14 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Triunfó como empresario inmobiliario durante el franquismo y llevó el club blaugrana al catalanismo

José Luis Núñez: el adiós al hombre que convirtió al Fútbol Club Barcelona en un gigante financiero

José Luis Núñez, ex presidente del Barça
José Luis Núñez, ex presidente del Barça / Efe
José Luis Núñez, expresidente del Barcelona, ha falleció el lunes a los 87 años. Nuñez se mantuvo al frente de la presidencia del Fútbol Club Barcelona durante 22 años en una etapa de despegue del club azulgrana. Gran parte del Barça actual se gestó bajo su largo mandato que también estuvo lleno de problemas. Lo mismo que su trayectoria empresarial, que le llevó a ingresar en prisión en 2014, cuando su imagen ya estaba en declive.

José Luis Núñez nació en Barcaldo (Vizcaya) en 1931 pero siempre se sintió profundamente catalán ya que desde los seis meses se trasladó allí, en concreto en Port-Bou, debido a la profesión de su padre, guardia aduanero. Desde joven Nuñez demostró su pasión tanto por los negocios como por el Fútbol Club Barcelona. Ahorrador y con vocación comercial, fue para muchos el prototipo del empresario catalán durante el desarrollismo económico del franquismo.

Empezó su vida profesional como agente de seguros, pero enseguida montó una inmobiliaria con su suegro: Núñez y Navarro. Fue a partir de 1967 cuando comenzó su ascenso en el mundo inmobiliario, gracias a los nuevos planes económicos del franquismo. Su carrera empresarial se disparó, ya que el Ministerio de la Vivienda favorecía la construcción de pisos de renta libre. En los años siguientes llegó a tener once sociedades a su nombre en la capital catalana.

Su llegada al poder del club azulgrana se produjo en 1978. Fue el primero en acceder a la presidencia del Barça mediante un sistema de elecciones libres. Durante los siguientes 22 años se instaló en la presidencia del club y no le faltaron las críticas a su gestión acusándole de prácticas “dictatoriales” en su manera de ejercer el poder.

DIego Armando Maradona firmando su contrato con el Barça junto a Núñez en 1982 / Archivo

Durante su larga presidencia se puso la simiente de lo que vendría después, el Barcelona como equipo capaz de mirarse de tú a tú con el Real Madrid. El punto de partida fue la Recopa de Basilea de 1979. Tres años después, fichó para el equipo al mítico Diego Armando Maradona.

Claro que no todo sería fácil. En abril de 1988 tuvo que hacer frente al conocido como “Motín del Hesperia”. El jueves 29 de abril, tres días antes de su enfrentamiento en el Camp Nou con el Real Madrid, la plantilla en pleno se plantó contra el presidente. El campeonato del Barça había sido horrible, estaba a 23 puntos del Madrid, ya campeón matemático. Núñez dio un golpe de mano y expulsó a Luis Aragonés como técnico del equipo para traerse consigo a Johan Cruyff, histórico jugador de la plantilla. Durante ocho años la pareja Núñez y Cruyff fue una de las principales del fútbol español. En 1992 tuvo su punto álgido cuando obtuvo el Barça su primera Copa de Europa. Cuatro años más tarde, las tensiones entre técnico y presidente acabaron con la marcha del holandés del equipo. Cuatro años después el propio Núñez abandonó el equipo ante los malos resultados deportivos y sus problemas empresariales. Tres años antes, Joan Laporta había intentado una moción de censura que no triunfó. Aunque el “nuñismo” sobrevivió, quedó herido de muerte. A través de su delfín, Joan Gaspart, intentó que su sombra se alargase sobre el poder blaugrana, sin embargo, pronto su etapa fue un capítulo cerrado de la historia del Fútbol Club Barcelona.

José Luis Núñez y Johan Cruyff / Archivo

Para muchos fue un buen gestor, aunque no un hombre de fútbol. Sin embargo, él cimentó la base económica del actual gigante que es el Barça e instauró unos modos de proceder como crear su propia cantera para guiar carreras deportivas unidas al equipo. Por otro lado, también a él se le debe el inicio de la vinculación al catalanismo en una unión política con el entonces president Jordi Pujol. Desde entonces esto fue en aumento. 

En 2001 sus empresas y su domicilio particular fueron objeto de dos registros en relación con una supuesta trama de corrupción de inspectores de Hacienda en Cataluña, encabezadas por Ernesto Aguiar y Josep Maria Huguet. La historia se alargó con recursos judiciales hasta que, finalmente, Núñez entró prisión en noviembre de 2014. En septiembre de 2015, consiguió el régimen abierto, pero ya su imagen estaba devaluada e, incluso, un tanto olvidada por el nuevo Barça que él había ayudado a crear. 

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