17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

María de la O se casó con el descendiente de un general republicano y Aranzazú, la más pequeña, vivió un romance con su primo hermano Alejo Gotor

La historia de Mariola y Arancha Martínez-Bordiú, las nietas más discretas y desconocidas de Franco

Arancha (izqda.) y su hermana Mariola Martíez-Bordiu (dcha.)
Arancha (izqda.) y su hermana Mariola Martíez-Bordiu (dcha.)
En segundo entierro de Francisco Franco trae de nuevo a la actualidad a sus siete nietos. Carmen, Francis y Jaime han sido los más mediáticos. Tuvieron un pasado de fama Merry y José Cristóbal, los únicos que entraron en la cripta durante la exhumación de los restos de su abuelo, pero en la actualidad viven alejados de las cámaras. Quiénes siempre han sido discretas son Mariola y Arancha Martínez-Bordiú, las nietas más desconocidas de la saga del dictador.

La exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos y su posterior inhumación junto a su mujer en Mingurrobio (El Pardo), ha vuelto a poner de actualidad a sus nietos. Los siete hijos de Carmen Franco Polo, fallecida en 2017, se juntaron por primera vez en muchos años. Algunos son de sobra conocidos por haber ocupado las portadas de la revistas del corazón durante década, como Carmen, Francis o Jaime Martínez-Bordiú. Merry y José Cristóbal, los únicos que vieron como el cuerpo de su abuelo era sacado de la fosa, vivieron un pasado mediático y presente alejados del mundanal ruido. Sin duda, las nietas más discretas del dictador son Mariola de 66 años y Arancha de 57.

Mariola, casada con descendiente de republicanos

María de la O Martínez-Bordiú Franco, más conocida por Mariola, nació en 1952. Es licenciada en Arquitectura, aunque no ejerce la profesión, y diplomada en Pintura. Dicen quienes la conocen que es, sin duda, “la más discreta de los siete hermanos, y también la más independiente”. A diferencia de sus hermanas Carmen y Merry, ella jamás tuvo una vida sentimental agitada. No le gustaban las fiestas ni la vida nocturna. Prefería reunirse con amigos y pasar lo más inadvertida posible. El 14 de marzo de 1974 se casó en El Pardo con Rafael Ardid Villoslada (Madrid, 1947), licenciado en Ciencias Políticas. El novio era descendiente del General republicano Tomás Ardid Rey. La boda fue el último gran evento familiar celebrado en el Palacio de El Pardo y se organizó como si se trases de un asunto de Estado, llegando a retrasmitirse por Televisión Española.

Rafael es un abogado dedicado a los negocios inmobiliarios, a través de la empresa familiar Cofivisa que construyó la urbanización El Encinar de los Reyes. Es también presidente de la empresa Renta Inmobiliaria Cidra SA. El matrimonio vive en la lujosa urbanización “Monte Príncipe”, en Pozuelo de Alarcón (Madrid). 

Mariola, con uno de sus hijos. 

Fue con motivo de la boda del tercer hijo de Mariola y Rafael Ardid, Borja Ardid Martínez-Bordiú, quien se casó en agosto del año 2005 con María Ruiz Vega, cuando se consiguió congregar de nuevo a gran parte de la familia Franco, a pesar de los frecuentes distanciamientos. Este enlace tuvo lugar en la Ermita de la Virgen de Alarcos, en Ciudad Real. Mariola, que hizo de madrina, lució un traje largo con manga hasta el codo y escote en uve que remataba con un impresionante broche de brillantes, acompañado de la clásica mantilla española negra sostenida con peineta. Por su parte, la duquesa de Franco, abuela del novio y matriarca del clan, eligió para la ocasión un colorista vestido con chal y un bolso con pluma y marabú. Carmen Martínez Bordiú, como primogénita de la casa, lucía un escotado top que se complementaba con una midi blanca ribeteada con gasa tostada. Carmen estuvo acompañada por su hija pequeña Cynthia Rossi.

De hecho, Mariola sólo ha aparecido en los medios en ocasiones puntuales; como en el funeral por su madre. O cuando su hijo Jaime sufrió un grave accidente de tráfico en 2010. La última de estas ceremonias se celebró este 2019 en una iglesia de Oaxaca, en México, donde Jaime Ardid se casaba con Fernanda Estevez.

Mariola tampoco salió malparada en el reparto de la herencia familiar. Junto a sus hermanos era la propietaria de la finca denominada “Cerca de los Monteros” en Marbella, valorada registralmente en 60 millones de pesetas, que vendieron al matrimonio formado por Roberto Osborne y Carolina Herrero, hermana del conocido periodista de la Cadena Cope, Antonio Herrero, que falleció trágicamente. Una familia, los Herrero, muy vinculada al ayuntamiento marbellí de Gil y Gil. El también fallecido alcalde subvencionó con fondos públicos la grabación del disco del coro rociero del marido de Carolina Herrero. Mariola figura hoy como consejera en CM 16 S.L. ("explotación de hoteles") y de Domarma 3 S.L., relacionada con el sector hotelero.

La única vez que Mariola se ha visto salpicado por un escándalo fue con motivo de la operación ‘Desengaño’ llevaba a cabo por la Policía Nacional y que liberó a 23 mujeres que ejercían la prostitución contra su voluntad. Uno de los edificios donde se realizaban dichas actividades estaba situado en el número 133 del Paseo de las Delicias de Madrid. Bloque que, junto a otro más en la misma dirección, el 127, funcionaban como burdel las 24 horas del día. Según varios medios el inmueble era propiedad de esta nieta de Franco.

Arancha, la benjamina del clan

Sin lugar a dudas la que menos ruido hace y menos ampollas levanta es María Aranzazu Martínez-Bordiú Franco, conocida como Arancha, que nació en Madrid en 1962. Criada en un periodo donde su abuelo estaba en claro deterioro, estudió Secretariado Internacional, pero finalmente se dedicó a la restauración de muebles. Lo que no ha rehabilitado fue el piso que heredó de su padre en Monachil (Pradollano), en la provincia de Granada. También en su currículo figura una buena lista de pretendientes, entre ellos, Alfredo Ungría, con el que estuvo saliendo varios años. Se daba la circunstancia que la hermana de Alfredo, Miriam, fue a su vez novia de Jaime, el pequeño de los Martínez Bordiú.

A pesar de no prodigarse en los medios, la boda de Arancha fue portada de ¡Hola!. 

Tras romper con Alfredo, en 1989, Arancha mantuvo un romance con su primo Alejo, hijo del Barón de Gotor, José María Martínez-Bordiú, que era hermano del Marqués de Villaverde. Las sagas familiares se unían de nuevo y se entremezclaban. El Barón de Gotor, casado con Clotilde Basso de Roviralta, tuvo otros cuatro hijos, entre ellos la conocida diseñadora Kuka Gotor y el excéntrico José María, más conocido por “Pocholo”, que estuvo casado con Sonsoles Suárez, hija del ex presidente del Gobierno español, Adolfo Suárez. “Pocholo” Martínez-Bordiú, que estudió finanzas en Estados Unidos y trabajó en el International Bank de Miami, sufrió un cambio radical en su estilo de vida, similar al de alguno de sus primos, y pasó de ser un yuppy a convertirse en uno de los personajes imprescindibles de la movida ibicenca, para más tarde ser una estrella mediática gracias a sus provocativas intervenciones. A pesar de su carrera, el Barón de Gotor no le considera “la oveja negra de la familia”. Como tampoco tilda de mancha la relación de su hijo Alejo con su prima Arancha. Una relación, de familias entremezcladas, que a punto estuvo de terminar en boda.

Arancha se casaría en 1996 con el abogado coruñés Claudio Quiroga Ferro, hijo de Fernando Quiroga Piñeiro, uno de los más destacados representantes de la aristocracia empresarial gallega y ex director general de la compañía eléctrica Unión Fenosa. Claudio conocía a Arancha desde que ambos eran unos niños. Muchas fueron las veces en las que su padre, amigo íntimo del General Franco, le llevó a pasear por los jardines del Pazo de Meirás, la residencia de verano de los Franco, para jugar con los hijos de los marqueses de Villaverde. Quizá por eso, la boda de la nieta más pequeña de Franco con el abogado se celebró en el Pazo de Meirás el 27 de julio de 1996. El edificio que albergó el convite, que en su día fue residencia de la escritora Emilio Pardo Bazán, fue parcialmente destruido en un incendio en 1987, pero por orden del Marqués de Villaverde fue restaurado para acoger a los más de trescientos invitados al enlace. Es la única nieta del dictador que no ha tenido hijos.

Junto a su hermana Merry figura como apoderada de la empresa MarletMakai S.L. dedicada a la “promoción, construcción y arrendamiento de todo tipo de inmuebles”. A pesar de esto, es la más discreta del clan tanto en la vida como en los negocios.

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