22 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

Fue la actriz secundaria favorita de cineastas como Mariano Ozores o Paul Naschy y participó en series como 'Farmacia de Guardia' o 'Ay señor, señor'

Adiós a Paloma Cela, secundaria clásica del cine español y sonrisa de los programas rosa de los noventa

La actriz Paloma Cela.
La actriz Paloma Cela. / Europa Press
La actriz y modelo Paloma Cela falleció este sábado a los 76 años de edad, tras una carrera artística de más de 50 años en la que participó en numerosas películas y series de producción española. Su legado artístico la dejan en la memoria de los españoles como una secundaria clásica y la sonrisa de los programas del corazón de la década de los noventa.

Paloma Cela era uno de esos personajes secundarios del universo rosa que parecía que nunca iban a desaparecer. No hacía falta que fueran noticia para que tuvieran un hueco en Tómbola, Día a Día o Crónicas Marcianas, su peculiar forma de ver la vida y su desparpajo a la hora de contestar los hacían imprescindibles. Sin duda Paloma era uno de ellos. Disfrutona y simpática, hasta hace unos años era de las que aguantaba el tipo en los mejores bares de Chueca y lo mismo te resolvía un papel secundario que te contaba a orillas de un cartón de bingo que le había partido la cara a Bárbara Rey en los 70 por quitarle un novio.

María Luisa Cela, que ese era su nombre real, había nacido en Madrid el 4 de marzo 1943 y desde muy joven trabajó como modelo. Balenciaga la descubrió para las pasarelas y fue probándose los vestidos que Sara Montiel tenía que lucir en sus filmes como el mundo del cine entró en su vida. Mariano Ozores le dio un papelito en Operación Cabaretera y gracias a su físico fue enlazando un papel tras otro. Sin embargo, ella se quejaba de que solo le daban trabajos de “cachonda y putona” cuando ella tenía una gran vis cómica. También le fastidiaba que en sus primeros filmes le doblaran la voz. Quien más hizo por ella fue Gracita Morales que la imponía en sus películas ya que era de las pocas que aguantaba el carácter de la recordada cómica. En esos años entre comedietas y algún spaguetti western vivió amores, aunque nunca los confesó. Sí que habló de un miembro de Los Payos, aquel grupo sesentero que cantaba María Isabel , que no se portó bien con ella.

Paloma Cela en 1976 en una secuencia de 'Haz la loca y no la guerra'. 

En los inicios del destape se desnudó como mandaba la moda, así apareció en filmes como El libro del buen amor, Haz la loca y no la guerra o A la legión le gustan las mujeres. En 1977 se sumó a Bárbara Rey y Paula Pattier en la caravana que recorrió España para hacer campaña por la UCD de Suárez. Nunca más volvió a mojarse en política y no guarda buen recuerdo de la misma. Esos mismos años se unió en matrimonio al modelo argentino Horacio Suárez Retondo del que quedó viuda sólo dos años después.

La muerte de su marido generó a Paloma una gran depresión que mutó su figura. Fue entonces cuando se convirtió en la simpática regordeta que todos conocíamos. Gracias a su talento como actriz cómica, hasta entonces oculto, no le faltó el trabajo. Mariano Ozores y Paul Naschy la tenían como actriz fetiche y comenzó a realizar papeles en teatro y en televisión. Ya en los 90 pasó por todas las teleseries que hoy se recuerdan con cariño: Farmacia de guardia, Compuesta y sin novio, Los ladrones van a la oficina o La casa de los líos. Papeles fijos tuvo siempre en las producciones de sus amigos Andrés Pajares (¡Ay señor, señor! y Tío Willy) y Juan Muñoz de Cruz y Raya.

Una habitual de la crónica rosa

Fue a finales de los 90 cuando se hizo una figura imprescindible de los medios rosas. Lo mismo defendía al clan Pajares de sus múltiples frentes abiertos que recordaba su amistad con Pedro Carrasco. También acompañó a Zeus Tous, el hijo de su amiga Saritísima, para aconsejarle en su carrera como modelo y hasta vendió un idilio con visos de montaje con Neil, el hermano de Dinio. Eso sí, montaje o no, a este periodista Paloma le confesó que el cubano “tenía kilo y medio” en referencia a su dotación genital.

Paloma sabía que el dinero de los programas y las revistas le venían bien “porque en este trabajo nunca se sabe” y sabedora de las vueltas que da la vida le aconsejaba a Malena Gracia que ahorrase para el futuro. Eso sí, con la que formó pareja en Telemadrid fue con Marlene Morreau ante la atenta mirada de Víctor Sandoval y Patricia Pérez. Siempre fue un reclamo simpático para los medios, aunque algún disgusto le dieron. Eso sí, solo demandó a una periodista. Fue a la fallecida Maika Vergara por preguntarle en Abierto hasta el amanecer si tenía sexo con su perro.

Paloma Cela en su últimos años. 

Su último papel fue en Torrente 2: Misión en Marbella y aunque nunca perdió el buen humor, sí se sintió poco valorada como actriz. “Mira, me ofrecieron en los setenta hacer una película de la Malinche, la que se lía con Hernán Cortés. Podría haber sido un papel bonito pero claro era la época del destape y cambiaron el guión y me follaba hasta a Toro Sentado. Les mandé a la mierda porque eso ya no era lo que habíamos hablado. Era ‘Putinche’ no Malinche" le contó a este periodista una noche de tantas.

En sus últimos años reconoció como hija a la que durante años había presentado como ahijada y le dio dos nietos. Hacia el final sus problemas no fueron sencillos. Acudía a los platós a quejarse de que no llegaba el trasplante de riñón que tanto necesitaba y que finalmente no llegó. La última vez que este periodista se la encontró tras saludarla con un piropo ella respondió cantando con ironía: “¡Cómo han pasado los años y a ti cómo se te notan, hija de puta!”. Genio y figura.

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