22 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

"A través de las ilustraciones quería que Lola fuese reconocible, pero que fuese una creación mía", asegura el autor a 'Elcierredigital.com'

'El arte de vivir', la biografía ilustrada de Lola Flores cautiva con el artista Sete González

El madrileño Sete González, dibujante, ilustrador, músico y skater, ha convertido a Lola Flores en ilustración, entre el cómic y aquellos dibujos en colores pastel que tan habituales eran en los 50 en los que 'La Faraona' cimentó su mito. González repasa los principales hitos de esta jerezana universal a golpe de pincel del que salen la varias Lolas que cohabitaban juntas. Desde la niña de familia humilde al icono pop en el que acabó convirtiéndose.

La vida de Lola Flores da el salto al mundo de la ilustración de la mano y pincel de Sete González. Después de recrear mediante sus creaciones la trayectoria de un mito como Camarón de la Isla, ahora publica, en El arte de vivir (Editorial Lunwerg), la vida de La Faraona desde sus inicios hasta el final de sus días, desentrañando cómo se convirtió en un icono de la cultura popular. 

- ¿Cómo se le ocurrió hacer una biografía ilustrada sobre Lola Flores?

- En el libro anterior que hice sobre Camarón de la Isla el prólogo lo escribió Lolita contando la relación de su madre con él, y a mi editor se le ocurrió que el siguiente tenía que ser sobre Lola. Se lo comenté a Lolita y a ella y al resto de la familia les pareció fenomenal. 

- ¿Cómo se ha documentado para construir la biografía de la protagonista?

- No he sido un estudioso de Lola Flores. Soy un gran aficionado al flamenco y a ella se la considera uno de los pilares básicos. Siempre se la representa en el mundo flamenco. He crecido con ella, como toda mi generación. Era como un personaje muy de la familia. Mi interés por Lola ha sido el de todos los españoles. Sí tenía claro que quería hacer algo bonito, a su altura, y ensalzar su figura. Me he fiado mucho para algunos datos de lo que la propia Lolita me indicaba. 

Portada del libro. 

- Creo que un capítulo especial es el dedicado al cine. Hace todo un ejercicio de estilo rememorando la cartelería de la época. 

- Creo que es lo que más he disfrutado del libro. Lo que se utilizaba entonces eran técnicas artesanales, la cartelería de la época era estupenda, a veces incluso mejor que la película que promocionaban. En el caso de Lola ensalzaban su protagonismo porque en su caso, salvo excepciones, ella era lo único interesante de la película. Me ha gustado mucho rememorar el cartel de El balcón de la luna, con esa cabecera en forma de aspa para ni importunar a Lola, ni a Carmen Sevilla, ni a Paquita Rico. 

- Otra capítulo que desarrola es el de la relación de Lola Flores con el colectivo LGTBI.

- Quise hacer algo rollo Almodóvar. Por eso están Bibiana y Rossy de Palma y, por supuesto, Juanito el Golosina. Con los gais, Lola tenía mucha complicidad, la entendían perfectamente y ella a ellos. 

- ¿Cómo se enfrentó, como dibujante, al reto de recrear a alguien con unos rasgos tan característicos como Lola Flores?

- La parte más complicada es diseñar el personaje. Traté de evadirme de todo lo conocido, quería crear mi propia Lola. Que fuese  reconocible pero que también pudiera jugar con ella, con sus movimientos, sus expresiones de cara. En definitiva, quería todo el mundo la identificara pero que fuese mía. 

- También ha recreado portadas de revistas del corazón.

- Son inventadas, pero basadas en el tipo de contenido que podía publicar cada una. No era lo mismo Garbo que Pronto. Había que contar ese capítulo porque sin él no se entiende la figura de Lola Flores. 

Sete González. 

- Después de Camarón y Lola Flores, esto huele a trilogía. ¿Ha pensado ya en un tercer personaje? 

- Lo de Lola ha sido fuera de guion. Llegó sin yo buscarlo, pero sí que podría haber un artista nuevo que no es difícil de buscar.  

- ¿Por qué cree que sigue estando vigente la figura de Lola Flores?

- Camarón y Lola están siempre frescos. Son adelantados a su tiempo, eran muy revolucionarios. Escucho el último disco de Camarón y no hay un disco más moderno ahora mismo. Nunca caen en el olvido. 

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