21 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La periodista y el guardameta se conocieron a principios de 2010 y cristalizaron su relación durante el Mundial de Sudáfrica que ganó España

Iker Casillas y Sara Carbonero: la verdadera historia de la pareja más estable y discreta del deporte español

Iker y Sara Carbonero
Iker y Sara Carbonero
Sara Carbonero e Iker Casillas son una de las parejas más consolidadas del panorama mediático español. Siempre han combinado la discreción con la popularidad y han superado juntos duros momentos como la presión mediática al inicio de su relación y el reciente infarto sufrido por el guardameta. Ahora, Sara se prepara para luchar con optimismo contra el cáncer de ovarios que padece.

Sara Carbonero hizo público en Instagram que padece cáncer de ovarios. La noticia ha tomado a los medios por sorpresa. La pareja acostumbra no realizar declaraciones o comunicar hechos de su vida privada hasta no ser definitivos. El problema oncológico de Sara se suma al reciente infarto sufrido por Iker escasos días atrás. A pesar de los problemas de salud, la familia se muestra optimista y unida después de casi una década juntos. 

La historia de Casillas y Carbonera comenzó en 2010. Sara era entonces el flamante fichaje de Deportes Mediaset e Iker todavía se encargaba de la portería del Real Madrid, además de ser el capitán de una Selección Española que se preparaba para el Mundial de Fútbol en Sudáfrica.

Sentimentalmente los dos venían de relaciones que habían terminado. Iker con la modelo Eva González y Sara estaba a punto de finiquitar su historia con un compañero de profesión. En 2015, la revista Vanity Fair buceó en los orígenes de la pareja. "Hablaban por teléfono a menudo, por temas de trabajo, pero Sara no estaba muy por la labor. Ya sabes la fama que tienen los futbolistas en general" contaba la periodista Susana Guasch.

Sara cubriendo el partido Chile-España en el Mundial de Sudáfrica en 2010. De fondo, Iker Casillas. 

El portero no se amedrentó ante la dificultad y decidió hacer el cerco a Sara. No era el único jugador que había puesto sus ojos en la bella periodista, pero fue el único capaz de romper la distancia que Carbonero marcaba. "Él intentaba conquistarla a toda costa y a ella le gustaba mucho, pero le daba mucho miedo todo el lío mediático que se iba a montar", explicaba Nira Juanco, reportera de automovilismo, amiga y compañera de La Sexta en el citado reportaje de Vanity Fair. Según esta publicación fue el día del cumpleaños de Sara (3 de febrero) cuando Iker acabó de conquistarla. "Iker me llamó para darle una sorpresa a Sara por su cumple. Quería demostrar que le interesaba de verdad. Esa noche las chicas fuimos al teatro y me compinché con él. No paró de mandarme mensajes durante toda la obra. ¡Nervioso, inquieto! Sara se enfadaba conmigo porque no le quería enseñar lo que tenía en el móvil. Después nos fuimos a cenar y allí apareció él a las 12 de la noche en el restaurante, con regalo incluido. Ella se quedó petrificada. A partir de ahí la relación ya fue imparable" desveló Susana Guasch.

Los primeros meses la pareja intentó vivir en silencio su relación, pero no tardaron en ser el objetivo de la prensa del corazón. Esto comenzó a pasarle factura a Sara. Muchos consideraban que no era lícito que una periodista deportiva compartiese vida con un futbolista ya que éste podría convertirse en su fuente. Carbonero fue víctima de ataques hipócritas. Nunca nadie se había planteado si un reportero de información parlamentaria al tener relaciones con una política podría tener efectos negativos para el desempeño de su trabajo.

El  beso de Sudáfrica

Cuando comenzó el Mundial de Fútbol muchos medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, acusaron a Sara Carbonero de ser una distracción para el guardameta, que no estaba en uno de sus mejores momentos deportivos. Incluso Fernando González Urbaneja, presidente entonces de la APM (Asociación de la Prensa de Madrid), acusó a Telecinco de buscar el morbo por colocar a la periodista detrás de la periodista. Sin embargo, había sido la FIFA quien tomó la decisión de que las cadenas que adquirieron los derechos de retransmisión de los partidos, situaran a los enviados especiales tras las porterías de sus respectivas selecciones.

Con este clima, cualquier movimiento de Sara o Iker era interpretado por millones de espectadores. La noche de la final, cuando España se impuso a Holanda, la tensión y la alegría se cristalizaron en un beso que Iker plantó a Sara en la boca durante una conexión en directo. El beso se convirtió en el símbolo de la victoria de España en el Mundial y revalidó ante el mundo la relación que unía a la periodista y el guardameta.

Desde entonces, Iker y Sara se convirtieron en la pareja del momento. Eran guapos, famosos y estaban de moda. Desde entonces evolucionaron hasta convertirse en una rara avis en el universo mediático que rodea al fútbol. Sara ha conseguido ser toda una it girl sin necesidad de hacer concesiones al papel couché como otras mujeres de futbolistas.

El 3 de enero de 2014 llegó al mundo el primogénito de la pareja, Martín. El embarazo pilló por sorpresa a la prensa del corazón y la noticia estuvo en todas las portadas de revistas y en boca de las tertulias rosas. Lo mismo pasó con el nacimiento de su segundo hijo Lucas en 2016 y, por su puesto, con su enlace. La revista ¡Hola! llevó a su portada en marzo de 2016 la noticia acompañada con una gran fotografía de Sara e Iker muy sonrientes caminando de la mano. La pareja habría contraído matrimonio en Boadilla del Monte con la presencia de su hijo Martín como único invitado.

Sara e Iker se han caracterizado por estar juntos en lo mejor y en lo peor. Cuando Iker se mudó a Oporto para jugar en el Porto y Sara pidió una excedencia en Mediaset para poder ir con él. Para muchos, la carrera periodística de Carbonero no ha evolucionado todo lo que debía, pero desde luego ha conseguido mucho éxito con su tienda online ‘Slow Love’, como diseñadora y colaboradora de algunas firmas de moda, con su sección de la revista Elle y sus entrevistas para deportes Cuatro.

Tras los duros momentos vividos por Iker tras su infarto, el deportista, aunque evita dar explicaciones a los medios, estaría planteándose su retirada, mientras Sara ha comunicado que empezará un tratamiento contra un cáncer de ovarios. Una vez más la adversidad y las ganas de luchar unen, a la pareja más sólida del deporte español.

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