05 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Un puente hacia Terabithia, Soy leyenda y otras películas han sido más famosas que su versión inadvertida literaria

Desvelamos los grandes éxitos del cine que provienen de adaptación de novelas totalmente desconocidas

Soy Leyenda también es una adaptación de un libro homónimo.
Soy Leyenda también es una adaptación de un libro homónimo.
El mundo de la literatura ha otorgado joyas ocultas que pocas personas han conocido; con la llegada del cine y el ingenio de algunos directores de cine, obras de poca presencia en la cultura popular llegaron a las personas en formato audiovisual. Una vez estas películas se consolidaron como obras de culto la gente dejó de interesarse por el origen de las mismas, sin saber, que muchas de obras audiovisuales favoritas están basadas en libros de los que nunca oyeron hablar. Aquí hablamos de tres.

Muchas veces el mundo de la literatura no está al alcance de todos. Muchas adaptaciones no son tenidas como tal ya que muchas personas ignoran que antes de que estas historias apareciesen en la pantalla grande, fueron plasmadas en el papel por tan solo un autor con mucha imaginación.

De entre los casos más sonados se encuentra Soy Leyenda, la película postapocalíptica protagonizada por Will Smith en la que encarna a un doctor tratando de encontrar una cura para una enfermedad que ha convertido a la humanidad en una especie de vampiros inteligentes. Esta película tiene especial interés ya que la polémica se sirve de que el protagonista de la obra original era un hombre blanco.

Muchas otras obras han pasado a la historia como grandes películas sin que la opinión publica sepa que se trataron primero de obras literarias que no gozaron de la misma popularidad, pero lograron atraer la atención de directores que vieron gran potencial audiovisual en la obra.

La Semilla del Diablo

Muchas personas reconocerán este clásico del cine de horror. Dirigida por el aclamado director Roman Polanski y protagonizada por Mia Farrow es considerada a día de hoy una obra de culto.

Narra la historia de una mujer, Rosemary Woodhousem, quien se encuentra casada con un actor de teatro. La pareja acaba de instalarse en un piso y parecen llevar un matrimonio feliz. Pero como en muchas otras obras, la residencia tiene una historia oculta que será la causante de una gran cantidad de desdichas.

Mia Farrow protagonizó la adaptación al cine de la obra "Rosemary's baby".

Rosemary es violada por un misterioso ser en una pesadilla, poco después descubre que está embarazada y que el bebé que traerá al mundo no será normal. Lo que poca gente sabe es que esta obra maestra del cine está basada en un libro homónimo del autor norteamericano Ira Levin.

Un puente hacia Terabithia

Los niños de los 2000 recordarán esta película. Algunos habrán llorado, otros se habrán sentido identificados con sus protagonistas. El tema de la película es la amistad y la imaginación, un mundo que parece estar reservado a los niños.

Los dos protagonistas de esta película son Jess Arons y Leslie Burke. Ellos crean el mundo mágico de Terabithia para escapar de su vida ordinaria como estudiantes, alejados de los reproches y amargura de los adultos. Jess tiene mala relación con su padre y su amistad con Leslie lo lleva a descubrir un nuevo mundo imaginario en el que ellos son la realeza.

Un Puente Hacia Terabithia tenía un enfoque demasiado fantástico con respecto al tema real de la obra.

No obstante, la autora de esta obra no disfrutó tanto de la película debido a que se tomaron demasiadas libertades a la hora de adaptar su obra. Desde el principio la promoción de la obra fue polémica ya que los avances mostraban una historia fantástica que bebía mucho de sagas como el Señor de los Anillos y Harry Potter, utilizando imágenes de la película que, en contexto, sucedían solo en la cabeza de los protagonistas.

La obra original de Katherine Patterson tenía una visión más realista del mundo y se basaba en gran medida en su amiga Lisa Hill, quien murió a los ocho años al ser alcanzada por un rayo en la playa.

Blade Runner

Posiblemente el puesto más sorprendente de los tres. Pocas personas no habrán visto este clásico de Ridley Scott, también director de la película “Alien”, en el que Harrison Ford encarnaba a Rick Deckard, el protagonista que se tenía que encargar de dar caza a los seres conocidos como replicantes, androides de un ciclo de vida significativamente más corto que el de un humano que servían para completar tareas, y mas importante aún, para plantear el debate sobre la humanidad y el libre albedrío.

Se trata de una obra de culto, un clásico del cine que hacer unos pocos años obtuvo una secuela que buscaba despejar algunas dudas que surgieron a raíz de la primera película. No obstante, a pesar del legado que Blade Runner ha construido con tan solo dos películas, lo cierto es que el argumento basado en su mayoría en la novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” de Phillip K. Dick.

Poca gente sabe que Blade Runner está basada en una obra con un nombre totalmente distinto.

La obra de Dick no solo inspiro a Ridley Scott a adaptar su propia versión del libro, sino que además inspiró a grandes artistas a adaptarla a otros formatos como el comic, programas de radio y obras de teatro. El tema central de la obra son los mismos que los que la película decidió mostrar y la gran mayoría de personajes se mantuvieron intactos.

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