28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El sobrino del monarca belga organizó una fiesta en la ciudad de su novia con 25 amigos incumpliendo el Estado de Alarma y contrajo el coronavirus

Victoria Ortiz, la cordobesa por la que el príncipe Joaquín de Bélgica violó todas las medidas

El príncipe belga y Victoria Ortiz.
El príncipe belga y Victoria Ortiz.
Una fiesta con 27 invitados en Córdoba, un viaje desde otro país y un contagio de coronavirus, son parte del balance de la escapada del Príncipe Joaquín de Bélgica para visitar a su novia la diseñadora Victoria Ortiz. Por el momento, el sobrino del Rey Felipe de los Belgas ya ha pedido perdón, aunque el incidente ha sido portada de los medios que especulan con el posible contagio de la familia real. Pero quién es esta joven cordobesa por la que incumplió el Estado de Alarma.

El príncipe Joaquín de Bélgica es el protagonista de un nuevo culebrón de confinamiento. El sobrino del Rey Felipe viajó a nuestro país el 24 de mayo saltándose todas las normas sanitarias y legales establecidas en el Estado de Alarma imperante en España. Al conocerse el escándalo desde la Casa Real belga hablaron de un viaje de trabajo, pero nadie lo ha podido demostrar.

El día 26 de mayo celebró en Córboba una ágape con 26 invitados, entre ellos, su novia la diseñadora Victoria Ortiz, natural de esta ciudad andaluza. A la fiesta acudieron, incluso, personas que viajaron desde Sevilla. El día después de la celebración, ante su sintomatología, decidió acudir al médico y certificó que padecía coronavirus Covid-19.

Esto provocó, lógicamente, que se buscara a los asistentes a la fiesta para ponerlos en cuarentena. Sin embargo, lo que queda en el aire y aún se desconoce es si el Príncipe Joaquín de Bélgica será multado y en qué cuantía. Algunos medios hablan de cantidades entre una multa mínima de 600 euros hasta 10.000 euros.

 A nivel político, en su país, el asunto no ha pasado desapercibido y el sobrino del Jefe del Estado se ha disculpado públicamente: “Me gustaría disculparme por no haber respetado todas las medidas de cuarentena durante mi viaje. En estos momentos difíciles, no pretendía ofender ni faltar el respeto a nadie. Me arrepiento profundamente de mis actos y acepto las consecuencias”.

Felipe I, Rey de los Belgas. 

La Primera Ministra del país centroeuropeo Sophie Wilmés, del partido francófono Movimiento Reformador, también ha sido interpelada sobre la polémica cuando, precisamente, asistía a un acto junto a miembros de la Casa Real. “El príncipe Joaquín ya ha pedido perdón por su comportamiento. Está preparado para cualquier potencial sanción. Esto es algo normal. Caso cerrado”, contestó de forma un tanto desabrida a los medios de comunicación.

Mientras desde la Junta de Andalucía y desde el Ayuntamiento de Córdoba exigen responsabilidades, la Casa Real ha asegurado que ninguno de sus miembros, salvo Joaquín, tiene Covid-19.

 El Príncipe y la cordobesa

 

Se trata del príncipe Joaquín Karl-Maria Nikolaus Isabelle Marcus d'Aviano. Nacido el 9 de diciembre de 1991, es el tercer hijo y menor del matrimonio formado por la Princesa Astrid, hermana del actual monarca, y del Archiduque de Austria-Este Lorenzo. Joaquín es el décimo en la línea de sucesión al trono belga. nieto del anterior rey, Alberto II, y sobrino del actual monarca, Felipe de Bélgica.

Este joven, analista financiero, ha sido hasta ahora uno de los miembros más discretos de la dinastía. Como toda la familia, tiene mucha relación con España. País especialmente vinculado a la corona belga desde que al madrileña Fabiola de Mora se convirtiera en la reina consorte del país tras contraer matrimonio con Balduino.

El rey Balduino y Fabiola de Mora y Aragón se casaron el 15 de diciembre de 1960 en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas, lo que constituyó un verdadero acontecimiento social con gran repercusión en España. Esas mismas Navidades, iniciaron su luna de miel en la localidad de Hornachuelos, en Córdoba, de donde es natural Victoria. Durante los 33 años que duró su matrimonio hasta el fallecimiento de Balduino, precisamente cuando disfrutaba de unos días de descanso en España, los Reyes de los Belgas siempre estuvieron muy unidos a nuestro país.

Joaquín de Bélgica y la cordobesa Víctoria Ortiz Martínez-Sagrera, también de la misma edad que su novio, se conocieron en el otoño de 2014 en Bruselas, cuando Victoria, que posteriormente estudió moda en Milán, se trasladó a la capital europea para realizar unas prácticas de su carrera de Derecho en el Parlamento Europeo. Desde entonces, han mantenido una relación callada y continua. Pero, ahora, sus recientes apariciones en fiestas sin disimular su acercamiento han disparado los rumores de un inminente enlace.

             La cordobesa Victoria Ortiz.

Victoria Ortiz Martínez-Sagrera, conocida ya por los medios monárquicos europeos como la "rubia latina", es nieta de un teniente de aviación fallecido en un accidente militar en noviembre de 1961, apenas seis meses después de contraer matrimonio en Sevilla con María Victoria Eguilaz de Prado, un acontecimiento que fue recogido por los medios de comunicación de la época en sus ecos de sociedad.

Esta joven española, futura integrante de la corte belga, es miembro de una adinerada y conocida familia andaluza aficionada a los caballos y a las monterías. Su madre, Victoria Martínez-Sagrera, es propietaria de la finca de 900 hectáreas de nombre Navallana, situada en el término municipal de Villafranca, en Sierra Morena, donde la familia se dedica a la cría ecológica de ganado vacuno, denominado retinto. Ella es una gran amazona, al igual que sus hermanos, Ángela y Antonio, y ha tomado parte en numerosos campeonatos hípicos internacionales. Todos presumen de ser amantes de la naturaleza y defensores del mundo rural.

Dicen sus conocidos que son ejemplo de gestión moderna del negocio agropecuario e, incluso, que se han implicado en la reintroducción de los linces ibéricos en sus heredades en colaboración con la Junta de Andalucía. Los Ortiz Martínez-Sagrera mantienen numerosas relaciones aristocráticas con grandes familias españolas como los marqueses de Villanueva de Valdueza y forman parten del núcleo aristocrático de Córdoba.

Victoria estudió Derecho en la Universidad San Pablo–CEU, de Madrid, y cursó Erasmus en la Université Catholique de Lille. También pasó por prestigiosos colegios norteamericanos, como el Lakefield College de Ontario. Sus primeros trabajos profesionales se encaminaron hacia el destino profesional de la abogacía. Hizo prácticas en el despacho Baker & McKenzie, donde estuvo entre julio y octubre de 2012. También trabajó en la consultora londinense Fever-Tree durante siete meses en 2014, año en el que decidió trasladarse a Bélgica para realizar prácticas en el Parlamento Europeo. Allí, conoció al príncipe Joaquín de Bélgica y también decidió cambiar radicalmente su carrera profesional para dedicarse por entero al mundo de la moda y el estilismo.

Para ello estudió en el reputado Instituto italiano Marangoni, en Milán, de donde salieron algunos de los grandes del mundo de la moda, como Domenico Gabana. De hecho, Victoria ya ha trabajado como asistente de moda en 'Vogue' y en la prestigiosa boutique londinense Nicholas Kirkwood.

La formación de él

Por su parte, el príncipe Joaquín cursó estudios en Economía, Gestión de Empresas y Finanzas en diferentes países, como el Reino Unido, Bélgica e Italia. En este último, en concreto, lo hizo en Milán, hasta donde la pareja se desplazó para seguir estando juntos durante su formación académica. Hoy, trabaja como analista de inversiones en la compañía Atlas Invest, un holding financiero con base en Bruselas y con intereses principalmente en los sectores de energía y petróleo. También es oficial en la reserva de la marina Belga.

Joaquín de Bélgica.

Tiene cuatro hermanos: el príncipe Amadeo, la princesa María Laura, a la que se la relaciona con el conde Alexis de Warren, la princesa Luisa María y la princesa Leticia, esta de tan solo 14 años. Precisamente, la madre de todos ellos, la princesa Astrid, es uno de los miembros más activos y populares de la familia real belga. Pero, desde hace unos años pasa por graves problemas familiares que han minado su popularidad.

La aparente solidez de la relación entre la cordobesa Victoria y el príncipe Joaquín de Bélgica es tal que la intención de este es, al parecer, renunciar a sus derechos dinásticos para casarse con ella. Todo indica que no solicitará el necesario permiso a su tío el rey Felipe para contraer este posible matrimonio, como ya hizo en su día su hermano Amadeo.

Este hecho, el de no pedir permiso al monarca, le supondría, de acuerdo a lo que dispone la Constitución belga, quedar privado de sus derechos sucesorios. Sin embargo, esto no significaría que la pareja quedara apartada de la corte belga. De este modo, Victoria pasaría a ser la segunda mujer española en figurar en el árbol genealógico de la monarquía belga en sus casi 200 años de historia.

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