25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El artista no se ha presentado en el Juzgado de Valencia para responder por la denuncia que le interpuso Javier Sánchez-Santos

Suspendido el juicio por la demanda de paternidad de Javier Santos contra el cantante Julio Iglesias

Julio Iglesias
Julio Iglesias
Julio Iglesias no ha asistido al juicio de paternidad que se intentó celebrar esta mañana en el Juzgado de Instrucción nº 13 de Valencia. El juicio se suspendió or el juez José Miguel Bort, que ahora se ha dado un plazo de cinco días para decidir si continúa adelante con la demanda o la archiva tal y como pide la defensa del cantante, que sostiene que la prueba de ADN due obtenida de manera ilícita y además el caso ya fue juzgado.

El juzgado de Primera Instancia numero 13 de Valencia ha suspendido el juicio por la demanda de paternidad interpuesta contra Julio Iglesias para estudiar durante cinco días las cuestiones previas planteadas por el abogado del cantante, Fernando Falomir,  relativas a la licitud de la prueba de ADN presentada por el demandante y si estos mismos hechos son o no cosa ya juzgada.

La demanda fue interpuesta por Javier Sánchez-Santos y la vista se celebró a puerta cerrada y sin la presencia del cantante. Duró aproximadamente una hora y media y en la misma únicamente intervino el detective que obtuvo el material genético de uno de los hijos del cantante, Julio José Iglesias, para explicar en qué circunstancias lo obtuvo.

Según ha explicado el abogado que defiende al cantante, Fernando Falomir, el juez ha decidido suspender el juicio para resolver primero sobre las dos cuestiones previas que había planteado antes el juicio, consistentes en que Javier Sánchez-Santos ha presentado ya tres demandas de paternidad (1991, 1992 y 2004) que no han prosperado y que el detective contratado por la contraparte se apropió de forma ilícita de una botella usada por Julio José Iglesias para obtener su ADN.

Ahora, el juez deberá pronunciarse al respecto en un plazo de cinco días hábiles, aunque en la práctica las partes asumen que esta decisión se podría demorar alrededor de un mes, según han asegurado. Fernando Falomir ha anunciado que, si el juez decide seguir adelante con el juicio, Julio Iglesias estaría dispuesto a someterse a una prueba de ADN.

 

Javier Santos con su abogado Fernando Osuna. 

El abogado Fernando Osuna, que representa al demandante, ha declarado que “para que la prueba arroje un 99 % ha de contrastarse el ADN con Julio Iglesias. Entre hermanos el máximo es el 97 % y aquí tenemos un 96,8 %, con lo cual es indubitado que Julio José Iglesias y mi representado tienen el mismo padre” y añadió que “el juez va a estudiar las cuestiones previas planteadas porque sus decisiones van a mirarse con lupa en posteriores recursos, aunque la verdad es que ha tenido años para pronunciarse sobre la cosa juzgada y no ha habido ninguna situación que haya alterado los hechos”.

Al salir del juzgado, Javier Santos, el supuesto hijo de Julio Iglesias ,se mostraba resignado: “Sé que estoy luchando contra un gigante, quiero confiar en la Justicia, yo voy con la verdad”.

Según anunció elcierredigital.com, Julio Iglesias no acudió al Juzgado de Instrucción número 13 en Valencia el día 30 de mayo para responder por la paternidad de Javier Santos. El cantante ha vuelto así a hacer caso omiso de la justicia. 

Una fortuna a salvo

El cantante ha forjado un gran patrimonio inmobiliario y realizado múltiples inversiones, que van desde restaurantes, bodegas, aeropuertos, aviones, cosméticos y equipos deportivos hasta una marca de bebidas. Una larga carrera de éxitos, pero también de inversiones económicas a ambos lados del Atlántico que suman más de 850 millones de euros, según la revista 'Forbes'. Hoy se valora en unos 1.000 millones de euros, una cantidad que quiere dejar muy bien atada.

El cantante, que es propietario de una isla entera en las Bahamas, ha decidido que este paraíso fiscal sea la base de sus negocios. Julio Iglesias cumple de sobra los requisitos para ser residente en estas islas caribeñas ya que sus inversiones superan con creces el medio millón de dólares en bienes raíces que exige la Hacienda de Bahamas. Con este movimiento, elige un lugar tranquilo y seguro en el que realizar todas sus transacciones y gestionar sus múltiples negocios.

En España, sus activos se aglutinan en dos empresas –Androsemo SL y Bellevue Costa Sol SA–, que son administradas por su esposa, Miranda Johanna María Rijnsburger. La segunda, con domicilio social en el barrio de Salamanca, en Madrid, fue creada la Nochebuena de 1999 con el objeto social de Construcción de edificios residenciales. Esta empresa no presenta cuentas desde el año 2015, en el que valoró sus activos en 4.623.283 euros. Por su parte, Androsemo SL, constituida en 1992 y domiciliada en Marbella, tiene activos declarados por un valor de 7.822.940 euros y no presenta cuentas desde el año 2012. Precisamente, esta sociedad es la titular de las 56 hectáreas que ocupa la finca marbellí del cantante, Cuatro Lunas.

Residencia de Julio Iglesias en Ojén (Málaga). 

A su vez, el artista posee, también, cerca de diez hectáreas de terreno colindante a esta casa malagueña con el fin de preservar su intimidad. Desde 2007, Miranda administra, oficialmente, todo el patrimonio del cantante en España. Un año importante, porque fue cuando Julio Iglesias abandonó su aventura en el sector inmobiliario en la Comunidad Valenciana. Siete años antes, en noviembre de 2000, entraba con fuerza como inversor inmobiliario en España. Junto a tres socios, el constructor Andrés Ballester y los empresarios Fernando Polanco y José Lladró, constituyó la sociedad Urcosa SL, que promovía en Altea (Alicante) la urbanización Villa Gadea, un proyecto con 260 chalés y un hotel de lujo de cinco estrellas.

El capital inicial fue de 500 millones, de los cuales Julio aportó un 20%, 100 millones de euros. Justificó entonces su decisión de invertir, en el que denominó su "primer negocio en Valencia", por la seriedad de sus socios y perspectivas de rentabilidad, en un momento en el que el cantante era embajador de las iniciativas de la Generalitat Valenciana de la mano de Eduardo Zaplana. De hecho, llegó a afirmar: "Prometí al presidente Zaplana que invertiría, y así lo hecho".

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