07 de octubre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Los comentarios sobre el corto vestido de la reina devuelven vestigios del puritanismo del siglo XX, mientras el rey afronta críticas fuera de España

Los protocolos de la realeza crean polémica: De las faldas de Letizia a las exigencias a Felipe VI

El Cierre Digital en
/ La reina Letizia, en vestido minifaldero junto a su hija Leonor y su suegra Sofía, en un montaje con el Felipe VI en Colombia.
Los protocolos que debe cumplir la realeza en sus apariciones públicas han sido motivo de 'castigo' en muchas ocasiones para los gobernantes, que reciben un aluvión de críticas. Las últimas dos polémicas las han protagonizado la minifalda de la reina Letizia en una de sus apariciones en Mallorca junto a sus hijas Sofía y Leonor y la reina emérita Sofía, y el rey Felipe VI en Colombia al no levantarse ante la espada de Simón Bolívar.

Mucho se estaba tardando este verano en criticar por el motivo que fuera a la Familia Real, y a Su Majestad la reina Letizia en este caso concreto. Como todos ustedes sabrán, la monarca salió a cenar con sus hijas y doña Sofía a un restaurante de Mallorca hace un par de noches, y su vestido minifaldero ha desatado la polémica entre los defensores de la 'castidad patria nacional'.

Doña Letizia posó con su familia a la salida del restaurante Beatbik mientras daban un paseo por un mercadillo nocturno de la zona. La reina lució un vestido minifaldero de Zara (que se agotó a las pocas horas) de tan solo 29 euros, combinado con una cartera de la marca Feel Mallorca con un estampado de lenguas típico de la isla balear.

Tanto doña Letizia como sus hijas calzaban alpargatas de Clooui, una marca “made in Spain” ibicenca que las fabrica de manera artesanal.

La Princesa Leonor, la reina Letizia, la reina emérita Sofía y la infanta Sofía en Mallorca.

Comentamos las marcas porque nadie valora que la monarca es la perfecta embajadora de la moda española, ni que manifestase complicidad durante todo el paseo con su suegra, doña Sofía (una estampa que hacía muchos años que no se veía). No: las rodillas reales han sido el objeto de toda la polémica. 

Hay quien ha dicho que “a su edad” ya no se pueden lucir vestidos tan cortos; la primera, Carmen Lomana.

Comentario en Twitter de Carmen Lomana.

No es la primera ni será la última vez que doña Letizia es vilipendiada por los edadistas. Hace años ya fue criticada por lucir coleta alta, un peinado excesivamente juvenil al parecer, y es que el rigor de la edad sigue persiguiendo sin piedad a las mujeres sean de la categoría que sea. 

Para los puristas del protocolo, hay que aclarar que no, la reina ni se lo salta ni lo rompe. En este caso, además, entraríamos en la etiqueta, y en ningún lugar está escrito cuál es la etiqueta idónea para pasear por un mercadillo ni para cenar con tus hijas y tu suegra en pleno agosto y en una isla mediterránea.

La reina Letizia en 2015.

Otra vertiente purista es más tajante aún: “es reina, tiene que dar ejemplo. Las reinas no se ponen minifalda”. Es inútil seguir con la comparativa entre el estilo de doña Letizia y el de su precesora, doña Sofía. Los tiempos cambian, las tendencias también y doña Letizia ha demostrado a lo largo de todos estos años que es una mujer pegada a las tendencias.

No hay que olvidar que aunque hubiera prensa, fue una salida privada. Es cierto que la reina nunca debe olvidar que lo es, y que nunca deja de representar a su país, sin embargo, en España las mujeres pueden llevar minifalda. No descuida nuestros valores, no desprestigia a nuestra sociedad y el conjunto elegido es veraniego, alegre y elegante. Además de promocionar prendas asequibles y españolas.

El estilo de Letizia

La reina ha demostrado a lo largo de estos años que no tiene miedo a los comentarios aunque no abandone del todo la sobriedad. Mucho se recuerda el vestido que escogió en el año 2017 para entregar el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo.

 

Hace unos años era frecuente ver a doña Letizia con vestidos minifalderos, algunos de los cuales llegaron a generar debate, sobre todo en la década de los 2000, unos looks que chocan con la teoría del largo de falda “justo por la rodilla”.

La realeza y la minifalda

En Francia, la primera dama Brigitte Macron es otra entusiasta de lucir sus torneadas piernas. En Inglaterra saben que la realeza no está discutido con los centímetros de tela. Fíjense en esta foto en la que la reina Isabel II, a la izquierda, y su hermana la princesa Margarita llegan a visitar a la reina madre después de una operación al Hospital King Edward VII. Fecha de la instantánea, mayo de 1964.

Isabel II, reina de Reino Unido.

La duquesa de Cambridge es otra mujer de su siglo que viste faldas y vestidos cortos a medio muslo, tanto en verano como en invierno.

Estilismos de Kate Middleton, duquesa de Cambridge.

Su suegra, la fallecida Lady Diana, dejó instantáneas para la posteridad donde demostró que la ropa comunica, y en su caso gritaba libertad.

Lady Diana.

Las modas cambian, las tendencias también y la etiqueta, dentro del decoro, no puede permanecer impasible al paso de los años. Al igual que ya no se lleva el miriñaque, llegará el momento en que no nos rasguemos las vestiduras por ver un par de bronceadas rodillas reales.

Las críticas a Felipe VI

La estancia de nuestro monarca en Colombia tampoco ha estado exenta de polémica. Durante la toma de posesión de Gustavo Petro como presidente del país, este exigió la presencia de la espada de Simón Bolivar en su jura presidencial.

Mientras los asistentes al evento se levantaron al paso de la mítica espada que el "libertador" utilizó en su guerra contra los españoles, don Felipe VI permaneció sentado, un gesto que los representantes de partidos independentistas catalanes y varios miembros de Podemos han censurado.

Nuestro monarca actuó de manera correcta, pues el protocolo dicta que los jefes de Estado deben respeto a los símbolos nacionales oficiales, como son las banderas, no a cualquier otro elemento (y más en este caso, una espada provocadora con claras connotaciones políticas). De hecho, si de alguien se puede afear el no haber respetado las reglas del protocolo oficial es al mismo presidente colombiano, no a Su Majestad, al haber introducido en su jura elementos que nada tienen que ver con el acto en sí.

COMPARTIR: