19 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Robert Gavin Bonnar es un abogado irlandés de 52 años, CEO de una discográfica y estuvo casado con Sharon Corr, violinista del grupo The Corrs

La nueva Telma Ortiz, la hermana de la Reina con nuevo novio y luciendo tipo tras una operación

Robert Gavin Bonner y Telma  Ortiz en la entrega de los Premios Princesa de Asturias.
Robert Gavin Bonner y Telma Ortiz en la entrega de los Premios Princesa de Asturias.
Telma Ortiz, la polémica hermana de la Reina Letizia, ha vuelto a aparecer en un acto público. Fue en la entrega de los Premios Princesa de Asturias, donde su sobrina Leonor se estrenó como heredera al trono. Telma no acudió sola. Lo hizo con su nueva pareja. Se trata de Robert Gavin Bonnar, un abogado irlandés de 52 años, CEO de una discográfica y que estuvo casado con Sharon Corr, violinista del grupo The Corrs, con la que tiene dos hijos.

La última entrega de los Premios Princesa de Asturias, tuvieron una coprotagonista aparte de la heredera al trono. Se trata de Telma Ortiz Rocasolano, única hermana con vida de la Reina de España. Telma llamó la atención no sólo porque su asistencia a estos eventos ha sido nula en los últimos sino porque ha presentado dos novedades. La primera, un posible paso por quirófano evidenciado en un rostro demasiado terso. La segunda era su nuevo acompañante, convertido en su nueva pareja sentimental tras su separación de Jaime Ignacio del Burgo,

Se trata del abogado Robert Gavin Bonnar. Es un hombre irlandés de 52 años que reside en Madrid donde trabaja como CEO de la discográfica RBG Corporate. Bonnar no es nuevo en esto de aparecer en la prensa del corazón. En 2001 se casó con Sharon Corr, violinista del grupo The Corrs. Con ella tuvo dos hijos, Cathal Robert Gerard Bonnar Corr y Flori Jean Elizabeth Bonnar Corr, nacidos en 2006 y 2007, respectivamente.

La relación parece ir en serio ya que la hermana de doña Letizia se ha traslado a vivir a Madrid abandonando la Ciudad Condal. La pareja se dejó ver por primera vez públicamente en el concierto que ofreció Carla Bruni en Pedralbes este verano. Al contrario de lo que habitualmente suele hacer, la hermana de la Reina Letizia no puso problemas para ser retratada por los fotógrafos.

La imagen pública de Telma Ortiz ha sufrido constantes variaciones. Así como su relación con los medios de comunicación. Telma saltó a los medios de comunicación cuando se anunció el compromiso de su hermana con el entonces Príncipe de Asturias. Telma tenía entonces 30 años y trabajaba como cooperante en un ONG.

Según contaría su propio primo David Rocasolano en su libro Adiós, Princesa (2013), Telma quedó deslumbrada por el mundo del papel couché y empezó a asistir a eventos. También concedió alguna entrevista y se dejó fotografiar muerta de risa junto a Alberto II de Mónaco en la revista ¡Hola!. Actitudes que no gustaban nada a su hermana.

Pronto las persecuciones de los paparazzis y las críticas de la prensa empezaron a molestar a Telma que daba su peor cara ante los medios de comunicación. Cuando fue fichada por el Ayuntamiento de Barcelona como Subdirectora de Relaciones Internacionales en el Consistorio de la Ciudad Condal, las dudas sobre si había obtenido el cargo por nepotismo molestaron mucho a la cuñada de Felipe VI.

Un divorcio y una macrodemanda

Su unión sentimental con Jaime Ignacio del Burgo, polémico hijo del expresidente de la Comunidad Foral de Navarra por el Partido Popular del mismo nombre, también ayudó. Del Burgo odia a la prensa del corazón y se negaba a ser fotografiado. Su boda en el Monasterio de Leyre, antiguo bastión carlista, ocupó la portada de ¡Hola! que captó a la novia vestida con el traje de la ceremonia a la que acudió con la pierna escayolada. Este scoop no gustó nada a los contrayentes que empezaron una guerra contra los medios de comunicación. El expolítico llegó a escribir una carta en El Mundo exigiendo que se respetase su intimidad.

Para Telma era su segunda guerra mediática. En 2008 presentó una macrodemanda contra más de cincuenta medios. Finalmente, la Audiencia Provincial de Toledo denegó las medidas cautelares que pedía la excooperante por “inviabilidad jurídica” y le impuso el pago de las costas. Según el auto de la magistrada, tanto Telma Ortiz como su pareja de entonces, el abogado Enrique Martín-Llop e inspirador de la demanda, son personas con “proyección pública”. Las costas ascendieron a 40.000 euros. Muchos medios aún no las han cobrado, por ejemplo, la revista Diez Minutos. Entre los 57 mass media llevados a los tribunales había incluso algunos que nunca habían hablado de Telma.

Telma Ortiz y Jaime Ignacio del Burgo. 

También rechazó la Audiencia el argumento de la defensa de una “posible existencia de un peligro físico” que pudiera sufrir Ortiz ante el acoso de los medios, al precisar que para ello están las leyes que condenan la “conducción temeraria” y otras conductas.

Hoy la hermana de la Reina parece haber olvidado este pasado de enfrentamientos con los periodistas, algunos de los cuales llegaron a apodarla Pelma Ortiz. Su nueva relación sentimental parece llenarla de ilusión. Tanto como para dejar su trabajo en la Escuela de Negocio ESERP en Barcelona y su vivienda en Sarriá, uno de los barrios más pijos de la capital catalana, para volver a Madrid… y a los medios.

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