23 de enero de 2022
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FIN DE SEMANA

El empresario estadounidense pagó antes de morir medio millón de dólares (442.850 euros) a Virginia Giuffre para que retirara sus acusaciones

Un acuerdo económico podría salvar a Andrés de Inglaterra del juicio en el caso Epstein

Andrés de Inglaterra y Jeffrey Epstein.
Andrés de Inglaterra y Jeffrey Epstein.
La Justicia de Estados Unidos ha hecho público este lunes un acuerdo extraoficial en el que se asegura que Jeffrey Epstein pagó en el año 2009 la cantidad de 500.000 dólares (unos 442.850 euros) a Virginia Giuffre para que retirara sus acusaciones por supuestos abusos sexuales cuando ella era menor. Hecho que podría librar al príncipe Andrew de las denuncias de abuso sexual de la entonces menor de edad.

Los abogados defensores del príncipe Andrés de Inglaterra esperan que este documento sirva para desestimar el caso contra él, que lo tiene bajo el punto de mira. El pasado 31 de diciembre conocíamos que él era el siguiente en pasar por los juzgados después de haber sido acusado formalmente por Virginia Giuffre de abusos sexuales cuando aún era menor de edad, en las fiestas que organizaba supuestamente Epstein y en las que se ha situado al hijo de la reina Isabell II en numerosas ocasiones.

Este nuevo pacto extrajudicial, de doce páginas, que hasta ahora ha permanecido bajo secreto, dicta que no se aceptará cualquier acción legal por parte de Virginia Giuffre tanto contra Epstein, que se suicidó en su celda en el año 2019, como contra otros “potenciales acusados” señalados en la presunta trama que investiga desde hace meses un juzgado de Nueva York.

Este documento, a pesar de no señalar directamente al príncipe Andrés, podría ayudarle a que se desestimara su causa y se cerrara este difícil episodio en el que se ha visto envuelto. Y eso es lo que espera su defensa, que sostiene que dicho texto libera a su representado “de cualquier responsabilidad”.

Pese a este acuerdo, Giuffre sigue adelante con su demanda contra el príncipe Andrés de Inglaterra. Según ella, cuando tenía 17 años de edad, Jeffrey Epstein y su novia Ghislaine Maxwell, que recientemente ha sido condenada por tráfico de menores, la obligaron a tener sexo con el príncipe Andrés de Inglaterra.

Este martes se ha celebrado una vista oral donde han pedido que el caso sea archivado al considerarse que hay "bases sólidas y suficientes" para ello. Los abogados del Príncipe han sostenido que la señorita Roberts, ahora conocida por su nombre de casada Giuffre, renunció a su derecho de llevarlo a los tribunales cuando, hace trece años, aceptó dicho pago. 

Virginia Giuffre: Una víctima de Epstein demanda al príncipe Andrés de  Inglaterra por agresión sexual | Internacional | EL PAÍS

El príncipe Andrés junto a Virginia Giuffre.

El juez no se ha pronunciado de momento, asegurando que tomará una decisión "muy pronto" tras escuchar durante una hora los argumentos por parte de la acusación y la defensa. Al parecer, según informa el Daily Mail, el magistrado interrumpió en varias ocasiones tanto al abogado del príncipe Andrés como al de VIrginia Giuffre para repetirles determinadas preguntas, siendo más incisivo con el letrado que representa los intereses del hijo de Isabel II.

Una vida llena de escándalos

El Duque de York es, por motivos propios, el miembro más incómodo de la Familia Real británica. Junto a su exmujer, Sarah Ferguson, se han convertido en un quebradero de cabeza para la realeza inglesa.

El Príncipe Andrew, de 59 años, es el tercer hijo de la reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo y es el octavo en la línea de sucesión al trono británico. En 1986 acaparó toda la atención cuando se casó con Sarah Ferguson, que provenía de una familia bien conectada pero ajena a la nobleza. Sarah inicialmente fue muy apreciada por la prensa y el pueblo por su carácter natural y extrovertido. La pareja tuvo dos hijas, la princesa Beatriz en 1988 y la princesa Eugenia en 1990. El matrimonio acabó con un sonado divorcio en 1996, después de mutuas infidelidades que fueron aireadas por la prensa internacional.

La opinión pública comenzó a volverse contra Ferguson después de una serie de escándalos. Su imagen acabó de deteriorarse en 2010, cuando fue captada por una cámara oculta ofreciendo contactos con el Príncipe Andrew a cambio de 500.000 libras esterlinas. Un años más tarde, se reveló que la exduquesa de York había aceptado 15.000 libras de Epstein para pagar sus deudas.

Como es tradicional para muchos miembros de la Familia Real, Andrew tuvo una exitosa carrera militar, uniéndose a la Royal Navy en 1979. También fue piloto en la Guerra de las Malvinas, donde participó en misiones desde abril hasta septiembre de 1982. Desde 2015, ha ocupado el rango de Vicealmirante. Andrew también es Canciller en la Universidad de Huddersfield, cuyo sindicato estudiantil ha presionado para que lo expulsen debido a sus vínculos con Epstein, y también participa activamente en varias organizaciones benéficas. No sería la primera vez que perdiese un buen puesto por este espinoso asunto.

En 2011, Andrew se retiró como “representante especial” de Gran Bretaña para el Comercio y la Inversión en medio de las crecientes críticas por su relación con Jeffrey Epstein. Ocupó el cargo desde 2001, con el propósito de promover los intereses comerciales del Reino Unido en el extranjero. Los numerosos viajes que Andrew realizó como parte de este papel, incluidos los viajes a los Estados Unidos donde visitaba a Epstein, fueron muy criticados por su coste, lo que le valió el apodo de 'Air Miles Andy'.

No este el primer escándalo de Andrés que salpica a la corona. Sus reuniones con el hijo del dictador libio Muammar Gaddafi Saif, su conexión con Timur Kulibayev, yerno del entonces presidente de Kazajstán que compró una de las propiedades de Andrew por 3 millones de libras más de su precio inicial, y su papel de anfitrión del yerno del presidente derrocado de Túnez, Zine al-Abidine Ben Ali en el Palacio de Buckingham, han sido algunos de sus actos criticados duramente por el pueblo británico. Ahora parece que el príncipe británico tiene que enfrentarse a su mayor batalla.

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