22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Según el periodista Jesús Manuel Ruiz el diestro lleva un año con Ana S., una joven de 22 años, hija de un conocido abogado de Almería

Paloma Cuevas y Enrique Ponce divorcio por sorpresa con rumores de terceras personas

Enrique Ponce y Paloma Cuevas.
Enrique Ponce y Paloma Cuevas.
Paloma Cuevas y Enrique Ponce formaban hasta ahora una de las parejas más sólidas de la vida social española. La socialité y el diestro han presentado una demanda de separación de común acuerdo según 'Semana'. Según la periodista Beatriz Cortázar el diestro podría estar conociendo a A.S., una joven de 20 años con la que habría sido fotografiado. Otro periodista del cuore, Jesús Manuel Ruiz, adelanta que se llama Ana, tiene 22 años y es hija de un conocido abogado de Almería.

La revista Semana ha publicado por sorpresa que una de los matrimonios más estables de la vida social española se rompe. Es la unión formada por Paloma Cuevas y el torero Enrique Ponce. La pareja, según la publicación, ha presentado la demanda de divorcio de común acuerdo y gente de su entorno asegura que no ha había terceras personas y que el fin de la pareja ha llegado por “el desgaste de la relación” y que no existen terceras personas.

Este último punto lo ha puesto en duda la periodista Beatriz Cortázar en el programa de Federico Jiménez Losantos en Es Radio. “Es española, 20 años o así, estudiante, aspirante a modelo. Se maneja en redes sociales. Es una seguidora, se conocieron porque ella es aficionada a la fiesta taurina”, ha explicado la periodista sobre la posible nueva ilusión del diestro.

“Hace meses hubo fotografías que no salieron a la luz. Esto es muy delicado, y por fuentes veraces del entorno (ellos no quieren manifestarse) me hablan de que sí hay terceras personas por parte de Enrique. No de Paloma. Con una relación que se remonta a enero-febrero 2019, incluso con un viaje a México de ambos. Llegaron a la prensa fotografías que no se publicaron. Estamos hablando supuestamente de una tercera persona, una chica muy joven de no más de veinte años”, ha explicado la periodista. Además, ha aventurado que el nombre de la protagonista podría coincidir con las iniciales A.S.

Desde Esdiario, Jesús Manuel Ruiz facilita más información, la joven se llama Ana. Es una almeriense de 22 años. Hija de un conocido abogado de Almería. El diario ha sido testigo de la última noche que la pareja ha pasado junta. Fue el pasado sábado en Mojácar Costa en la provincia de Almería. Concretamente en la Urbanización Marina de la Torre con vista al campo de Golf y al mar. Ana quiso mostrar a su pareja su tierra de nacimiento e incluso Enrique ya conoce a los padres de su nueva ilusión. El pasado sábado, Enrique Ponce también conoció a unos amigos íntimos de su pareja. Entre ellos, se habla de boda.

Ponce y Ana no optaron por un hotel para la noche del sábado. El torero y su nueva ilusión pernoctaron en el apartamento de un allegado de la joven que ha conquistado el corazón el matador de toros.

El día de su boda en 1996.

Por su parte, la revista ¡Hola!, publicación de cabecera de Paloma Cuevas, ha asegurado que la separación es de carácter temporal y que se trata de una crisis del matrimonio. Sin entrar en más detalles, la revista del saludo pone el acento en el carácter transitorio de esta situación complicada para el matrimonio.

Una pareja estable

Enrique y Paloma se conocieron hace casi tres décadas, en 1992. Ambos eran muy jóvenes. Ponce empezaba a destacar en los cosos y ella era hija del también matador Victoriano Valencia. La boda de Enrique Ponce y Paloma Cuevas en octubre de 1996 en la catedral de Valencia fue uno de los acontecimientos sociales de la época. Acudieron invitados del ámbito cultural, del mundo del toro y del espectáculo. Padres de dos hijas, Paloma (nacida en 2008) y Bianca (en 2012), la unión de glamour que formaban los convirtieron en protagonistas de la crónica social.

Paloma Cuevas ha llegado a hacer competencia a la mismísima Isabel Preysler a la que llegó a sustituir como imagen de la conocida marca de bombones Ferrero Rocher. Considerada una de las mujeres más elegantes del país, siempre ha sabido mantener el equilibrio complicado entre dirección y mantener el interés de las revistas del corazón en su figura.

En pleno barrio de Salamanca tiene un negocio de decoración dedicado al público infantil y entre sus diseñadores favoritos destacan Eduardo Ladrón de Guevara y Javier Larrainzar, creadores en los que confía porque “saben sacar el mejor partido de su cuerpo”.

Cuevas, una figura habitualmente silente del mundo rosa, se ve ahora en primer plano de la actualidad. El tiempo dirá si el escándalo ha llegado para quedarse en torno a una de las parejas, hasta ahora, más sólidas del país.

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