08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Nacido en Filipinas hace 76 años fue dibujante, director de cine, compositor de bandas sonoras y autor de canciones para Massiel, Ana Belén o Forges

Luis Eduardo Aute: Adiós al artista multidisciplinar alejado de la imagen del cantautor tópico

Luis Eduardo Aute frente a uno de sus cuadros.
Luis Eduardo Aute frente a uno de sus cuadros.
El cantautor Luis Eduardo Aute falleció a los 76 años de edad en un hospital madrileño el 4 de abril. Llevaba alejado de la vida pública y de los escenarios desde que le diera un infarto en 2016 y permaneciera en coma. Más allá de la imagen tópica de cantautor estaba interesado en todos los estilos musicales del chotis al rap y también fue cieneasta, pintor, escritor, compositor de bandas sonoras y autor de canciones para Massiel, Ana Belén o Forges.

Durante años Luis Eduardo Aute representó, contra su voluntad, la imagen del cantautor típico. Cuando en los ochenta, los vientos de la movida arrastraron bajo una falsa máscara de modernidad a la canción protesta de la década anterior, pero él siguió allí. Como siempre. Aunque su imagen más vendible fue la de una pretendida seriedad siempre la acompañó la ironía en algunas de sus composiciones, frente al lirismo de otras. En alguna entrevista afirmaba con humo,r que se había acostumbrado a ser “como una compañía de provincias que echa a rodar una función para que luego triunfe en grandes plazas”. Eso ocurrió con algunos de sus temas como Al Alba que tendría una segunda vida en voces de Rosa León y de Raimundo Amador. Para Massiel escribió algunos de sus mayores éxitos, Rosas en el mar y Aleluya. Ana Belén o Marisol también se beneficiaron de su talento para componer.

Luis Eduardo Aute Gutierrez nació en Manila, la capital de Filipinas, el 13 de septiembre de 1943. Su padre, catalán, llevaba trabajando en aquel país desde 1919, en una compañía tabaquera y había contraído matrimonio con una filipina de la burguesía de ascendencia española. Cuando tenía ocho años se trasladó junto a su familia a España. Primero vivió en Barcelona, pero a los pocos meses se asentó en Madrid, ciudad en la que residió desde entonces, aunque en un principio se le antojase triste y gris. A esa misma edad empezó a pintar, y a los dieciséis ya presentó su primera exposición individual. Sin embargo, en 1963 ingresó en la Escuela de Aparejadores, lugar que abandonó a los quince días.

Todo el imaginario cultural de los sesenta le marcó de una manera o de otra. La influencia de la música francesa, la cultura del cómic, la fiebre pop o la música de Bob Dylan. Hablaba francés e inglés y tenía referentes literarios de la ciencia ficción, llegando a escribir algunos relatos de este género. Su dominio de los idiomas le permitió trabajar como meritorio en varias producciones cinematográficas como Celopatra (1963). Su cosmopolitismo y su sentido del humor caustico le diferenciaban de sus coetáneos.

En 1967 inició su carrera musical con la grabación de los temas Don Ramón y Made in Spain, Ya en los setenta estaba harto de su imagen más tópica como mostró con la canción ¿Qué me dices cantautor de las narices? (1973). En esos años diversificó su talento. Comenzó a publicar libros, a pintar y dirigir cortometrajes. Su primer largo se haría esperar y no llegaría hasta 2001, fue la cinta de animación Un perro llamado dolor.

También compuso música para películas como La viuda andaluza (1976) un satírico filme protagonizado por Bárbara Rey, Esposa y amante (1977) de Angelino Fons, Mi hija Hildegart (1977) de Fernando Fernán Gómez o Arriba Azaña (1978) de José María Gutiérrez. También de él fue la sintonía de la serie televisiva La señora García se confiesa (1976) y musicó obras de teatro como Cinco horas con Mario (1979) de Josefina Molina sobre la novela de Miguel Delibes que todavía representa Lola Herrera.

Su interés por cambiar en cada nuevo trabajo le hizo participar con todo tipo de artistas como Silvio Rodríguez, Javier Krahe o Joan Manuel Serrat. Con el humorista Forges grabó un satírico disco llamado Forgesaund donde pasaban revista a los tópicos de la política española con humor con temas como País S.A., Sillón de mis entretelas o Carcelero. En 2009 sorprendió a todos colaborando con el rapero El Chojin en el tema Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites. La curiosidad por todo lo nuevo le hacía mantenerse siempre inquieto y construyendo un estilo propio impasible al paso de las modas, fugaces por definición.

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