26 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Ocurrió el 1 de septiembre de 1977 en el marco de los Festivales de España cuando ciertos sectores de izquierda acusaban al de Linares de franquista

Esta fue la 'peor noche' de Raphael: Cuando fue recibido con piedras, huevos y tomates en Albacete

Raphael en los 70.
Raphael en los 70.
Raphael es uno de los grandes artistas españoles. Pocos han sido capaces de sobrevivir seis décadas con éxitos casi constantes. Sin embargo, en los años de la Transición su imagen atravesó lo más parecido a una mala época que el artista de Linares ha pasado. Algunos sectores de la sociedad criticaban al cantante por su presunta vinculación a la dictadura franquista. Eso hizo que algunos partidos políticos no vieran con buenos ojos sus contrataciones en los conocidos como Festivales de España.

Raphael es posiblemente el mayor ejemplo de un artista con capacidad de reinventarse y de permanencia en el mundo del espectáculo. Sesenta años lleva arrasando en los escenarios. 

Sin embargo, hubo una época donde su carrera fue en cierto modo relegada en España, no así en el extranjero. Coincidió con los años de la Transición, del cambio de régimen político. Al de Linares le ocurrió como a las folklóricas a las que se le identificó con la dictadura de Franco, y sectores del espectáculo y parte de los medios de comunicación los rechazaba de entrada. En el caso de Raphael este relativo ostracismo duró más o menos una década. 

Parque Abelardo Sánchez de Albacete, lugar de los Festivales de España. 

El hecho de ser el artista favorito de Carmen Polo de Franco era el motivo que algunos esgrimían para acusar al "niño de Linares" de franquista. Lo cierto es que el cantante en la película documental Rafael en Raphael (1975), de Antonio Issasi Isasmendi, aseguró que él no era franquista pero sí que defendía a la figura del dictador porque él era "de quien lo haga bien para mi país". Además, Carmen Polo, la esposa del General, acudió en varias ocasiones a verle cantar, antes y después de la muerte de Franco. 

Tomatazos en Albacete

El culmen de esta imagen de Raphael asociada a la dictadura franquista se vivió el 1 de septiembre de 1977 en Albacete, en el Parque de los Mártires (hoy de Abelardo Sánchez). Como camerino, el artista utilizó el cercano Colegio de San Fernando. Casi todos los medios nacionales se hicieron eco de lo que le ocurrió al intérprete de Digan lo que digan esa noche en la ciudad manchega. Su "peor noche".

Lo sucedido en Albacete recogido en la prensa de la época. 

Raphael actuó en medio de la campaña cultural que se conocía como Festivales de España. Se trataba de actuaciones organizadas por el Estado a lo largo del país en la que participaban distintos artistas y cómicos. Lo cierto es que ser seleccionado era algo que buscaban todas las estrellas del momento, ya que suponía trabajo asegurado para una temporada. 

Sin embargo, algunos partidos políticos no estaban de acuerdo en que la nueva España democrática, muerto Franco, contratase a artistas vinculados, según ellos, a la dictadura. También en ese mismo año, 1977, la tonadillera Lolita Sevilla protestó por ser acusada de franquista y ser relegada en estas contrataciones artísticas. 

Crónica de lo sucedido con Raphael en la prensa local de la época. 

Volviendo a Raphael, según algunas fuentes que vivieron aquella trágica noche consultadas por elcierredigital.com, "personas cercanas al Partido Comunista decidieron boicotear la actuación de Raphael". A los quince minutos de haber empezado el concierto arrancó una lluvia de tomates. El de Linares sólo dijo: "aquí confunden la democracia con la orgía". 

Minutos después llegó otro lanzamiento de objetos, en este caso, no sólo había falta de respeto sino también peligro para el cantante ya que el lanzamiento incluía piedras y huevos. El lógico enfado del artista se hizo patente y afirmó que "en quince años que llevo dando el callo por España es la primera vez que me arrepiento".

Raphael decidió salir de escena y el concierto quedó suspendido por espacio de más de treinta minutos, en los que los que las autoridades locales junto a los conocidos como 'grises', la significada policía del franquismo, intentaron poner orden y expulsar a los alborotadores del entorno del concierto, el entonces Parque de Los Mártires, situado en el centro de Albacete.

Raphael volvió a aparecer en escena tras ser convencido por el entonces alcalde de Albacete, Ramón Bello Bañón, y retomó la actuación 36 minutos después. Eso sí, con todas las luces encendidas del recinto y también del citado parque. Fue, definiéndola en su argot, "su peor noche".

Afortunadamente, los años en los que se redujo la figura de Raphael a artista cercano al régimen franquista pasaron y ha sobrevivido reinventándose constantemente hasta llegar a la actualidad. 

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