22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Además de con la mediática filipina, estuvo casado con Jeaninne Girod, Fátima de la Cierva y Esther Doña, deja cinco hijos de sus relaciones

Carlos Falcó: Triste adiós al aristócrata bodeguero que saltó a la fama por su unión con Isabel Preysler

Carlos Falcó, Marqués de Griñón.
Carlos Falcó, Marqués de Griñón.
Carlos Falcó falleció este viernes a los 83 años. El Marqués de Griñón se encontraba ingresado en estado grave en el hospital tras dar positivo en coronavirus. El aristócrata era conocido por su matrimonio con Isabel Preysler con la que estuvo unido entre 1980 y 1985, relación de la que nació la mediática Tamara Falcó. Además de con la socialité filipina estuvo casado en tres ocasiones más, con Jeaninne Girod, Fátima de la Cierva y la última con Esther Doña, donde la polémica estuvo presente.

Carlos Falcó y Fernández de Córdova, nacido en 1937, pertenecía a una de las familias nobiliarias más conocidas de España, pero su fama y el salto a las páginas del papel couché tuvo lugar a finales de los años setenta y ochenta, tras contraer matrimonio con Isabel Preysler, con la que mantuvo un famoso idilio. Fruto de su unión tuvieron una única hija en común: Tamara Falcó Preysler.

El cómo se forjó este enalace entre la ex mujer de Julio IglesiasCarlos Falcó lo cuenta Isabel de este modo en sus memorias que escribió para la revista Hola: “Empecé a salir con un grupo de amigos. Un día me invitaron a una sesión privada de la película Fiebre del Sábado Noche. Estábamos unas veinte personas y, entre ellas, Carlos Falcó, con quien coincidí poco después en una cena. Cuando entré en la casa vi la sorpresa pintada en el rostro de Carlos. Sonreímos divertidos por la coincidencia, no se separó de mí en toda la noche. Hablamos, entre otras cosas, del Safari Park, le comenté que a mis hijos les encantaban los animales y prometió enviarme una invitación y un plano. Una semana más tarde me invitó a visitar su Safari Park. Tuvimos tiempo de charlar largo y tendido. Descubrí que lo que más me gustaba de él era su sentido del humor, su refinada educación y su cortesía. Empezamos a vernos con más frecuencia. Un buen día, al llegar a casa, comprendí que entre los dos había nacido una atracción mayor. Entonces le dije que debíamos andar con cuidado, porque a mí me seguía la prensa a cualquier sitio que fuera”.

Cada día que pasaba, la extremada amabilidad y la delicadeza de la filipina estimulaban aún más a Carlos Falcó, un personaje elegante, educado, de gran caballerosidad, con un destacado papel de seductor y con facilidad para enamorase de bellas mujeres. Por aquellas fechas, año 1978, este aristócrata tenía novia oficial, la joven Sandra Gamazo, sobrina del Conde de Gamazo e hija de Pimpinella Hohenlohe y de Claudio Gamazo. Muy pronto abandonó a la glamourosa Sandra para caer rendido ante la dulzura de Isabel Preysler.

Isabel Preysler y Carlos Falcó. 

Los periodistas de entonces contaban como Carlos Falcó salía a veces metido en el maletero del coche de casa de Isabel, en la calle San Francisco de Sales, para que no pudiera ser visto por los fotógrafos que ya hacían guardia en la puerta. Su relación era el runrún de Madrid. La clase aristocrática comenzó a culpar a la filipina y a sentenciar que lo único que pretendía Isabel era un título nobiliario.

Pero eso no mermó el declarado interés del marqués por casarse con ella. Así, el domingo 23 de marzo de 1980, contraían matrimonio, esta vez con absoluta discreción, en la pequeña y antigua capilla de la finca familiar de “Casa de Vacas”, en Malpica de Tajo (Toledo). Se trata de una hacienda de unas 700 hectáreas dedicada al cultivo de la vid y que había heredado a los 18 años de su abuelo el duque de Arión. Siete meses antes de la boda, Isabel había conseguido la nulidad de su matrimonio con Julio Iglesias gracias al Tribunal Eclesiástico de Brooklyn, en Nueva York (EEUU). 

De padre de Tamara Falcó a ex de la Preysler

Pocos meses después del primer aniversario de boda llegó a sus vidas una nueva hija a la que pusieron por nombre Tamara Isabel, a quien su madre llama familiarmente Tami, sus hermanastros Tamarik y el servicio doméstico del marqués definía como “la Presyler chica”. Fue el 20 de noviembre de 1981 cuando vino al mundo, justo seis años después de la muerte del General Franco, y en su bautizo también actuaron Los del Río, de quienes Isabel Preysler fue, más tarde, madrina del lanzamiento de sus discos de sevillanas. El nacimiento de Tami sirvió para reforzar a la pareja, cuya unión conyugal empezaba a dar señales de debilidad.

En 1984 empezaron a surgir los primeros rumores en los medios de comunicación sobre una posible separación, que ellos desmintieron rápidamente. La convivencia había desgastado ya su primer impulso amoroso. Habían nacido dudas no deseadas. El marqués de Griñón quiso creer que se trataba de una crisis pasajera de la que saldrían ambos reforzados con nuevas ilusiones para continuar. Pero no fue así.

Carlos Falcó y su hija Tamara Falcó. 

Ya en su vida había aparecido otro hombre, doce años mayor que ella (le gustan los hombres maduros) que acabaría rendido ante su encanto y fragilidad, aun estando casada con el aristócrata. Se trataba de Miguel Boyer Salvador, súper ministro de Economía, Hacienda y Comercio en el primer gobierno socialista de Felipe González. Isabel ya no viajaba con su marido y los trayectos al extranjero del marqués para promocionar sus vinos eran una buena ocasión para cerrar sus encuentros secretos con el político socialista. El matrimonio se rompió finalmente en 1985.

Las otras mujeres del Marqués de Griñón

Antes de que Isabel Preysler entrara en su vida Carlos Falcó ya había pasado por un matrimonio con María del Pilar Juana Jeaninne Girod del Avellanal. Con ella tuvo dos hijos: Manuel, que heredará el título nobiliario, y Alejandra, siempre fiel a su padre y su gran apoyo en los negocios. Alejandra está casada con Jaime de Carvajal y Hoyos, otro perteneciente a una saga de raigambre aristocrática.

Jeaninne Girod tras su divorció del marqués de Griñon se unió a Ramón Mendoza, el que fuera presidente del Real Madrid, al que perdonó su infidelidad con una de las competidoras de Isabel Preysler en el mundo rosa: Naty Abascal, que entonces estaba unida también a otro aristócrata Rafael Medina, el Duque de Feria. Jeaninne Girod se incorporó, tras unirse a Mendoza, dentro de los integrantes de la corte mallorquina del Rey Juan Carlos  y fue durante años la gran confidente de Marta Gayá, la amiga íntima de Juan Carlos I. 

Tras su separación de Isabel Preysler en 1985, a Carlos Falcó se le relacionó con la actriz María José Cantudo. Pero con quien se casó fue con Fátima de la Cierva, hija del Marqués de Poza, en 1991. Con ella tendría otros dos hijos, Duarte y Aldara. El primero es, después de Tamara Falcó Preysler, el descendiente más mediático de sus hijos, gracias a su participación en tertulias políticas en las que defiende posturas ultracatólicas.

Esther Doña y Carlos Falcó. 

Este nuevo matrimonio del marqués de Griñon tampoco funcionó. Sorpresivamente, Falcó volvería a encontrar el amor en una mujer mucho más joven que él, Esther Doña. Se conocieron en 2015, en 2016 se hizo pública su relación y se casaron en una boda íntima en 2018, sin el apoyo de sus hijos.

Desde entonces se convirtieron en una de las parejas recurrentes del papel couché. Casi siempre rodeados de la polémica. Los rumores sobre la verdadera personalidad y el pasado de Esther Doña les acompañaron desde el principio.

La relación de esta con los hijos del aristócrata siempre estuvo marcada por tensiones, sobre todo después del momento vivido en febrero de 2019, donde protagonizaron un incidente sonado en el hotel Eurobilding, de Madrid, que acabó cuando la Policía detuvo de oficio a Carlos Falcó en virtud de la Ley de Violencia de Género. Un suceso nunca aclarado del todo y que molestó a los hijos del Marqués.

Un hombre reconocido por su trato afable y por llevar con resignación y educación el interés mediático que su vida despertaba. Una vida que la pandemia del coronavirus se  ha llevado de una manera muy rápida. Hace tan solo dos semanas estaba feliz y pletórico disfrutando de la vida en la plaza de toros de Illescas junto a Esther Doña. 

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