15 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

La que fuera nieta favorita de Carmen Polo y protagonista de la prensa del corazón vive hoy alejada de todo en Portugal junto a su nueva pareja

Los 69 años de la nueva Duquesa de Franco: Los amores y negocios de Carmen Martínez-Bordiú

Carmen Martínez-Bordiú.
Carmen Martínez-Bordiú.
Carmen Martínez-Bordiú cumple 69 años más discreta que nunca. Tras años ocupando las portadas de las revistas del corazón, la II Duquesa de Franco, tras heredar una fortuna de su difunta madre Carmen Franco Polo, ha decidido retirarse de la vida pública y no participar en las batallas políticas de su hermano Francis y su hijo Luis Alfonso, aunque hizo una excepción el día de la exhumación de los restos de su abuelo. Hoy vive en Sintra junto a su nuevo amor, un hombre 34 años más joven que ella.

La actitud de Carmen, al contrario que su hermano Francis con el que mantiene relaciones tensas, ha sido siempre la de no opinar de política. Por eso a muchos les sorprendió cuando tras la muerte de su madre, Carmen Franco Polo, la nietísima pidiese al Ministerio de Justicia la rehabilitación  del Ducado con Grandeza de España que lleva el apellido de su abuelo. Un tema, el de los títulos que nunca había preocupado a la nieta mayor del dictador. Francis Franco se ha caracterizado siempre por lo contrario. De hecho a la muerte de su abuela, Carmen Polo, no perdió el tiempo para hacerse con el Señorío de Meirás, titulo que ostentaba la viuda de Franco. Lo mismo ocurrió en 1998 a la muerte de su padre con el Marquesado de Villaverde. 

Fuente cercanas a la familia aseguran que el repentino interés de Carmen por los títulos nobiliarios responde a una petición de su hijo, obsesionado con ellos. Parece ser que Carmen portaría el título solo unos meses para luego cedérselo a su hijo. Sólo por él, la ex del Duquesa de Cádiz ha roto su discreción en el plano de la política. De hecho, uno de los motivos fricción con su ex marido, el eterno candidato al trono francés Alfonso de Borbón y Dampierre, era que las ideas políticas no afectasen a su hijo. En 1989 tras la trágica muerte de Alfonso, Carmen declaró en una revista del corazón: “No es serio pretender ser Rey de Francia”. Sin embargo, Carmen no triunfó en su empeño y la influencia de la abuela paterna, la condesa Emmanuella Dampierre,  fue decisiva en Luis Alfonso que reclama el trono de Francia con el nombre dinástico de Luis XX.  

Boda entre Carmen Martíenez-Bordiú y Alfonso de Borbón-Dampierre.

Tras su aparición en la exhumación de lso restos de su abuelo Carmen ha optado por una vida discreta en Portugal junto su nueva pareja, Timothy McKeague, un australiano de 34 años. Un retiro que poco tiene que ver con su vida pasada, siempre en el candelero. 

La vida en rosa

Hasta ahora, si alguien de los nietos del “Caudillo” sobresalía casi igual o más que el clan de los Pantoja en el papel couché, esa es Carmen Martínez-Bordiú Franco. La llamada “niña” nació en el Palacio de El Pardo en 1951. Cursó el bachillerato en el Colegio de las Teresianas de Somosaguas (Madrid) y la reválida en el Colegio Lope de Vega. Pero ahí quedó todo su currículo académico. Se dedicó a la alta costura y a la cría caballar, como única salida profesional, al margen de ser la nieta preferida del General y de Carmen Polo. Con sólo 21 años se casó con Alfonso de Borbón, nieto de Alfonso XIII y duque de Cádiz, primo hermano del Rey Juan Carlos, catorce años mayor que ella. Algunos rumores apuntaban a que la relación entre la pareja podría haber sido convenida por la familia Franco con los Borbones para encauzar el rumbo de la "nietísima". De hecho, según sus amigas, Carmen ha admitido en privado ciertas dudas sobre la pureza de su amor hacia el que fue su marido. En lo que sí ha sido clara es en defender que ella, ajena a cualquier asunto relacionado con ambiciones políticas, nunca pensó en él como un príncipe, sino como un hombre normal. La boda se celebró el 8 de marzo de 1972 ante la atenta mirada de mil invitados selectos. Vestida de Balenciaga, Carmen fue llevaba al altar por su abuelo y padrino, Francisco Franco.

Su decisión de abandonar la capital de España y dejar a sus hijos con su  padre movió los cimientos franquistas, que criticaron duramente su condición de madre. Según sus amigas, Carmen ha reconocido en varias ocasiones que “no ha sido un ejemplo de buena madre”.El joven matrimonio se instaló inicialmente en Suecia. La pareja tuvo dos hijos: Francisco, nacido en 1972, y Luis Alfonso, en 1974. Sin embargo, la felicidad del hogar duró poco y el matrimonio se separó en 1979. Carmen decidió abandonar Madrid y trasladarse a París para emprender una nueva vida junto al anticuario parisino Jean-Marie Rossie.

Carmen con sus dos hijos, Francisco, quien falleció, y Luis Alfonso

Al fracaso de su matrimonio habría que sumar pronto una suerte de desgracias que marcarían para siempre su vida. En 1984, un trágico accidente de tráfico acabó con la vida de su primogénito, Francisco. Su otro hijo, Luis Alfonso, y el padre de éste resultaron también heridos de gravedad en el mismo suceso. Pero la fatalidad siguió aferrada a la vida de Carmen y durante unas vacaciones junto a su segundo marido, una de las niñas gemelas de Jean-Marie Rossie, Mathilda, nacida de su matrimonio con Barbara Hottinger, murió ejercitando esquí acuático al ser alcanzada por la hélice de una embarcación. Las desgracias no terminaron aquí y continuaron marcando la vida de Carmen. En 1989, su ex marido, Alfonso de Borbón, fallecía cuando esquiaba en Estados Unidos.

Carmen encauzó su vida junto a Jean-Marie Rossie, con el que tuvo una hija, Marie Cynthia, que actualmente vive en París y estudia Derecho con la intención de especializarse en la rama de Criminología. Además, Cynthia trabaja esporádicamente como modelo publicitaria de conocidas marcas, entre ellas, Möet&Chandon. Sin embargo, el matrimonio entre Jean-Mari y Carmen tampoco funcionó. La nieta mayor de Franco dejó al anticuario francés por el arquitecto italiano Roberto Federicci, con quien convivió doce años. La relación con el italiano terminó a principios de 2005, aunque ambos continúan manteniendo una buena amistad y siguen asistiendo juntos a diversos actos sociales. 

Carmen con su hija Cynthia Rossy y Benjamin Rouget

Después de romper con Roberto Federicci, Carmen se unió al empresario y ex deportista cántabro José Campos, catorce años menor que ella. Campos, un singular personaje muy conocido en Santander por sus conquistas femeninas, fue un reconocido atleta y obtuvo grandes triunfos en la disciplina de salto de longitud (fue campeón absoluto de España y tres veces internacional). Posteriormente, se reconvirtió en hotelero y hoy gestiona un club de padel y un restaurante en la capital cántabra llamado “Galería Culturas”.

Luego le dejó y se unió al empresario del negocio de la chatarra, Luis Miguel Rodríguez, el creador y propietario de Desguaces La Torre, considerada la empresa más grande del sector en Europa. Luismi, como le llaman sus numerosos amigos que pertenecen a todo tipo de estratos sociales y económicos, es hijo de un humilde agricultor y carece de estudios más allá de los básicos, pero a Carmencita no pareció importarle mucho. Junto a él estuvo varios años “enamorada” de la inteligencia natural y capacidad de observación y escucha que dicen que tiene “el rey de la chatarra”, lo que le ha llevado a su éxito como empresario de este sector.

Carmen volvería a encontrar el amor en los brazos el profesor de yoga y coaching emocional Timothy McKeague, un australiano 34 años más joven que ella con el que vive en una finca campestre cercana a la localidad portuguesa de Sintra, relativamente cerca de la capital Lisboa, donde vive desde este verano junto a su actual novio, 

 El patrimonio de la nieta preferida de Carmen Polo

A la muerte de su padre, Carmen y sus seis hermanos heredaron muchas de las propiedades inmobiliarias del marqués de Villaverde, cuyo testamento fue otorgado el 8 de julio de 1988 ante el notario José Luis Álvarez, que fuera alcalde de Madrid. De este modo, junto a sus hermanos y su madre, se hizo con la propiedad de una finca de más de 28 hectáreas en La Hacienda Arroyo-Vil, en Baeza (Jaén). Así mismo pasó a controlar varias parcelas en la urbanización madrileña de La Florida, en el término municipal de El Pardo. Precisamente, algunas de ellas fueron vendidas luego a la familia constructora San Román y a la empresa Inversiones Refinsa S.L. Gracias a estas “pequeñas” operaciones inmobiliarias, los Franco consiguieron, según declaración registral, unas ganancias de unos cinco millones de euros. Otras suculentas operaciones inmobiliarias de Carmen y sus hermanos fueron la venta de una parcela en la Colonia “El Bosque”, en Pozuelo de Alarcón (Madrid); la venta de una finca rústica de seis hectáreas de olivares de secano en Mancha Real (Jaén); y la de unos apartamentos en la Playa de Campoamor, en Alicante.

Carmen Martínez-Bordiú con su hijo Luis Alfonso 

Esta vena empresarial y especulativa de Carmen Martínez-Bordiú la sigue su hijo mayor, Luis Alfonso de Borbón Martínez-Bordiú, considerado en Francia como el duque de Anjou y heredero a dicho trono. El hijo del que fuera duque de Cádiz también ha heredado el carácter empresarial y dinerario de su madre y puede ser en el futuro, como desea su madre, el Duque de Franco, quizá por ello sean sus nuevas veleidades políticas y franquistas.

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