03 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

EL MINISTERIO DE CULTURA ENCABEZADO POR ICETA HA APROBADO ESTE CAMBIO DESPUÉS DE LAS MÚLTIPLES CANCELACIONES SUFRIDAS POR LOS TEATROS DURANTE MESES

Paz en el Inaem tras cuatro años de lucha: Consiguen una reforma en su estructura organizativa

El Cierre Digital en
El director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, Inaem, Francesc Marco quiere potenciar la actividad artística frente a la burocracia de la gestión administrativa, pero sin pasar por la propia ley pactada en el año 2018 y se conformaría con una reforma del real decreto que ya puso en marcha el instituto en 1985. Para ello se reunieron el director junto con UGT, CC.OO y CSIF.

Casi cuatro años años después de que la dirección del organismo que se encarga de gestionar el teatro, la danza y la música de producción en España propusiera la necesidad de renovar su organización, vuelve a estar el tema de actualidad. Aunque no parece que eso se vaya a producir en los términos acordados, ya que su director general, Joan Francesc Marco, se conformaría con una reforma del real decreto que puso en marcha el instituto en 1985. 

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El director general del Inaem, Joan Francesc Marco

Hace apenas unas semanas se celebró una reunión entre los sindicatos y Frances Marco, de la cual, se adelantó que la intención es potenciar la gestión de las unidades de producción frente a la actividad administrativa habitual de subvenciones y contrataciones, uno de los puntos más importante en las conversaciones.

El Inaem tendrá una nueva estructura organizativa que no estará lista antes del primer trimestre del año que viene, cuando se prevé que exista ya un borrador del real decreto. La dirección ya está informando a las entidades del sector que se comienzan a reactivar los trabajos para actualizar un organismo que lleva años con grietas en la estructura y así se ha demostrado. En los últimos meses se han sufrido cancelaciones en funciones por la huelgas de los técnicos, quejas de los actores por retraso en los pagos de las nóminas, la incapacidad de gestionar las subvenciones de los fondos europeos y un sin fin de contratiempos. El Ministro de Cultura, Miquel Iceta, reconoció que el instituto no tenía personal suficiente para hacer el reparto de los 17 millones de euros de los fondos europeos. 

A finales de 2021, se retomó el proceso de reunión con Función Pública donde los sindicatos ya alegaron que los trabajadores debían seguir siendo empleados públicos. Fue hace cuatro años cuando el Inaem certificó en un documento en consenso con los actores implicados que tenían un “modelo agotado” que no se adecuaba “a la realidad de la actividad desarrollada”. En ese momento, los problemas que más urgían a resolver era la fiscalización de Haciendo sobre los contrato, la lentitud de los procedimientos respecto a las subvenciones y contratación y la no disposición de los ingresos propios. La solución que se propuso en ese momento, fue disponer de una ley propia, al igual que ocurre en el Museo del Prado o en la Biblioteca Nacional de España, pero la propuesta no llegó a realizarse. 

Una lucha de años entre bailarines y el Inaem

La lucha entre los bailarines y el Inaem es antigua y ha atravesado ya varias fases desde que comenzó un duro enfrentamiento en el año 2015. Entre estas actuaciones, hubo dos huelgas que tuvieron una importante repercusión, ya que el Inaem nunca se avino a llegar a un acuerdo con los bailarines, que siempre han reivindicado contratos indefinidos y no temporales.

En el año 2016, de un total de 42 personas entre bailarines, músicos y cantaores a sueldo del Ballet Nacional, solo en octubre de ese mismo año interpusieron demandas 24 trabajadores, más del 50 por ciento de la plantilla.

La abogada que ha defendido los intereses de los bailarines durante todos estos años de conflicto ha sido Isabel Lobera, que ha explicado que "no se trata de una reivindicación económica. Es una reivindicación laboral y personal, pero no una huelga que contenga ningún motivo de carácter económico. Lo que se está cometiendo es un claro fraude de Ley con los contratos temporales. Algunos bailarines llevan 14 años con un contrato temporal que se renueva cada mes de septiembre”.

Algunos bailarines que ya ganaron en los tribunales recibieron propuestas del Inaem para extender sus contratos por tres años, pero los profesionales quieren contratos indefinidos que les den derecho a prestaciones sociales. Así en el año 2013 se dictaron siete sentencias por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que afectaron a ocho bailarines que determinaron la no temporalidad de sus contratos de trabajo.

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