19 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

'La Base' será un programa audiovisual de actualidad dirigido por el exlíder de Podemos para emitir en Público TV y a través de la plataforma Twitch

Pablo Iglesias resetea 'La Tuerka' con un nuevo espacio apadrinado por Jaume Roures

/ Iglesias y Redondo
Pablo Iglesias volverá a ponerse al frente de un nuevo espacio audiovisual que recoge el espíritu de 'La Tuerka', un programa íntimo de entrevistas políticas, culturales y sociales. La emisión se llamará 'La Base', denominación que le ha valido críticas por compartir nombre con Al Qaeda, y se emitirá a través de 'Público' y Twitch.

Pablo Iglesias está de vuelta en el sector audiovisual ocho meses después de dejar la política activa. El exvicepresidente del Gobierno y fundador de Podemos inició en septiembre una nueva vida profesional tras fichar como contertulio de la Cadena SER y RAC1 y columnista de Ctxt, Ara y Gara.

Y ahora volverá a encabezar un nuevo espacio que resucitará el espíritu de 'La Tuerka' que, tras nueve años de andadura, cesó sus emisiones coincidiendo con la entrada de Iglesias en el Gobierno. Esta emisión, que arrancó siendo un debate muy vinculado a la Complutense y narró el 15M, evolucionó hasta convertirse en un espacio íntimo de entrevistas políticas, culturales y sociales.

El nombre elegido para el regreso de Iglesias al frente de una producción es 'La Base', que le ha valido críticas por compartir designación con Al Qaeda. El espacio previsiblemente está diseñado para la radio y se podrá seguir a través de Twitch y del periódico Público, propiedad de Jaume Roures.

Iglesias y los medios

La obsesión de Iglesias por el periodismo le llevaba a decir en 2014 que "los medios de comunicación, por lo menos una parte, tienen que tener mecanismos de control público (…) Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho. No puede ser que algo tan importante, y de interés público, imprescindible para la democracia, como son los medios de comunicación, esté solo en manos de multimillonarios".

Logo de 'La Base'. 

"¿Por qué no va a existir una regulación que garantice la libertad de prensa en el mejor sentido del término, sin condicionantes de empresas privadas o de la voluntad de partidos políticos? La sociedad civil tiene que verse reflejada con independencia y veracidad en los medios de comunicación", añadía.

Iglesias aseguraba que la ciudadanía "no milita en partidos políticos, la gente milita en los medios de comunicación. Una persona es de La Razón, de El País, de la COPE o de la Cadena SER. Son mucho más importantes las tertulias en televisión que los debates en el Parlamento". Y el tiempo le ha dado la razón.

Problemas para Roures

Antes del lanzamiento del proyecto, Roures quizá intente suavizar relaciones con el sindicato predilecto de Pablo Iglesias: Comisiones Obreras. Y es que esta central de origen comunista denunció hace unos meses que Mediapro había despedido a once trabajadores "amparándose en la pandemia y en un problema de viabilidad".

Mediapro, según CCOO, es "un referente en el sector audiovisual europeo con 58 sedes en cuatro continentes y tuvo en 2019 unos ingresos de explotación de 1.208 millones de euros. Por otro lado, la facturación de Globomedia, ese mismo año, superó los 100 millones de euros".

"Estos despidos se están viendo acompañados, en paralelo, de una disgregación de los trabajadores con la creación espontánea de nuevos 'centros de trabajo' donde sólo existen 'lugares de trabajo'. No podemos dejar de interpretar este hecho como una intención clara de debilitar el derecho de los trabajadores y mermar la capacidad de acción de sus representantes sindicales", explican.

Comisiones Obreras también aseguró que en la compañía dirigida por Roures se han realizado "subrogaciones de trabajadores de ficción de Globomedia a The Mediapro Studio (que ha pasado de ser una marca a ser una empresa), que implican pérdida de derechos como la antigüedad laboral, además de debilitar a la compañía y nuevamente disgregar a los trabajadores que quedarían sin representación sindical".

"Tras la sucesión de despidos injustificados y esta serie de acciones, que consideramos mala fe, el Comité de Empresa decidió suspender temporalmente las negociaciones, en curso, con la empresa hasta que no se aclare el futuro de la plantilla", explican.

Los trabajadores de Mediapro, según desvela CCOO, mostraron hace unos meses "su apoyo sin fisuras al Comité de Empresa de Globomedia y han decidido exigir a la empresa la paralización de esta oleada de despidos. Reclaman además que cesen las modificaciones de contratos que afectan a las condiciones laborales de los trabajadores".

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