14 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El artista se ha posicionado públicamente en contra de la exhumación de los restos del dictador

La increíble historia de Fabio McNamara: de la Movida Madrileña al Valle de los Caídos y de Almodóvar a Franco

Fabio McNamara en el Valle de los Caídos
Fabio McNamara en el Valle de los Caídos
La posible exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos por parte del Gobierno de Pedro Sánchez ha sacado del armario a muchos nostálgicos del régimen franquista. Posiblemente el más sorprendente de todos es Fabio de Miguel, más conocido como Fabio McNamara, uno de los artistas más representativos de la Movida Madrileña. Cantante, pintor, actor ocasional y happening artístico andante, Fabio se ha superado a sí mismo. De Pedro Almódvar a Franco.

El cambio de Fabio de Miguel ha sido gradual. A principios de este siglo vivó un resurgir de su carrera musical pero sus problemas de salud le hicieron retirarse del mundo del espectáculo. Fabio se volcó de nuevo en la pintura y encontró en el mundo espiritual la paz que necesitaba. Su conversión al catolicismo fue un hito mediático cuando concedió una entrevista al programa de Intereconomía No es bueno que Dios esté solo. A partir de ahí hizo muchas declaraciones a la prensa sobre su recobrada fe. “Soy de comunión y misa diaria”, afirmó. También hizo públicas sus ideas políticas: “Soy de derechas y de Esperanza Aguirre”.

Ahora, en 2018, McNamara ha dado un paso más y se convierte en un defensor de la figura histórica de Francisco Franco y en contra de que los restos del dictador salgan de la cripta del Valle de los Caídos. En un vídeo para You Tube mientras agitaba la bandera preconstitucional soltaba: “Esta es una Guerra Santa, es una cruzada por España y por su liberación para aplastar al enemigo. (...) El Valle de los Caídos y su cruz serán eternas, las fuerzas del mal no lo podrán destruir porque Dios es todopoderoso". A muchos el vídeo les ha dejado descolocados al no saber si están asistiendo a un happening del artista o una declaración de principios sorprendente. Para muchos lo más llamativo es que Fabio fue uno de los artistas más transgresores de los 80.

Fabio de Miguel nació en Madrid el 8 de enero de 1957 en el barrio obrero conocido como Ciudad Pegaso. A finales de los setenta comenzó a compartir piso en Malasaña con los pintores Costus y luego con Tino Casal. En estos pisos se germinó lo que luego sería la Movida Madrileña. Allí conocería a artistas como Carlos Berlanga, Alaska o Pedro Almodóvar.

Su relación de la música empezó ejerciendo de presentador de los conciertos de Alaska y los Pegamoides. En 1983 decidió formar dúo con el director de cine Pedro Almodóvar. Ya había aparecido en las dos primeras películas del manchego, Pepi, Luic, Bom y otras chicas del montón y Laberinto de pasiones. En la segunda realizaron una improvisada actuación musical que animó a una discográfica a lanzar su primer y único disco, Cómo está el servicio de señoras. Realizaron actuaciones en varias ciudades y en varias ocasiones aparecieron en televisión. Su aparición travestidos cantando su gran éxito Voy a ser mamá en el programa Caja de Ritmos provocó la cancelación del mismo.

Almodóvar y McNamara / TVE

En 1985 el dúo se rompió y desde entonces Fabio McNamara probó sin éxito nuevas formaciones musicales. En los 90 se centró en su faceta como artista plástico, aunque hizo incursiones en la música con artistas como Paco Clavel o Alaska y Dinarama. En al año 2000 intentó con producción de Miguel Bosé su vuelta a la música junto a Luis Miguelez bajo el nombre McNamara con el disco Rock Station que recibió buenas críticas.

Sus problemas de salud, hicieron que se apartara de los escenarios. Desde entonces ha editado algunos discos experimentales bajo el nombre de Sarasas music y organizado varias exposiciones. En 2014 dictó sus memorias a Mario Vaquerizo que se publicaron en Espasa con el título Fabiografía. En su obra pictórica de los últimos años combinan su obsesión por el vampirismo, las estrellas del Hollywood clásico y también sus creencias religiosas. También, pintó en su momento un retrato de Francisco Franco pasado por su peculiar estilo. A veces, la vida acaba imitando al arte.

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