25 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

La SER prescinde del cronista Manuel Molés y de su programa taurino

El ataque del Grupo Prisa a los toros, un favor al nuevo gobierno de izquierdas de PSOE y Podemos

El locutor Manuel Molés.
El locutor Manuel Molés.
El despido de Manuel Molés ha dejado huérfana a la fiel audiencia del programa "Los toros", emitido desde hace 49 años los domingos de madrugada en la Cadena Ser. Esta cadena radiofónica perteneciente al Grupo Prisa ha clausurado el último clásico de la información taurina, un referente durante casi medio siglo, sin ningún tipo de justificación salvo la de sumarse a las nuevas tendencias del nuevo Gobierno que forman Podemos y el PSOE, y donde el Grupo Prisa quiere ser de nuevo parte importante

Hace unos días el Grupo Prisa anunciaba, para sorpresa de muchos, la desaparición de la programación taurina de la parrilla de emisión de su cadena de emisoras que conforman la Ser. Se trataba del último reducto, con relativa fuerza, del mundo de la tauromaquia en los medios de comunicación de este grupo editorial.

Ahora sólo queda allí, únicamente y con grave peligro de desaparecer en las próximas fechas, la crónica taurina esporádica en el diario El País. Un periódico que vio como sus ejemplares barrían en los kioskos y eran vendidos día tras día gracias a las flamantes crónicas, o mejor relatos literarios del gran y nunca olvidado Joaquín Vidal. Hoy estas páginas, otrora con oropeles, se reducen a los festejos a los que asiste su crítico taurino actual Antonio Lorca, que son muy pocos y que no superan cuatro plazas.

El Grupo Prisa se ha cargado así, de un plumazo, a una de las estrellas clásicas de la SER: Manolo Molés, en lo que va ser su nueva línea editorial contra los toros en un claro favor al nuevo Gobierno de izquierdas formado por PSOE y Podmeos. Esta última formacion política siempre proclive a suprimir la fiesta de los toros en España.

La desaparación en antena del conocido locutor, a quien los aficionados esperan que de una vez por todas de una explicación conviente de su cese y alce su voz para explicar las verdaderas razones y motivos, es la punta de lanza. "Un hombre como Molés, con ochenta años y miles de horas de experiencia, no debe callar más. Si no será un cómplice más en la guerra que algunos grupos han empezado ya para cargarse la fiesta de los toros", se afirma en círculos significados de aficionados.

Una vida en los toros

Manuel Molés no solo era una de las voces más conocidas del mundo taurino, sino tambien de la propia cadena del Grupo Prisa, en la que llevaba décadas usando el tono que le caracterizaba y que consiguió contagiar a otros programas y locutores, mezclando la cercanía y el trato amigable, a veces en exceso.

Fue, además, el comunicador encargado de transmitir las corridas del Canal +, una televisión entonces también propiedad de Prisa. Cuando en la sede de este grupo editorial en la Gran Vía madrileña había mucho menos miedo que hoy, y donde todavía no importaba el qué dirán. Por entonces, muchos de los líderes del actual PSOE de Pedro Sánchez, partido al que son afines, compartían barreras de gañote por las plazas de España y cuando sus históricos dirigentes usaban aviones del Estado para ir a ver a torear a Curro Romero. 

Manuel Molés.

La noticia de la desparación de los toros de la cadena Ser, y muy probablemente ya definitivamente del diario El País, es preocupante. Pero no sólo para el mundo taurino, sino para la diversidad plurar de España, que tanto pretende el presidente Pedro Sánchez.

Toda esta campaña mediática parece responder a las nuevas intenciones del partido de coalición que va a gobernar, Podemos. Todo con la aquiescencia del PSOE. Un partido socialista que desde siempre ha influido con peso en los intereses tanto económicos como editoriales del Grupo Prisa. Es un hecho que no sorprende, aunque cargarse un programa taurino con tanta solera como su presentador ha sido un golpe muy bajo a la afición taurina. Y aunque Molés no era tampoco santo de la devoción de la afición más resistente.

Pro esta decisión fulminante tiene también un punto irónico: El de ver cómo trata el mercado laboral a quien ha dedicado su vida a una misma empresa. Empresa que se jacta de izquierdismo liberal en sus medios. Sin embargo, lo verdaderamente grave es que evidencia también el estado de un periodismo dispuesto a doblegarse ante sus partidos-matriz.

Esto no es nuevo en absoluto, pero sí es abiertamente descarado, preventivo (antes incluso de haber Gobierno) y obedece a las intenciones futuras de un ejecutivo dispuesto a entregar las cabezas que sean precisas para conseguir sus objetivos.

El cronista Joaquín Vidal en una tarde de lluvia en Las Ventas

Es un poco angustioso ver que un gobierno nonato, y entregado a varias fuerzas de intenciones e ideología preocupantes, es capaz de retorcer a la Justicia y a la prensa a la vez. Es preferible no pensar en lo que serán capaces de hacer cuando el poder esté del todo consolidado.

Sus compañeros de viaje, Podemos e IU, quieren agarrar votos del animalismo acabando con la caza, los circos o la tauromaquia. Quién sabe si con la ganadería, el consumo de carne o la pesca. Estas medidas consideradas incultas e irreflexivas por una gran número de españoles no tendrían mayor importancia si no resonasen también en los escaños de un partido de gran dimensión, como el PSOE.

Lo mismo da si eso manda a centenares de miles de personas al desempleo. Cuando algo así se hace a la luz del día es que ya estamos preparados para todo lo demás. Decía Ortega que la historia de España y la de la tauromaquia comparten rutas paralelas. Parece que el nuevo Gobierno anda con ideas de destruir la tauromaquia y el Grupo Prisa le va a ayudar. 

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