25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Se hacen ya quinielas con el nombre del posible sucesor, reavivando la guerra entre progresistas y conservadores en el seno de la Santa Sede

Preocupación en Italia por el hermetismo en torno a la salud del Papa Francisco tras su operación de colon

Papa Francisco.
Papa Francisco.
El Vaticano intenta mitigar los rumores sobre la salud del Papa Francisco. El Pontífice ha retomado su agenda y, al mismo tiempo, se ha lanzado a apretar el acelerador con respecto a los cambios que quiere introducir en el seno de la Santa Sede. Para ello una de sus grandes preocupaciones estaría siendo quién podría ser su sucesor para que éste mantuviera una línea continuista con respecto a su Pontificado. Los rumores señalan al Arzobispo filipino Luis Antonio Tagle como uno de los favoritos.

Después de semanas de hermetismo, el Papa Francisco reapareció el miércoles 11 de agosto en las audiencias semanales que concede. Su imagen venía a romper con los rumores sobre su salud. Sin embargo, la opacidad informativa a raíz de la intervención quirúrgica a la que se sometió el pasado julio despertó todo tipo de rumores. 

Habitual es, en la información relacionada con la Santa Sede, la opacidad, lo que provoca que, tanto informadores como el pueblo en general, dediquen tiempo a interpretar los silencios que saben siempre estudiados. La Iglesia también habla por omisión, además de por sus actos.

Y cierto es que últimamente parece haberle entrado prisa al Pontífice en acelerar los cambios que quiere introducir en el seno de la Iglesia Católica. El Papa Francisco lleva en el trono de San Pedro desde 2013 y desde el principio quiso que su pontificado tuviese un cariz aperturista que algunos calificaban de progresista. Sin embargo, este se ha traducido más en declaraciones durante actos públicos que en materia legislativa.

Ahora da la sensación de que el tiempo apremia para el líder de la Iglesia Católica y, aseguran a Elcierredigital.com desde Italia, que "todo parece indicar que el Papa entiende que los cambios que quiere introducir en la Santa Sede no van a poder completarse con él por falta de tiempo" por lo que se ha convertido en gran preocupación para él "que su sucesor al frente de la Iglesia tenga una línea continuista con su obra". 

Se cree que en las próximas semanas aprobará la Praedicate Evangelium, un cambio fundamental en la Constitución de la Curia romana, con gran influencia a largo plazo, pues la Curia es fundamental en la elección de un nuevo Sumo Pontífice. 

Nombres para un sucesor 

Mientras el Pontífice parece retomar con brío su actividad tomando decisiones controvertidas para parte de la Curia, se comienzan a barajar fichas para su sucesión en la cátedra de San Pedro. 

Si hay un nombre que se repite, por su cercanía al Papa y por contar con un currículum que lo hace ganador de favores ante el Pontífice, ése es el arzobispo de Manila Luis Antonio Tagle

De origen chino, Tagle fue acercado a Roma en 2019 por expreso deseo del Papa. 'Chito' como le conocen sus íntimos tiene 64 años y un perfil progresista. Por este motivo, Francisco le puso al frente de los puestos más estratégicos en la Santa Sede, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, es decir, la persona encargada de organizar la red de misioneros católicos. Antes estuvo al frente de Caritas Internacional y desde ese puesto pidió públicamente que se perdonaran las deudas a los países del Tercer Mundo. Unos postulados que gustaban al Papa Francisco. 

"No hay que descartar que la Iglesia elija a un Papa asiático después de uno americano. El papel en Europa no necesita reforzarse, forma parte de nuestra cultura, un Papa español o italiano no va hacer que en nuestros países aumente la Fe. Sin embargo, en Asia se ha incrementado mucho el número de fieles a la religión católica y figuras como Tagle han tenido un papel fundamental", asegura a Elcierredigital.com un periodista italiano conocedor de los avatares del Vaticano. 

Por otro lado, el sector más conservador de la Iglesia también está moviendo sus cartas para colocar a un posible sucesor afín a postulados más integristas. Tal vez por este motivo, el Papa se vio inmerso en lo que algunos han calificado de 'purga'. El objetivo de la cabeza de la Iglesia Católica es apartar de la Curia a todos aquellos cardenales radicalizados en la derecha y que estarían conformando una especie de oposición interna a quien ocupa el trono de San Pedro. 

El primero en caer fue Gerhard MüllerexPrefecto para la Doctrina de la Fe (la antigua Santa Inquisición), una de las instituciones clave en el Estado Vaticano, ya que se encarga de discernir qué forma y qué no forma parte de los dogmas de fe del catolicismo y cómo se articulan en el día a día. Müller ha llegado a calificar como "herejía" los cambios que el Sumo Pontífice argentino ha estado incorporando desde su ascenso al Papado. Especialmente molesto se vio al Cardenal cuando el Papa bendijo a parejas homosexuales en Alemania. 

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