, pero que le gustaría permanecer cerca del producto como siempre hizo su padre.

Marta Ortega junto a su padre Amancio Ortega, fundador de Zara y exejecutivo de Inditex

También ha querido destacar que para ella Zara tiene que seguir estando entre la moda de lujo y la ropa de masas. Y que la marca busca que todos los clientes tengan acceso a productos de calidad por un precio asequible. “Creo que es importante tender puentes entre la alta costura y el estilo de calle, entre el pasado y el presente, entre la tecnología y la moda, entre el arte y la funcionalidad”, afirma a WSJ.

Por primera vez ha tratado aspectos de su infancia en La Coruña. Ha reconocido que de pequeña no era consciente de la empresa de moda que dirigían sus padres aunque evidentemente sabía que se dedicaban a ese mundo y que viajaban mucho pero no entendía la dimensión del trabajo de sus padres. Incluso, cuenta una anécdota con una amiga que le preguntó por qué vestía siempre de Zara y ella se encogió de hombros al no saber que esa marca se denominaba así, ni que se trataba de la empresa de sus padres.

En la entrevista ha querido hacer una reflexión sobre las claves del éxito de Zara. Piensa que lo principal ha sido siempre el trabajo en equipo y que su padre siempre ha demostrado una gran capacidad para encontrar el talento perfecto para cada puesto. El hecho de permanecer en La Coruña también les ha aportado una perspectiva diferente muy importante en ese sector.

La hija de Amancio Ortega destaca la identidad propia de Zara, que se ha ido construyendo sobre nuevos productos, partiendo desde cero, y el respeto hacia el trabajo de cada miembro del equipo junto con la búsqueda de la mejor calidad y diseño. 

Para ella otro motivo de éxito ha sido la despreocupación por las cifras económicas y la búsqueda de la grandeza en el trabajo diario. Marta Ortega llega a afirmar que Zara no es tan grande como se piensa, pero que eso no le preocupa. 

¿Quién es Marta Ortega?

Marta es la hija única del segundo matrimonio de Ortega. Amancio se casó en primeras nupcias con Rosalía Mera con la que tuvo dos hijos. Mucho antes de su divorcio con Rosalía, a la que le correspondió una gran fortuna en el reparto, Amancio Ortega inició una relación sentimental con Flora Pérez Marcote. Tras 19 años de convivencia juntos, se casaron finalmente en el año 2002 en el Pazo de Anceis, una vez que el grupo textil salió a bolsa (mayo 2001).

Amancio Ortega con su hija Marta, fruto de su segundo matrimonio.

Ortega conoció a su actual mujer cuando trabajaba como dependienta en el establecimiento que la firma Zara tenía en la calle coruñesa de Torrerio. Flora era la encargada de esta tienda, la predilecta de Amancio. Su relación con Flora fue paralela al inicio del declive de su matrimonio. En un último intento por salvarlo, Flori, como es conocida, fue trasladada a la tienda de Zara en Vigo, situada en la calle Roda, donde también ejerció como encargada.

Dicen que toda esta operación de “destierro” fue ideada por la hermana mayor de Amancio, Josefa, amiga de Rosalía. Pero la operación no tuvo éxito. Amancio Ortega abandonó finalmente el domicilio familiar y se instaló en solitario en un edificio situado en la céntrica plaza coruñesa de Orense, en los números 7-8. Incluso, a veces, llegó a dormir en una habitación que se había preparado en la fábrica.

Amancio y Flora tuvieron en 1983 una hija, Marta. La vida de la joven tampoco ha sido siempre un camino de rosas: cuando ella nació, su padre estaba todavía legalmente casado con Rosalía Mera. Flora y la niña vivieron solas en Vigo durante varios años, a la espera de que Amancio arreglase la situación con su esposa legítima. Aquel divorcio se llevó a cabo con una discreción exquisita: nada se supo de los términos del acuerdo y los protagonistas nunca dieron que hablar. Todo se resolvió a puerta cerrada.

Una vez que fue posible, Amancio se unió a la madre de su tercera hija y los tres se instalaron en A Coruña, en un piso amplio y céntrico, pero en absoluto parecido a un palacio. Allí pasó Marta su adolescencia. Hoy la casa que ocupa la familia Ortega (un octavo unido a otro piso), forma parte de un complejo inmobiliario edificado por la empresa Álvarez Conchado, de la cual Inditex llegó a poseer un 30% de su capital. Este dúplex está situado en un barrio de clase media, conocido por Zalaeta, frente a la playa del Orzán, aunque en A Coruña se le denomina Zaraeta por el extenso número de ejecutivos y mandos de la empresa textil que viven en él.

La hija menor de Amancio Ortega es el ojito derecho del fundador de Zara y presidente del imperio textil. Marta tiene 37 años, una educación exquisita y una pasión: los caballos. Su disciplina, su constancia y concentración la llevaron a convertirse en una de las principales promesas de la hípica en España. Su pasión por los caballos se la ha transmitido su padre, que es capaz de coger su avión Falcon 900 y desplazarse hasta el Reino Unido para comprar los mejores caballos para su hija.

De hecho, por y para su niña, Amancio Ortega construyó el espectacular Centro Hípico Casas Novas, en la finca de Corzo, una antigua factoría lechera, donde invirtió nueve millones de euros. Se trata de una heredad de 30 hectáreas situada en Arteixo (A Coruña), localidad donde reside el imperio Ortega, y donde se celebran desde el año 2000, fecha de su inauguración, algunos de los concursos internacionales más importantes del calendario ecuestre a los que acuden los mejores jinetes. Son muchos los invitados ilustres que acuden al centro hípico del dueño de Inditex. Por ejemplo, es habitual ver a Athina Roussel Onassis, nieta del multimillonario griego Onassis; o también a una de las amazonas más glamourosas, la princesa Haya de Jordania. O a Cayetano Martínez de Irujo, con quien la heredera de Zara mantiene muy buena relación, al igual que con su ex esposa Genoveva Casanova.

De ella dicen que es sensata y “muy normal”. Pero nadie, ni siquiera la propia Marta, puede olvidar que un día heredará una fortuna y parte del imperio que su padre ha creado. Cuando Marta cumplió los 18 años sus padres organizaron para ella una fiesta en el Playa Club, una conocida discoteca coruñesa situada cerca de Riazor, con el fin de presentarla en sociedad. Un aparatoso accidente montando a caballo en vísperas del acontecimiento no fue óbice para que la fiesta se suspendiera. Marta se tomó el contratiempo con buen humor y acudió a la cena con su escayola, dos muletas y una silla de ruedas. Era la puesta de largo de la hija menor de Amancio Ortega y allí acudieron herederos de ilustres apellidos recién salidos de la adolescencia. Muchos de ellos pasaron los días previos (Navidad 2001-2002) alojados en el conocido Hotel Atlántico. Marta no iba de blanco ni de azul como marcan las pautas de las puestas de largo, llevaba un vestido negro con un gran escote donde brillaba un gran crucifijo.

Marta Ortega con su primer marido el jinete Sergio Álvarez

Marta Ortega Pérez inició sus estudios en el colegio de los jesuitas de Santa María del Mar (A Coruña). Luego marchó a Suiza y posteriormente a Inglaterra para estudiar la carrera de Empresariales, en la rama de dirección y administración de empresas. Lo hizo en el European Business School, de Londres. Dicen que no era una gran estudiante, que no sacaba buenas notas, pero que tenía mucha fuerza de voluntad y espíritu de trabajo. Que es tenaz. Que debido a su seriedad aparenta más años de los que tiene. Que domina perfectamente tres idiomas: inglés, francés e italiano. Que se parece mucho a su madre, Flora, tanto físicamente como en su actitud ante la vida. Que con ella comparte los puestos ejecutivos en las sociedades familiares, por ejemplo, como administradora de Inversiones Menlle, S.L. o como vicepresidenta de su filial Caroada S.L. Que estas dos sociedades, con unos recursos propios que superan los 250 millones de euros, se crearon pensando en que poco a poco la niña aprendiera a gestionar fuertes inversiones. Antes de la salida a Bolsa de Inditex en la primavera de 2001, la propia Marta poseía un 0,99 por ciento de las acciones del grupo textil por cuya venta percibió 15.067 millones de pesetas.

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