07 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

La situación del equipo gran canario se ha agravado y su presidente, Alberto Santana, ha explicado que la crisis se debe en gran medida al Covid-19

La caída del mítico club canario Metropole: De cuna de los mejores nadadores a concurso de acreedores

Alberto Santana.
Alberto Santana. / Presidente del Club Natación Metropole.
En el Club de Natación Metropole de Las Palmas de Gran Canaria ha habido decenas de olímpicos y campeones de España. Sin embargo, ahora este equipo atraviesa una crisis histórica, algo que no se esperaban, y están buscando la solución. De momento, ya ha entrado en escena el Expediente de Regulación de Empleo y el Concurso de Acreedores, que se encargará de intentar solventar los problemas.

El pasado 20 de agosto salió a la luz la crítica situación que está pasando el famoso Club de Natación Metropole de Las Palmas de Gran Canaria. Lo hizo saber el propio Alberto Santana como presidente del equipo, y es que entre los culpables de la crisis está la COVID-19. Santana envió una carta a los socios para trasladar toda la información.

En ese escrito confirmó: "Ante la situación de incapacidad para atender los compromisos corrientes de pago a los que se enfrenta nuestra entidad, nos vemos obligados a comunicarles la necesidad de instrumentar procedimientos administrativos y jurídicos para buscar soluciones que determinen la continuidad del Club Natación Metropole”.

Club de Natación Metropole.

Es por todo ello que, además, el club será partícipe del Concurso de Acreedores, que interviene para solucionar situaciones que alcanzan un límite económico bastante arriesgado.

La culpa de la crisis 

Santana entró en dar explicaciones concisas: “Nuestras cuentas padecen la cruda realidad de las consecuencias históricas derivadas de las anteriores decisiones en la política de sueldos o la exención de cuotas, que añadido al desgarro provocado por el COVID 19, el incremento de precio de los costes por la inflación, la pérdida de socios, el rechazo al plan de viabilidad propuesto por esta junta directiva en la última Junta Extraordinaria del 15 de Julio, han terminado por conducir al Club a un cuadro de explotación inviable. Los gastos superan a los ingresos, y no nos podemos enfrentar a esto solos. Necesitamos el compromiso y la corresponsabilidad de los socios”.

Para ello, el presidente también habló de cifras exactas: “Recalcamos que la situación financiera del Club es crítica. El desfase económico mensual es de más 60.000 euros -de los cuales el incremento de la factura eléctrica supera el 60% de esta cifra-. Por lo tanto, ante el aviso del corte del suministro eléctrico por impago (triplicado desde inicio de año, lo que supondrá un exceso superior a los 300.000€ en este ejercicio 2022) nos impulsa a comunicar la realidad económica en la que estamos inmersos”.

Optimismo para la solución

Alberto Santana fue entrevistado por el medio de comunicación Canarias7 para hablar sobre el plan que tienen entre manos para solventar la situación. Este, ante todo, se mostró con esperanza de cumplir con el objetivo para salvar al club.

Jóvenes nadadores del Club de Natación Metropole. 

Los rumores indicaron que el club desaparecería, pero Santana dijo: “El club sigue abierto, dando sus servicios, y quiero dar un mensaje de esperanza, de ilusión. Todas las medidas que adoptamos son en beneficio del club. Nadie está de acuerdo en despedir. Pero ahora mismo tenemos salarios de personal que pueden llegar a los 60.000 euros de coste. No es su culpa, eso lo tenemos claro. Hay un convenio, que se ha respetado, pero es insostenible. Tengo entrenadores de más de un coste salarial de 50.000 euros. No digo que no se lo merezcan, son sus derechos y lo han cotizado. Pero nos toca a esta Junta tomar una decisión para la viabilidad del club. Puede haber daños colaterales, podrá bajar el número de socios, incertidumbre... Pero no va a pasar nada con el club. Tenemos una masa social importante como para salir de esta. El club no va a desaparecer, tampoco va a cerrar. Y el socio no será responsable de nada”.

Por lo tanto, si desde lo más alto del equipo piensan en positivo, es porque creen que hay posibilidades de que la situación pueda enderezarse. Y es que, nos dicen, para que todo salga bien quieren tomar la decisión más adecuada sin tomar riesgos: “Estamos en ese periodo donde hay que tomar decisiones complicadas e impopulares. Tenemos ese revuelo, hemos planteado un ERE. Le pedimos al socio un esfuerzo, pero claro, nosotros también tenemos que hacer esfuerzos. Los primeros no han sido suficientes, yo puedo bajar la temperatura del agua y algunos gastos, pero el problema estructural no lo atajo. Porque sigo teniendo una deuda que está entre los 800.000 y los 900.000 euros. Desde hace más de una década el fondo de maniobra es negativo. Por eso la sombra del concurso, que se está nombrando, esté ahí”.

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