06 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La tenista y el empresario se verán las caras con la Justicia española el próximo lunes 4 de marzo para dirimir el fin de su matrimonio

Estas son las claves del conflictivo divorcio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana
Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana
El divorcio entre Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana estaría a punto de llegar a su fin, al menos, en lo que respecta a la justicia española. El próximo lunes 4 de marzo, los todavía esposos tienen una cita en el Juzgado Nº 2 de Esplugues de Llobregat (Barcelona), aunque los letrados de ambos no han confirmado si acudirán o no. Por lo que no se sabe si se verán de nuevo las caras.

El matrimonio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana lleva dos años acaparando titulares de los medios de comunicación, siendo una de las separaciones más complicadas de los últimos años. El patrimonio económico de la tenista y las enconadas posturas de los aún marido y mujer han sobrevolado todo el proceso.

Por el momento, el matrimonio ya se ha puesto de acuerdo con respecto a sus dos hijos, un tema que lleva la justicia americana y que no se tratará en el pleito civil de Barcelon;  y todo apunta a que también podrían llegar a un acuerdo para evitar males mayores con respecto a su patrimonio.

Tal y como adelantó Elcierredigital.com, la tenista y el empresario asistieron a la Corte de Miami a una vista para la tramitación de su divorcio en Estados Unidos. La Jueza del caso optó por no tomar ninguna decisión y suspender temporalmente la causa hasta que la Justicia española tomé su decisión firme, ya que ambos son de nacionalidad española, se casaron en nuestro país y aquí firmaron las capitulaciones matrimoniales. 

Petición de disolución de matrimonio de Josep Santacana a la Corte de Miami. 

Josep Santacana presentó una "petición de disolución de matrimonio con hijos menores" el 24 de enero de 2018 en el Circuito Judicial 11 de la Corte de Miami, para solicitar a una serie de medias con respecto a los hijos. Finalmente,  la tenista y el empresario llegaron a un acuerdo.  Pactaron un Plan Parental en el que se reparten de forma equitativa el tiempo con los hijos “siempre velando por la mejor optimación del tiempo de los menores”. También llegaron a un acuerdo en el tema económico en cuanto a la manutención de los pequeños.

Con respecto a los asuntos económicos, Josep quiere tramitar su divorcio en Cataluña, donde, como en el resto de España, los jueces no son tan exigentes como los norteamericanos a la hora de examinar con lupa los bienes de los litigantes, que deben demostrar cómo, cuándo y de dónde proceden su patrimonio y fortuna. Arantxa, por su parte ha solicitado que se declare como no competente al Juzgado barcelonés, ya que quiere que se dirima todo en Estados Unidos.

El motivo fundamental por el que la tenista no quiere litigar en España es porque tendría que cumplir aquello que firmó en sus capitulaciones matrimoniales, es decir, que toda la responsabilidad de los negocios y su patrimonio es suya. Fue la familia tenista quien le exigió firmar un pacto de separación de bienes y renuncia de derechos. Se firmaron dos: uno antes, 15 de noviembre de 2007  y otro después de la boda, el 17 de noviembre de 2008. 

A pesar de todo, la tenista y el empresario podrían llegar a un acuerdo para solventar su divorcio cuanto antes en España y seguir con su vida. Las peleas por los flecos económicos en España podrían generar daños colaterales al patrimonio económico que la unión Sánchez Vicario-Santanca ha intentado mantener fuera de la opinión pública  y de los controles oficiales.

El banco de Luxemburgo busca el dinero de Arantxa y Santacana en Uruguay

A principios del verano de 2018, Josep Santacana, el marido de la tenista Arancha Sánchez Vicario, llegaba a Barcelona para poner en orden todo su patrimonio empresarial, sus bienes y sus empresas ante la petición de prisión preventiva que solicitó el Banco de Luxemburgo para ella y su todavía marido.

El grave problema con el que se enfrenta ahora la pareja, es su pleito con esta entidad bancaria, mucho más que su divorcio.

Se trata de poner en orden todo un entramado generado con el dinero que la tenista ganó durante sus muchos años como número uno del deporte mundial y que en 2010 se estimaba en unos 35 millones de euros. 


Querella de Arantxa Sánchez Vicario contra sus padres.  

La preocupación de la todavía pareja es máxima al ampliarse hace unos meses la querella por alzamiento de bienes y fraude de acreedores en el Juzgado nº 4 de Barcelona. El Banco de Luxemburgo, que logró una sentencia favorable por la vía civil, aún no ha cobrado absolutamente nada y, por ello, a finales de enero de 2018 se fueron a la vía penal solicitando penas de cárcel.

Inicio de todo en 2009

Todo comienza en el año 2009 cuando el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la Audiencia Nacional por la que la tenista tenía que hacer frente a una multa de 3,5 millones más intereses por evasión fiscal. La cantidad final ascendió a 5,2 millones sumando multas e intereses. 

Para pagar esta cantidad se solicitó un aval a Banco de Sabadell, y esta entidad financiera a su vez pidió un contraaval suscrito por el banco luxemburgués, donde Arantxa mantuvo durante muchos años parte de su fortuna, cuando sus intereses los gestionaba International Management Group (IMG), radicada en Beverly Hills en Los Ángeles. 

No hay que olvidar que las tres empresas principales de Arantxa, las sociedades anónimas Sant C 412, Sant J 411 y Port G 410, tenían como accionistas principales dos sociedades extranjeras situadas en Uruguay y en las Islas Marshall, al norte de Nueva Guinea. Estas eran ACE Enterprises LImited y EAST LIGHT Limited, controladas por las que era su apoderado y padre, Emilio Sánchez.

El Banco de Luxemburgo pagó el dinero al Banco de Sabadell y este a su vez abonó la multa por evasión fiscal al Fisco español. En abril de 2010 el banco luxemburgués reclamó el dinero de 5'2 millones a la tenista. Lo intentaron varias veces. Enviaron un burofax en julio de ese año y representantes de la entidad se reunieron con Arantxa y Santacana, acompañados de sus asesores. La respuesta de Arantxa fue que ni conocía su patrimonio ni podía disponer de él y así solicitó más tiempo para poder recabar información y ofrecerle una respuesta al banco.

Algo muy contradictorio ya que en noviembre de 2009, casada con Santacana, la tenista revocó ante notario los poderes que ostentaba su padre y su administrador, Fernando Lacasa. Sin embargo, siete años después de aquella reunión, en noviembre de 2017, la pareja volvió a señalar que al fallecido Emilio Sánchez, como la persona que manejó el patrimonio de su hija y dirigió su proceso de descapitalización vendiendo todo para pagar deudas.

Según la documentación presentada por el banco luxemburgués, las disposiciones patrimoniales fraudulentas de las sociedades con las que la tenista administraba su patrimonio (cifrado entre 30 y 45 millones) fueron decisión y responsabilidad única de ella y Santacana. De hecho, según la investigación de el Banco de Luxemburgo, el padre no hubiese podido comprar ni vender sin poder notarial para ello, ya que en esas fechas Arantxa ya pleiteaba contra sus progenitores, a los que interpuso dos demandas y una querella.

Dinero en Uruguay

Según las investigaciones del Banco de Luxemburgo la familia Sánchez Vicario empezó a vender propiedades y a descapitalizar su patrimonio. Así, en mayo de 2011, la sociedad uruguaya Huslia SA, previa aportación de la compañía SFG Investments SL, vendió el que fue domicilio oficial de la familia Sánchez Vicario en Barcelona. Se trataba de un apartamento en la calle Sabino de Arana de la Ciudad Condal, que en su día se registró por 480.000 euros. También Arancha vendió una propiedad en Formentera.

También esta sociedad uruguaya recibió por aportación la titularidad de un piso en Sant Just Desvern (Barcelona). Como también fue la que vendió su casa en Escaldes Engordany (Andorra). Según la información presentada por el Banco de Luxemburgo en el Juzgado de Barcelona, la tenista alcanzó la cantidad de 3.913.424 euros por estas ventas a través de este entramado societario que ahora se busca en Uruguay.


Arantxa Sánchez Vicario con su padre Emilio y su madre Marisa. 

También durante esos años, Santacana adquirió tres sociedades, ya creadas, para mover patrimonio a través de una manifiesta ingeniería financiera, ya que las liquidó muy rápidamente. Se trata de las empresas inmobiliarias y de restauración: Susperso SL, Dastal Tras 4 SL Y Ternable SL. En estas mercantiles fue administrador único desde la primavera de 2015, para dejar de serlo y nombrarse liquidador de las tres en septiembre de 2016, ya con la sombra del Banco de Luxemburgo detrás.

Durante este tiempo, el juzgado ha sido incapaz de conseguir que el matrimonio le presentase una lista de bienes para someter a embargo y cubrir la deuda de 7,5 millones de euros, de capital más intereses de demora. Por eso, el banco luxemburgués decidió acometer la vía penal y presentó una querella.

Hoy Arancha afirma no tener ningún activo ni en España ni en Estados Unidos. Y Santacana afirma que jamás ha tenido poderes ni firma para mover el patrimonio y dinero de la tenista

Desde el año 2017 a la actualidad, los asesores de la entidad bancaria han encontrado una serie de movimientos que serían constitutivos de delitos de alzamiento de bienes y fraude de acreedores. Según el Banco “han demostrado capacidad para seguir alejando su patrimonio mediante entramados societarios y estructuras fiduciarias, agravando así el delito por el que fueron querellados hace casi dos años”. Algo que preocupa mucho más a la pareja que su divorcio y por lo que es posible lleguen a un acuerdo confidencial antes de sacar a luz todos sus bienes y patrimonio supuestamente oculto como les exige la Justicia.

El próximo lunes 4 de marzo será el primer 'partido' para ver cuáles son los movimientos que cada uno juega en la vista de su divorcio en España.  Que puede ser definitivo para su pleito en Estados Unidos.  Pacto o enfrentamiento. 

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