04 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

La hija mediana del Rey Emérito se ha mudado en los últimos días desde el centro de Ginebra hasta un barrio a las afueras para pasar más desapercibida

La Infanta Cristina cumple 55 años: Con Urdangarin sin permiso, confinada en Suiza y a las órdenes del Aga Khan IV

Infanta Cristina.
Infanta Cristina.
La herma del Rey llega a los 55 años en un momento en el que su vida estaría a punto de cambiar de nuevo. Mientras espera el tercer grado para su marido Iñaki Urdangarin, en prisión por el Caso Noos, se ha mudado del centro de Ginebra (Suiza), donde ha pasado el confinamiento con sus hijos, a una casa en las afueras de la ciudad helvética para pasar más desapercibida. Mientras, ha empezado a teletrabajar para la Fundación Aga Khan que tiene sede en Lisboa, que podría ser su destino final.

La Infanta Cristina posiblemente nunca se imaginó que llegaría a los 55 años siendo casi una proscrita dentro de la Casa Real. La hija mediana de Juan Carlos I y Sofía de Grecia, siempre fue el miembro más discreto de la Casa Real hasta el estallido del Caso Noos por que, finalmente, acabó en la cárcel Iñaki Urdangarin.

El día a día de la hermana de Felipe VI ha estado marcado en los últimos meses por las medidas de protección ante la pandemia del coronavirus Covid-19. Una realidad que no le ha impedido trasladarse del centro de Ginebra (Suiza) a una casa a la afuera de la ciudad helvética hasta del acoso de la prensa. El confinamiento lo ha pasado con sus hijos. Tango los menores Miguel e Irene, como Juan Valentín y Pablo Nicolás que en marzo volvieron junto a su madre para pasar juntos la pandemia. Además, la Infanta ha iniciado su trabajo para la Fundación Aga Khan desde su casa. Esta fundación tiene su sede en Lisboa y la capital lusa podría ser un destino para el futuro de la exduquesa de Palma.

Este trabajo llega tras 26 años trabajando en La Caixa. Fue en una reunión el pasado mes de diciembre cuando se tomó la decisión de que la hermana del Rey abandonase sus obligaciones al mando del área internacional de la obra social de la entidad que preside Isidro Fainé.

La Infanta Cristina ha pasado el confinamiento con sus cuatro hijos. 

Por su parte, también Lisboa es un destino perfecto para Urdangarin. El ex jugador de balonmano ya ha cumplido algo más de la cuarta parte de su condena de cinco años y diez meses, y bajo su segundo grado, sale tres días a la semana de la cárcel de Brieva en Ávila para hacer voluntariado en Pozuelo de Alarcón (Madrid). La pasada Navidad ya pudo disfrutar de su primer permiso de cuatro días.

La Infanta ya no tendría que viajar a Barcelona con asiduidad, como venía haciendo desde que en 2013 consiguió el traslado laboral a Ginebra. En la ciudad suiza vive la familia Urdangarin de Borbón desde entonces, y allí han encontrado su hogar y su reducto de anonimato.

Respecto a Portugal, este destino fuera de España, pero cerca, parece el más idóneo para exduque de Palma. A Urdangarin, las cosas le han ido saliendo tal y como esperaba. El cuñado del Rey y su abogado Mario Pascal Vive tenían un as en la manga: el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Algo que ya adelantó en su día Elcierredigital.com. No es un tercer grado, pero de facto sus efectos son los mismos: el preso saldría durante el día de la prisión y volvería a la misma a pernoctar.

El proceso para solicitar este cumplimiento específico es el siguiente: primero el recluso lo ha de solicitar a la propia prisión, en este caso de Brieva, que lo pondrá en manos de Instituciones Penitenciarias a través de una Junta de Tratamiento, y si se deniega antes de informar al preso se pone en conocimiento del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria que ha de pronunciarse. Por último, si la petición es denegada, el preso o su defensa pueden apelar al Tribunal Sancionador por el cual el preso estaría en la cárcel, en el caso del cuñado del Rey Felipe VI, la Audiencia Provincial de Palma

Iñaki Urdangarin.

En pleno proceso de descrédito de la imagen de su suegro por el supuesto cobro de comisiones del AVE a La Meca, Portugal podría volver a ser un lugar para recoger a miembros de la Casa Real que se baten en retirada, como ya ocurrió durante década con don Juan de Borbón, el Conde de Barcelona. Para este futuro, cuentan con un apoyo fundamental, el Aga Khan IV. Un peculiar personaje en la galaxia de las monarquías.

El Rey de los Ismaeilitas

Karim al-Ḥussayni es el IV Aga Khan, título de los imanes ismaelitas. Nació en Ginebra  (Suiza) el 13 de diciembre de 1936. Como Imán, las responsabilidades de Aga Khan incluyen interpretar la fe y velar por el bienestar espiritual y material de sus seguidores, lo que significa ayudar a mejorar la calidad de vida de la comunidad en las sociedades donde viven. Los musulmanes chiítas ismaelíes son étnica y culturalmente diversos y viven en más de 25 países de todo el mundo. Los miembros de la comunidad Ismaelí contribuyen con tiempo voluntario, servicios profesionales y recursos financieros sustanciales. Algunos creen que el Aga Khan es un descendiente directo del profeta islámico Mahoma

A pesar de tener la ciudadanía británica, pasa la mayor parte de su tiempo en su castillo francés en Aiglemont, una vasta propiedad cerca de Chantilly, a unos 40 kilómetros al norte de París. Creció en Nairobi, estudió en Suiza y luego se graduó de Harvard. El título de Alteza Real le fue otorgado formalmente al reinante Aga Khan por la reina Isabel II tras la muerte de su abuelo, Aga Khan III.

El Aga Khan asumió el papel de 49º Imam de los musulmanes chiítas ismailíes durante su tercer año en Harvard, sucediendo a su abuelo, Su Alteza el Sultán Mohamed Shah Aga Khan III, a la edad de 20 años. Esta es la primera vez en los 1.300 años de historia que el Imamat se saltaba una generación. 

Ali Khan y Rita Hayworth. 

Su padre fue el mítico Alí Khan conocido playboy internacional en los años cincuenta que en 1951 se casó con la actriz Rita Hayworth. Tuvieron juntos una hija, Yasmina, y se convirtieron en la pareja más perseguida del momento. Muchos consideran que su boda en la India fue el acto fundacional de una nueva profesión: la de paparazzi. Tanta expectación creó que la pareja rodó un documental sobre su viaje de novios a África llamada Champán Saffari. Su fama de conquistador se alargó más allá de su matrimonio con la protagonista de Gilda. Las actrices Gene Tierney o Danielle Darreux fueron otras de sus conquistas. También se rumoreó que tuvo sus más y sus menos con Cayetana de Alba. Su fama de donjuán hizo que su padre le eliminara de la línea de sucesión al trono.

Dos divorcios millonarios

Aga Khan se casó con Sally Croker-Poole, una ex modelo británica, que se convirtió al islam y tomó el nombre de Princesa Salimah Aga Khan, en 1969. El matrimonio duró 25 años y tienen una hija y dos hijos. Los tres trabajan dentro del Imamat y la organización. La princesa Salimah y el Aga Khan se divorciaron en 1995. Se publicó que ella recibió 20 millones de libras en su acuerdo de divorcio. Tres años después, el Aga Khan se casó con la princesa Gabriele Thyssen, una ex cantante de pop. Thyssen también se convirtió al islam y adoptó el nombre de Inaara Aga Khan. La pareja tiene un hijo, el príncipe Aly.

El matrimonio se rompió en 2004 y la pareja se separó. Lo que siguió fue una batalla legal de 10 años muy publicitada que los tabloides ingleses bautizaron como el proceso de divorcio más caro de la historia. Terminó a principios de 2014 con un acuerdo por el que Gabriele recibía  casi 50 millones de libras.

Aga Khan es fundador y presidente de una importante organización de ayuda internacional: la Red de Desarrollo Aga Khan (AKDN en sus siglas en inglés). El AKDN es una vasta red de agencias que emplea a 80.000 personas en 30 países.

Boda de Aga Khan IV y Gabriele Thyssen. 

El AKDN y sus agencias son organizaciones de desarrollo privadas, internacionales y no confesionales que trabajan "para mejorar el bienestar y las perspectivas de todas las personas en el mundo en desarrollo, particularmente en Asia y África". Algunos programas, como iniciativas específicas de investigación, educación y cultura, abarcan tanto el mundo desarrollado como el desarrollado.

Parte de su financiación para actividades de desarrollo provienen de gobiernos nacionales, instituciones multilaterales y socios del sector privado. Su Alteza Real proporciona fondos regulares para la administración, nuevos programas e iniciativas nacionales, y para algunas actividades básicas. Un hombre que combina fe, realeza y fortuna y es el nuevo protector de la exduquesa de Palma. 

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