20 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El cierre digital se ha hecho con el archivo sonoro de la locutora y su espacio 'Vivir para contarlo' gracias a los autores de 'Encarna en carne viva'

Los audios de la vida de Carmen Sevilla contada por ella a Encarna Sánchez (I): 'Estrellita me dijo, no serás bailarina sino cantante'

Exclusiva
/ Carmen Sevilla y Encarna Sánchez.
Tras la muerte de la icónica actriz Carmen Sevilla y su íntimo entierro este jueves, elcierredigital.com recupera, gracias a los autores de 'Encarna en carne viva', un documento histórico sonoro prácticamente inédito con las memorias de la cantante sevillana. Nuestro diario inicia a partir de esta publicación una serie con la vida más íntima y oculta de Carmen Sevilla contada por ella misma en 1991 a la mítica locutora Encarna Sánchez dentro de su espacio radiofónico 'Vivir para contarlo'.

Elcierredigital.com ha logrado hacerse con un documento histórico sonoro prácticamente inédito. Se trata de las memorias de la actriz sevillana María del Carmen García Galisteo, conocida artísticamente como Carmen Sevilla, que este jueves fue enterrada en la más estricta intimidad acompañada de su único hijo Augusto Algueró García.

Sin embargo, gracias a la labor de investigación de los periodistas Juan luis Galiacho y Pedro Pérez, autores del libro Encarna en carne viva, hemos podido acceder al documento sonoro donde Carmen Sevilla cuenta gran parte de su vida más íntima y oculta a la locutora Encarna Sánchez.

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Portada del libro 'Encarna en carne viva'.

Las cinco horas de grabación datan de octubre de 1991 en una sección que la locutora almeriense tenía en su programa vespertino 'Directamente Encarna' en la Cadena COPE. Esta sección se llamaba "Vivir para contarlo" y en ella, además de Carmen Sevilla, también intervinieron otros conocidos artistas como Juanita Reina o Juan Pardo, entre otros.

Elcierredigital.com dará a partir de este viernes un serial de varios capítulos donde plasmaremos todo lo que Carmen Sevilla contó a Encarna Sánchez en un documento histórico en la radiodifusión española.

El primer episodio de "Vivir para contarlo" con Carmen Sevilla se emitió el 7 de octubre de 1991. Por entonces, la actriz tenía 60 años y estaba a punto de cumplir los 61, el 16 de octubre. El programa arrancaba con unas palabras de Encarna Sánchez en las que indicaba que en estas memorias son los protagonistas "los que cuentan su propia historia con recuerdos, vacilaciones, alegrías, miedos, penas, sinsabores, con el alma y siempre con su propia voz".

La vida de Carmen Sevilla, con su propia voz

Nacíó en el barrio Heliópolis, al lado del campo del Betis, "siempre mal que pierda", como decía ella. "Nací en un hotelito de mi abuelo, padre de mi padre, que era periodista y dueño de periódico sátrico (satírico) simpatiquísimo que se metía con todo el mundo de Sevilla. El pobrecito mío estaba siempre corriendo por todas partes pero era muy popular. Hay una anécdota muy graciosa; siempre decían cuando yo nací que era negra, muy fea, era feísima. Mi padrino, que era el entonces director del ABC en Sevilla le dijo a mi madre: 'Flora, pero esto no es una niña, esto es una cagarruta'. Eso quedó como anécdota en mi vida, creo que esa palabrita ha quedado en mi vida siempre y me ha traído suerte.

Primer fragmento de la vida de Carmen Sevilla contada a Encarna Sánchez/ Prohibida su reproducción. Propiedad de elcierredigital.com.

Mi padre era jefe de contabilidad de Unión Carburo, siempre le había gustado el artisteo porque lo llevaba en la sangre, esa es la realidad. De Sevilla recuerdo poco. Sí me acuerdo de que nos pasamos a vivir a la calle de la Feria en el barrio de la Macarena y me hice muy amiga de la hija de Realito, que era el célebre maestro de baile de todos los grandes bailaores como Rosario o Antonio y muchísimos artistas que yo admiraba entonces. Me iba con ella a la academia y mi padre, el pobrecito mío, venía a recogerme para comer porque se me iban las horas muertas o no iba al colegio, por supuesto. También iba al Colegio de las Mercedarias, pero iba menos al colegio que a bailar. El bailar a mí me fascinaba".

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Carmen Sevilla.

Ante esta primera narración de Carmen Sevilla, Encarna apostillaba: "Recuerdos que ayudan a engordar el sueño de quien como tú tiene el gusanillo del arte dentro. Y esa niñez, Carmen, fue el estreno triunfal muy particular, el de tu vida, Carmen, el de una Sevilla que ahogaba las penas del hambre con las sevillanas".

Ante esto, Carmen Sevilla puntualizaba: "A mí me gustaba hablar mucho, era muy revoltosa y fue gracioso porque una de las monjas me llamó al orden y no me callaba. La monja me dijo: 'Venga usted para acá'. Me cogió de la lengua, me la ató y ya no pude hablar en toda la tarde y en toda la mañana y esa es otra anécdota que recuerdo con mucho amor y cariño".

"De más travesuras no tengo más recuerdos. Nunca he jugado con muñecas, no me acuerdo de tener muñecas, como muchas niñas. Me han gustado mucho el baile y me iba a bailar sevillanas por ahí. Y esa etapa de Sevilla se terminó para mí felizmente, gracias a Dios. Yo no conocí la guerra porque yo era muy jovencita. En Sevilla en realidad no hubo nada, quemaron muchas casas e iglesias, pero yo no me acuerdo de la guerra".

Segundo fragmento de la vida de Carmen Sevilla contada a Encarna Sánchez/ Prohibida su reproducción/Propiedad de elcierredigital.com.

Y Encarna toma la palabra para seguir con su espacio "Vivir para contarlo", con Carmen Sevilla como protagonista principal, y le dice: "Y así, entre olvidos llegaste de la mano de tu padre a Madrid, dejaste allí tu niñez sevillana y te uniste al sueño de tu padre, que pronto hiciste tuyo. Y te hiciste a un firmamento hecho para ti en el que siempre brilló tu buena estrella". Así comenzó Carmen Sevilla:

Así comenzó Carmen Sevilla

"Mi padre se trasladó como jefe de contabilidad de Unión Carburo a Madrid, y como a él le gustaba mucho todo lo de las canciones y este tinglado, pronto contactó con Quiroga-Mostazo y Castellano y se convirtió en su colaborador. Hacía sus canciones y sus letras, que luego eran usadas por Estrellita Castro, Imperio Argentina y alguna para Concha Piquer. En general, para todos los grandes artistas de entonces.

Y dio la casualidad que yo llevé unas canciones en un momento dado a Estrellita Castro, pero antes de este momento, voy a contar mi poca experiencia en Madrid después de los años de la guerra. Viví en un Madrid triste, desolado. Aunque era muy niña me acuerdo de esas casas hundidas, de mucha pobreza y mucha hambre. Nosotros vivíamos en la calle Chinchilla número 2, muy cerca de Gran Vía, y como anécdota, recuerdo que Vicente Patuel –quien luego se convertiría en su segundo marido– vivía en la esquina de al lado, en el edificio Zahara que era de su padre. Por eso a veces el destino es importantísimo en la vida...".

Encarna entonces afirma: "Lo ha dicho Carmen, el destino a veces es fundamental en la vida. Y en todo ello tiene que ver un personaje fundamental en la infancia; la abuela, una persona entrañable para ti, Carmen, fundamental en tus recuerdos y en tus éxitos venideros".

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Carmen Sevilla.

Carmen Sevilla lo explica: "Mis amigas eran la hija del pescadero, del panadero... Esas eran mis amigas de cuando yo trotaba por Madrid. También aquí fui al colegio de las Mercedarias, pero relativamente poco. Porque mi abuela paterna era la que de verdad me inculcaba en el artisteo y le decía a mi padre: '¿No ves que tu hija no sirve para nada? No sabe ni coger el plumero, ni sabe limpiar el polvo, ni estar en casa, ni ayudar a su madre Flora. Déjala que sea artista y que sea bailarina...' Y mi padre le decía que no. Y fue por ella, y a escondidas de mi padre, que me metieron en el conservatorio de Madrid con doña Laura de San Telmo. Y allí empecé a realizar un poquito todas mis ilusiones, que eran ser una gran bailarina. Y Laura de San Telmo me ayudó mucho, porque yo estaba en el primer curso y ella me ponía en cursos más adelantados y siempre me destacaba".

Sigue Encarna: "Y a pesar de tal inocencia de aquellos años, Carmencita Sevilla estaba escrita en la historia del espectáculo español, y su encuentro con Estrellita Castro. Con ella y subida a un escenario solitario empezó así el destino de Carmen". Así lo cuenta ella:

"Tendría unos 14 o 15 años, como mucho. Un día me dijo mi padre que fuera a llevar unos papeles a Estrellita Castro, que iba a debutar en el Teatro Calderón con un espectáculo, con canciones de Castellano Quiroga para ella. Yo me fui para allá con mis hojas y mis letras y pregunté por doña Estrellita Castro. Y me dijeron: 'Está allí, pase por el pasillo'. Y me acordaré toda mi vida... Estaba en el escenario ensayando 'La patria chica', una opereta con baturros y sevillanos que se peleaban entre ellos. Cuando pararon vino hacia mí me dijo: '¿Tú eres la hija de Padilla?'. Y yo respondí: 'Pues sí, señora'. Y continúa Estrellita: 'Me han dicho que bailas muy bien las sevillanas'. Contesté: 'Pues sí señora, bailo muy bien y me gustan muchísimo'. Siguió Estrellita: '¿Y tú te atreverías a subirte a este escenario y bailarme para mí unas sevillanas?'. Yo respondí: 'Pues sí señora'. Le di el sobre y me subí. Allí arriba había un pianista, no recuerdo bien si era Quiroga, y entonces le dijo Estrellita: 'Manolo, tócale unas sevillanas a la niña de Padilla'. Y empecé a bailar. Yo que tenía un cuerpazo entonces, delgadísima, completísima, con 15 añitos... Cuando terminé mis sevillanas Estrellita Castro me dijo: '¿A ti te gustaría venirte conmigo por ahí con el cuerpo de baile con las muchachitas y bailar sevillanas?'. Y yo le contesté: 'Pues sí señora, yo me volvería loca'. Y Estrellita dijo: 'Ya voy a hablar con tu padre'. Y así empezó todo.

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Carmen Sevilla en los escenarios.

Fue tal la ilusión para mí que me volví loca. Y Estrellita se lo dijo a mi padre: 'Padilla, quiero llevarme a la niña'. Y mi padre, que conocía el ambiente, le dijo: 'No me gusta ese ambiente para la niña, no es el más adecuado, aún es muy chica...' Y Estrellita se rebeló, sacó su temperamento que siempre mantuvo hasta que se murió y protestó: 'Mire usted Padilla, si su hija quiere ser puta puede serlo detrás de un mostrador o en un escenario, así que quítese eso usted de la cabeza'. Mi padre se quedó helado, no supo qué contestarle, y en el fondo y en realidad Estrellita tenía razón. Porque una puede ser lo que quiera en un mostrador o en un ministerio. Y mi padre me dejó. Me fui con ella como una hija, con su hermana Gloria. Y la primera vez que me hizo cantar, porque yo era bailarina de conjunto, fue en un homenaje a ella en Barcelona. Nunca se me olvidará en mi vida. 

Tercer fragmento de la vida de Carmen Sevilla contada a Encarna Sánchez/Prohibida su reproducción. Propiedad de elcierredigital.com.

Ella me llamaba María del Carmen, y fue ella la que me puso el nombre de Carmen 'Carmelita Sevilla'. Y me dijo: 'Hoy me vas a cantar'. Yo me asusté y le dije: 'Pero Estrellita, por Dios, si yo no sé cantar'. Y Estrellita contestó: 'Mira niña, tienes que cantar y aprenderte esta canción mía porque quiero que hoy debutes en mi homenaje. Y además eres la benjamina del espectáculo... Además, niña, bailando no vas a ganar dos reales, y cantando puedes ganar mucho más. Osea que olvídate, bailarina no vas a ser y serás cantante'".

Así, día a día, etapa a etapa, Carmen Sevilla recorrió su camino de la mano de una de las más grandes artistas españolas de la que no se ha hecho justicia: Estrellita Castro. Y de su mano pasó también a la compañía del Príncipe gitano. Y de nuevo, etapa a etapa, llegó al mundo del cine. Tenía un rostro bello, lleno de bondad y simpatía. Y así surgió 'Jalisco canta en Sevilla' en 1949, su primera película. Pero eso será en el segundo capítulo de la serie que elcierredigital.com ha iniciado y que continuará en los próximos días desvelando este histórico documento radiofónico integrado en el espacio "Vivir para contarlo" donde la locutora Encarna Sánchez recogió la vida de la gran artista andaluza contada por ella misma.

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