01 de agosto de 2021
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EDICIÓN VERANO

La psicóloga Lara Ferreiro, colaboradora de la web de citas para casados Ashley Madison, traza algunos retratos psicológicos para elcierredigital.com

Infieles célebres (II): El Rey Emérito Juan Carlos I, marcado por sus traumas infantiles

El Rey Emérito Juan Carlos I.
El Rey Emérito Juan Carlos I.
Si tenemos que pensar en un adjetivo calificativo para el Rey Emérito, juan Carlos I, sería “campechano”, el más utilizado por una mayoría. Esa es la imagen que se ha tenido de él durante muchos años. Sin embargo, este atributo se queda escaso para una compleja personalidad marcada por episodios traumáticos infantiles, que han podido influir en su posterior desarrollo como adulto.La psicóloga Lara Ferreiro, colaboradora de la web de citas para casados Ashley Madison, traza algunos de los rasgos.

"Cuando le quitas la capa de Rey, Juan Carlos de Borbón se queda en un ser humano, como todos, con todas sus luces y todas sus sombras", afirma la psicóloga Lara Ferreiro, colaboradora de la web de citas para casados Ashley Madison.

En una entrevista, él comentó que los dos episodios más traumáticos de su vida fueron dos muertes, la de su hermano Alfonso y la de su padre, Juan de Borbón. Su hermano podría seguir vivo si él no hubiera apretado desgraciadamente  ese gatillo del revólver calibre 22. Vivir con esto pesa, y mucho. Para conllevarlo tuvo que disociarse mentalmente, separarse de la realidad y crearse un mundo paralelo.

De lo contrario el sentimiento de culpa hubiera sido tan grande que no le hubiera permitido avanzar en su monárquica vida. El coste psicológico de esto es tan alto, que esta herida tan profunda nunca se cicatrizará para él. Este suceso le marcaría su vida para siempre ya que la infancia es el patio de juegos que determinará nuestra edad adulta.

"El mejor seguro de vida que una persona puede tener sería el de una infancia feliz, sin tragedias familiares, pero este ideal no fue su caso", asegura.

Imagen del famoso Por qué no te callas.

Fue creciendo, se hizo adulto y aprendió a apoyarse emocionalmente en un mundo paralelo rodeado de mujeres (nacionales e internacionales) que le pudieran distraer de sus recuerdos y de su vida oficial y así poder seguir desconectado de sí mismo. Es un mecanismo compensatorio que le ayuda a funcionar día a día.

Rasgos fundamentales

La psicóloga Lara Ferreiro, colaboradora de la web de citas para casados Ashley Madison, traza algunos de los rasgos psicológicos de Juan Carlos de Borbón:

"Él es un hombre muy intuitivo y flexible, aunque no le podemos atribuir tener altas capacidades pero sí las suficientes habilidades sociales como para saber hacer negocios y relacionarse bien...

Es un hombre jocoso, amigo de hacer bromas, parte es él y parte es un disfraz. La risa fácil puede ser un mecanismo para escapar de sí mismo y evitar tomarse las cosas en serio. Bajo el estereotipo de un hombre simpático (que lo será), podría esconderse un hombre iracundo con algunos ataques de cólera, como lo demostró con Chávez con la ya famosa frase: “¿Por qué no te callas?”. Su personalidad puede ser irresistible, con un encanto fascinante para las mujeres, ya que la erótica del poder pesa mucho y él lo   sabe jugar.

Él es infiel por naturaleza (será consciente de todas las ventajas que tiene ser infiel para uno mismo como también lo saben los usuarios de Ashley Madison), a veces puede priorizarse a sí mismo como parte de su autocuidado para ser feliz. La Reina emérita Sofía ha vivido en silencio las oscuras zonas de su personalidad durante años.

El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía.

Su tendencia al hedonismo, narcisismo y al disfrute le ha llevado a protagonizar varios escándalos como el de Botsuana, donde se supo de la primera dama de su corazón grande que bien escondida estaba para el público común, Corinna Larsen.

Ahora, tras el escándalo de Suiza tiene una mancha tan profunda en su expediente que psicológicamente es difícil que se recupere de esto nunca. Podría estar experimentando grandes sentimientos de soledad, abandono y fracaso. Cada noche al acostarse se acordará de su declive personal e institucional que pueden ocasionarle pesadillas y terrores nocturnos...

Juan Carlos de Borbón podría acabar desarrollando síntomas de una depresión fuerte ya que sus últimos años han empañado todo lo que ha hecho anteriormente y esta es una cruz que psicológicamente es muy difícil de llevar", concluye.

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