23 de enero de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La leyenda del tenis español SE CASÓ EN CUATRO OCASIONES Y TUVO CINCO HIJOS LO QUE LE LLEVÓ A PROTAGONIZAR DURANTE AÑOS LAS REVISTAS DEL CORAZÓN

Las mujeres de Manolo Santana: De Fernanda Dopeso a Claudia Rodríguez pasando por Mila Ximénez

Mila Ximénez y Manolo Santana.
Mila Ximénez y Manolo Santana.
Manolo Santana, además de ser uno de los deportistas pioneros en poner en el mapa internacional el tenis español, ocupó durante años las informaciones de las revistas del corazón con sus relaciones sentimentales. Santana estuvo casado en cuatro ocasiones y tuvo cinco hijos. Su matrimonio más mediático fue el que mantuvo con la periodista Mila Ximénez en los años ochenta.

Manolo Santana falleció el pasado sábado a los 83 años de edad después de un tiempo marcado por ciento oscurantismo mediático. El madrileño marcó un antes y un después en el mundo del deporte. Fue el primer jugador europeo que conseguía ganar Roland Garros y el Grand Slam en hierba. El torneo parisino lo ganó en dos ocasiones, en 1961 y 1964, de forma individual. En 1965 se alzó con el entorchado del USOpen, algo que no había conseguido un europeo desde 1928. Al año siguiente, ganó Wimbledon tras doce años de sequía europea en la hierba británica. Otro triunfo importante de su carrera fue la medalla de oro en los juegos olímpicos de México 1968.

El madrileño Manolo Santana nació durante la Guerra Civil. Su familia era muy humilde y su padre estuvo encarcelado tras el conflicto. Cuando salió de la cárcel, una década después, tardó muy poco en morir y fue su madre quien tuvo que sacar adelante a la familia. En una infancia complicada por la precariedad económica y la muerte de su padre, dio sus primeros pasos en el mundo del tenis como recogepelotas del Club Velázquez en El Viso, situado en la calle madrileña del mismo nombre. 

El apoyo de uno de los socios del club le permitió dedicarse al tenis. Su primera victoria relevante llegó a los 20 años. Ganó el campeonato de España en 1958, el primer título de una carrera de 72 torneos, incluidos cuatro Gran Slam. Formó parte, durante siete años, del top 10 de los mejores jugadores del planeta. En 1966 consiguió el reconocimiento internacional como el número 1 del mundo.

Manolo Santana levantando el trofeo de Roland Garros en 1961

En los años en los que se desarrolló la carrera deportiva de Manolo Santana, los tenistas europeos no eran los que dominaban este deporte al contrario de lo que sucede en la actualidad. Los australianos y los norteamericanos se repartían los títulos importantes. Sin embargo, la llegada de Manolo cambió todo. Fue el primer jugador europeo que conseguía ganar Roland Garros y el Grand Slam en hierba. El torneo parisino lo ganó en dos ocasiones, en 1961 y 1964, de forma individual. En 1965 se alzó con el entorchado del USOpen algo que no había conseguido un europeo desde 1928. 

Más allá de sus éxitos en la cancha, la vida sentimental de Manolo Santana acabó protagonizando las revistas del corazón. El deportista se casó en cuatro ocasiones. Por primera vez, en 1962, con la coruñesa Fernanda González-Dopeso, con quien tuvo tres hijos –Manuel, Beatriz y Borja–. Paralelamente, el tenista tuvo una hija, Bárbara, fruto de su relación con una azafata de vuelo. En 1980 se divorció de Fernanda y, poco después, se casó con la periodista Mila Ximénez, recientemente fallecida, con quien tuvo a su quinta descendiente: una niña llamada Alba. Tras la separación, en 1987, el extenista vivió la que fue su relación más larga con la modelo sueca Otti Glanzielus, a quien dio el ‘sí, quiero’ en 1990. Se separaron en 2008. Para entonces ya había entrado en su vida la que sería su cuarta mujer, Claudia Rodríguez

Manolo y Otti. 

Sin duda, su matrimonio más mediático fue el que tuvo con la periodista Milagros Ximénez de Cisneros. Mila Ximénez nació en Sevilla el 21 de mayo de 1952.  Tal y como relató en su autobiografía Perdón si no hablo de mí (2005), cuando tuvo que cumplir con el obligado Servicio Social conoció a Roberto Pastrana, un médico casado con el que inició una relación sentimental que cambió su vida. Junto a él se trasladó a Madrid y, fruto de una casualidad, conoció a Manolo Santana, en esos años convertido casi en un héroe nacional por sus triunfos con la raqueta. 

Manolo y Mila se casaron en febrero de 1983 teniendo al expresidente del Gobierno Adolfo Suárez como padrino. La boda, todo un acontecimiento social en la época, contó con la presencia de las mujeres más famosas de esos años, como Isabel Presyler o Marta Chávarri. Muy pronto, Mila se ganó un hueco entre ellas a la hora de ocupar las páginas de las revistas del corazón.  

El matrimonio se rompió en 1987, tres años después de tener a su única hija en común, Alba, nacida en 1984. En los últimos momentos de su unión, tal y como contaría Mila en el citado libro, la periodista vivió un romance con Antonio Arribas, un conocido bon vivant  de la noche marbellí conocido por ser miembro de Los Choris, un grupo de bohemios del que también formaban parte Yeyo Llagosteras y Luis Ortiz, exmarido de Gunilla y que en los medios del corazón era conocido por sus romances con Lolita primero, y con Carmina Ordóñez después. 

Manolo y Claudia Rodríguez, su última pareja. 

Para entonces, Manolo, como ya hemos contado, había rehecho su vida con la modelo sueca Otti Glanzielus. Problemas económicos llevaron a Mila a pedir a Manolo que se llevara a vivir con él y con Otti Glanzielus a su hija en común. Ximénez siempre comentó lo poco generosa que fueron con ella y lo difícil que fue la relación con su exmarido y con Otti. 

Sin embargo, esta sueca no fue la última mujer en compartir su intimidad. En 2008 su matrimonio se rompía cuando se hacía pública su relación con la colombiana Claudia Rodríguez. Una mujer que, como hemos contado en Elcierredigital.com, poco a poco acabó dominando las empresas y sociedades del tenista, siendo acusada por algunos de aislar al tenista del mundo exterior.

El control por parte de Claudia es tal que Racquets Club Marbella ha heredado de la primera empresa de Santana, Rollwim SA, la gestión de este club. Rollwim fue creada por el tenista en el verano de 1991 y es, precisamente, la dueña de la marca Racquets Club Marbella. En ella figuró como administradora única Beatriz Santana, hija del tenista.

Pero también fue apartada del negocio y, desde diciembre de 2011, figuraba su padre como jefe máximo. Rollwim SA era la principal mercantil del campeón español. En el año 2016, sus ventas se elevaron hasta los 80.336,20 euros y sus activos alcanzaron los 233.172 euros. El exdeportista era también, desde el año 1991, administrador de la inmobiliaria Reysan Sociedad Deportiva SL, domiciliada en Málaga, que aparentemente no tiene ninguna actividad desde el año 1995.

Aunque el campeón español no tenía oficialmente ninguna propiedad a su nombre en Marbella, donde residía, sí que poseía un gran piso en la capital de España, en el distrito madrileño de Chamberí. Hoy, una herencia valorada en varios millones de euros que está, desde hace años, controlada por Claudia Rodríguez. 

COMPARTIR: