06 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Tania Sánchez, Dina Bousselham e Irene Montero, las tres han marcado la carrera del líder de Podemos en un binomio poderoso y con objetivos fijados

Pablo Iglesias y sus mujeres: Así es la vida sentimental del próximo vicepresidente del Gobierno

Pablo Iglesias rodeado de Dina Bousselham, Tania Sánchez e Irene Montero.
Pablo Iglesias rodeado de Dina Bousselham, Tania Sánchez e Irene Montero.
Contra todo pronóstico Pablo Iglesias y Pedro Sánchez han firmado un acuerdo de Gobierno. Si todo va bien, el líder de Unidas Podemos será el Vicepresidente del Ejecutivo. En su ascenso al poder no está sólo. Su mejor apoyo es Irene Montero, su actual pareja, cuyo nombre suena como ministrable. Pero no ha sido la primera mujer en la vida de Iglesias, ni la única que ha marcado su trayectoria política. Antes que ellas fue pareja de Tania Sánchez y Dina Bousselham.

Solo 48 horas después de conocerse la nueva- aunque agridulce -victoria del PSOE y el hundimiento de Ciudadanos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han cogido a todo el mundo desprevenidos anunciando un preacuerdo de gobierno y dejando para la posteridad una imagen que algunos ya denominan como “el abrazo del oso”.

Lo que para cualquier analista político y tertuliano era imposible de lograr a corto plazo, 24 horas de negociación han sido suficientes para desbloquear al menos la pieza correspondiente al socio preferente del gobierno socialista. De hecho, el propio Sánchez afirmó tajante en una entrevista en La Sexta el pasado 19 de septiembre: "Yo sería presidente del Gobierno, pero tengo que reconocer que sería un presidente del Gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95% de los ciudadanos de este país”.

Pablo Iglesias es uno de los fenómenos políticos y mediáticos más destacados de los últimos años. Su irrupción en el escenario político en 2014 lo convirtió en un líder carismático como no se veía desde los años de la Transición. Sin embargo, su efecto lo mismo que subió, bajó. Hasta ahora que ha llegado al poder cuando menos se lo esperaba.

Su imagen de líder exitoso y controlador también, como ocurre siempre, hizo que el objetivo se centrara en su vida sentimental. Donde también pasó de ser alabado como mito erótico a ser criticado. Una vida llena de nombres propios, empezando por Irene.

Pablo Iglesias y Tania Sánchez.

Irene Montero llegó a ocupar titulares cuando otra mujer, Tania Sánchez, fue enviada detrás de una columna, al ‘gallinero’ del Congreso de los Diputados. Hasta entonces Irene, salvo intervenciones puntuales, había tenido un perfil bajo, pero desde 2015 forma parte del núcleo duro de Unidas Podemos y es el máximo apoyo tanto en lo político como en lo personal de Pablo Iglesias. Muchos hablan en el entorno del partido morado de un poder bicéfalo.

Irene María Montero Gil nació el 13 de febrero de 1988 en Madrid. Pasó su infancia entre los populares barrios de La Elipa en el distrito de Ciudad Lineal y San Blas-Canillejas. Aunque se siente muy madrileña, Irene Montero cuenta desde niña con una vía de escape y desconexión en Ávila. Sus padres, Clemente y Adoración, son de un pueblo cercano a Piedrahíta llamado Tormellas, donde de niña pasó muchos veranos y sigue muy vinculada a la provincia castellana. También en territorio abulense tiene Pablo Iglesias una cacareada ecocasa donde se refugiaba de las miradas indiscretas durante su relación con Tania Sánchez.

En el caso de Pablo Iglesias, aunque no lo admitiría nunca, es fácil adivinar un gusto porque sus conquistas lo conviertan en protagonista de portadas. Otra cosa es que las rupturas no se le den bien. Antes de encontrar la estabilidad con Irene Montero, el final de su relación con Tania Sánchez no fue precisamente armoniosa. Tania dejó de ser reclamada por los medios y desapareció de las tertulias. A nivel político sus intervenciones en la Cámara Baja dejaron de tener importancia y fue enviada al ‘gallinero’ del Congreso, concretamente detrás de una columna.

Dicen los que la conocen bien que Tania se ha sentido humillada por la actitud de Pablo y que ese rencor y el distanciamiento hacia la figura del que fuera su pareja es que el que hizo que se uniera a Iñigo Errejón y a otros nombres en el éxodo de personas importantes que ha sufrido el partido en los últimos años y provocó la aparición de la marca Más País que presumiblemente su unirá a Pablo Iglesias y Pedro Sánchez en el intento de formar un Gobierno estable.

Peor suerte tuvo con su otra expareja, la eurodiputada de origen marroquí Dina Bousselham. La política a la que conoció en durante su breve periodo como europarlamentario se tomó muy mal la ruptura con Iglesias y algunas imágenes de alto voltaje acabaron en la mesa de un director de un medio de comunicación y, al final, en manos del célebre comisario Villarejo. La tan cacareada cloaca para desestabilizar a Podemos era esto. Es cierto que se han traficado con intimidades con las peores intenciones, pero no es menos verdad que el partido morado le ha sacado mucho rédito político hablando de una trama contra Podemos. A no ser que el partido se limite a las cabriolas íntimas de Pablo Iglesias, claro.

Si por algo ha sido criticada la pareja Iglesias-Montero fue por la compra de su polémico chalet en Galapagar, en la sierra madrileña. Considerado de un lujo impropio de una familia que pretendía dar la imagen de clase media, ellos mismos llegaron a poner sus cargos a disposición de las bases. Una decisión desproporcionada, sabedores de que acabarían ganando.

Desde entonces las polémicas les han perseguido en el ambiente cada vez más polarizado de la política española. Para muestra un botón que elcierredigital.com recogió en su momento: las quejas por la situación en la que se encontraban los guardias civiles encargados de seguridad. Los agentes estrenaron una caseta, pero no tenía calefacción, así que recurrieron a un grupo electrógeno para poder calentarse, pero la Policía Local se presentó para comprobar si era ruidoso, ya que habían recibido quejas de los vecinos.

Irene Montero votando. 

Además, tampoco la relación con los encargados de protegerles es buena ya que se quejaron de que estaban convirtiendo los exteriores de la casa en un 'parque temático' de la Benemérita, según fuentes próximas a la pareja, algo que no les gusta a los líderes de Podemos, que querían más discreción para su vivienda. Entre el mobiliario de los agentes se encuentran una caseta, un remolque, varios conos y un baño portátil.

Ahora Irene suena entre la lista de ministrables en el nuevo Gobierno en que su pareja será Vicepresidente. Juntos han accedido al poder y han sabido sobrevivir en las procelosas aguas de la política en uno de los momentos más complicados de la reciente historia española. Un binomio, el formado por Iglesias-Montero, que ha conseguido leer el escenario político con más rapidez e inteligencia que muchos otros líderes de la actualidad.

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