19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

NACIÓ HACE 52 AÑOS DE UNA RELACIÓN EXTRAMATRIMONIAL DEL HERMANO DE BALDUINO CON LA BARONESA SYBILLE DE SELYS LONGCHAMPS

Delphine Böel, la hija bastarda del exrey de los belgas Alberto II quiere ser princesa

Delphine Boël.
Delphine Boël.
La hija secreta del que fuera Rey de los Belgas Alberto II, que logró ser reconocida como tal en enero de 2020 tras seis años de lucha, vuelve a la actualidad. Ahora esta mujer de 52 años nacida de una relación extramatrimonial del hermano del recordado Balduino con la Baronesa Sybille de Selys Longchamps vuelve a los Tribunales para solicitar usar el título de Princesa de los Belgas.

Delphine Boël, la hija extramatrimonial del Rey Alberto II de Bélgica, vuelve a la Justicia. En esta ocasión para reclamar el derecho a ser ‘Princesa de los Belgas’ al ser hija ya reconocida del exmonarca. Por este motivo ha acudido al Tribunal de Apelación de Bruselas después de ser reconocida como hija de Alberto II de Bélgica y de la baronesa Sybille de Selys Longchamps, quienes tuvieron una relación extramatrimonial hace más de cinco décadas y que fue reconocida por Jonkheer Jacques Boël, el esposo de su madre.

Este jueves a las 14 horas el Tribunal debe escuchar a las partes por última vez en este caso, antes de emitir una decisión final. Pero ya está claro que Alberto II ya no se opone a la petición formulada por Delphine Boël.

Alberto II de los Bélgas. 

En mayo de 2019, el Tribunal de Apelación de Bruselas falló por primera vez a favor de Delphine presentado desde 1999 como la hija ilegítima de Alberto II, al establecer que Jacques Boël no era su padre legal. El tribunal ordenó entonces a Alberto II que se sometiera a una prueba de ADN, cuyos resultados, mantenidos en secreto, se utilizarían luego en el proceso de reconocimiento de paternidad que Delphine Boël pretendía iniciar. El ex soberano había interpuesto un recurso de apelación contra estas decisiones, pero fue rechazado.

Sin embargo, el abogado del Alberto II, Me Alain Berenboom, explicó que de acuerdo a una ley que entró en vigor en 2018, una persona adulta no puede pedir el apellido de su padre biológico una vez que ya fue validado el reconocimiento de paternidad, por lo que Delphine puede conservar el apellido Boël que ha usado por 52 años o puede cambiárselo por el de su madre, pero recalcó que, si el tribunal considera lo contrario, entonces le correspondería el apellido de Sajonia-Coburgo.

Una historia de amor secreta

Sybille de Selys Longchamps nació el 21 de agosto de 1941 y heredó de su padre el título de baronesa. Se casó en 1962 con el industrial Jacques Boël, doce años mayor que ella, pero pronto el matrimonio naufragó. En 1966 se separó de su marido y conoció al entonces príncipe Alberto, hermano y heredero del Rey Balduino. Fue en Atenas donde el padre de Sybille era embajador del país centroeuropeo.

Sybille. 

La entonces joven Sybille buscaba en su padre consuelo por la errática deriva de su matrimonio. Alberto se encontraba en la capital griega porque estaba practicando para unas regatas y tenía su yate amarrado en el puerto de El Pireo. El heredero del trono belga se alojó en la embajada de su país y allí surgió una historia de amor que, tal y como confesaría tiempo después la baronesa, duró 16 años.

En esos años la prensa del corazón europea tenía entre sus objetivos a los Príncipes Alberto y Paola. Las infidelidades del matrimonio eran habitualmente retratadas por los fotógrafos. Paola de Lieja vivía en esos momentos un apasionado romance con el cantante Adamo y a Alberto se le vinculó con una periodista. Sin embargo, su relación con Sybille pasó desapercibida durante años.

En 1968 nació Delphine. A pesar de estar separada de su marido, Sybille consiguió que éste reconociera a la recién nacida. La niña siempre supo quién era su verdadero padre. Para evitar el escándalo, la baronesa se fue a vivir con su hija a Londres en 1976. En 1982 Sybille se casa con un noble inglés pero el matrimonio no llega a durar un año. Sin embargo, se reconcilian en 1984, un año después de romper su historia secreta con Alberto.

En una entrevista concedida a la televisión francesa en 2013, Sybille aseguró que Alberto pidió poder divorciarse a su hermano el Rey Balduino en dos ocasiones, en 1969 y 1976, pero este le exigía a cambio renunciar a sus derechos dinásticos y nunca llevó a cabo la ruptura de su unión con Paola.

La abdicación y una demanda de paternidad

En 1986 todo empezó a ir mal entre los antiguos amantes. Delphine pasaba por un duro episodio depresivo y sufría anorexia. En una ocasión llamó por teléfono a su padre biológico y éste le pidió que no volviera a comunicarse. Sybille nunca le perdonó.

Delphine Börel. 

En 2009 Delphine exigió en los tribunales ser reconocida como hija de Alberto II. “Lo decidí cundo fui madreQuería que mi hija tuviera raíces. Un niño no viene al mundo de la nada. Entonces empecé a pensar seriamente en mi historia”, confesó en una entrevista para Vanity Fair.

Durante unos años la demanda de paternidad durmió en un cajón de un juzgado de Bruselas, pero en 2011 un magistrado decidió dar inicio a la instrucción del caso. La presión mediática y social fue tal que el Rey Alberto, sin reconocer su filiación, anunció el 3 de julio de 2013 su abdicación, siendo el tercer soberano en hacerlo en el siglo XXI tras el Papa Benedicto XVI y la Reina Beatriz de Holanda.

En su discurso de abdicación evitó decir el motivo de tomar esta decisión, pero las causas eran sabidas por todo el mundo. Cuatro años más tarde de dejar el trono, Delphine fue reconocida legalmente como hija del exmonarca y Sybille decidió instalarse en Francia para huir de la popularidad y el terremoto que provocó en la monarquía de su país. Sin embargo, ahora quiere ser Princesa y la Justicia decidirá si tiene derecho a ello o no. 

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