11 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

La Emérita llegó hace unos días a la isla balear acompañada de su hermana la Princesa Irene de Grecia y su hija la Infanta Elena

El verano más difícil de la Casa Real: La Reina Sofía en Mallorca y Juan Carlos I más lejos de Zarzuela

La Reina Sofía y su hermana la Princesa Irene en Mallorca.
La Reina Sofía y su hermana la Princesa Irene en Mallorca.
La Reina Sofía ha llegado a Mallorca acompañada de su hermana la Princesa Irene de Grecia y su hija la Infanta Elena. La llegada de su hijo el Rey Felipe VI y su familia se espera para el próximo fin de semana. Para entonces, aseguran, Zarzuela habrá comunicado el destino último de Juan Carlos I. Un final que podría no afectar a su consorte, de la que nadie espera que salga de Zarzuela y que se refugia en Mallorca de unos escándalos de los que intenta desvincularse.

Las vacaciones reales en Mallorca arrancan a su modo. La ‘nueva normalidad’ de la Casa Real pasa por la discreción más absoluta para intentar no eclipsar la gira que los Reyes Felipe VI y Letizia están realizando por el país intentando que no les salpique el goteo de escándalos en torno al Rey Emérito.

Por el momento en Marivent ya se encuentra la Reina Emérita junto con su hermana la Princesa Irene de Grecia y su hija la Infanta Elena. Las tres han sido vistas paseando por unas terrazas.

Don Felipe y Doña Letizia no tienen prevista su llegada a la isla balear hasta el viernes 7 de agosto, una semana después de poner fin a su gira en Asturias, lugar de especial importancia por ser el lugar de origen de la Reina y dar nombre al título que ostenta su hija mayor la Princesa de Asturias Leonor.

Palacio de Marivent en Mallorca. 

Según ha podido saber Elcierredigital.com los Reyes visitarán las distintas islas del archipiélago balear y el posado habitual podría tener lugar en Petra, lugar de nacimiento de Fray Junípero Serra. Este año no habrá Copa del Rey de Vela por las medidas de seguridad a raíz del coronavirus. También está en duda si se celebrará la tradicional recepción en el Palacio de La Almudaina a las autoridades baleares.

Se cree es esa primera semana de agosto es la que Zarzuela utilizará para comunicar la decisión de la Casa del Rey para con Juan Carlos I. Evitan así que la decisión eclipse las visitas reales y, además, se comunicaría antes de iniciarse las vacaciones oficiales. Por otro lado, Zarzuela ve en los primeros días de agosto una fecha en la que el impacto de la decisión sería menor. Algo habitual en la política de comunicación de la Casa del Rey. Ya lo practicaron cuando en pleno Estado de Alarma se anunció que Felipe VI renunciaba a la herencia de su padre.

Además, según fuentes cercanas la tensión entre La Moncloa y La Zarzuela parece haberse relajado después de muchos rumores sobre las posibles presiones que el Ejecutivo estaría ejerciendo sobre la Casa del Rey para instarles a tomar una decisión. Todo parece indicar que, finalmente, el destino de Juan Carlos no sería ni mucho menos un lugar de Patrimonio Nacional como La Quinta de El Pardo, muy cercana a Zarzuela, como se rumoreaba los pasados días. Ahora, aseguran, que el objetivo es buscar un inmueble en alguna urbanización de lujo a las fueras de Madrid sufragada por gran parte de los amigos de Juan Carlos I. Ésos nombres de la empresa privada que algún favor deben al monarca.

El Emérito, como Don Juan

Se repetiría así entre Felipe VI y Juan Carlos I lo que ya sucedió en el paso entre el hoy Emérito y su padre, don Juan de Borbón, el Conde de Barcelona. Éste se mantuvo en el exilio hasta mayo de 1977 cuando, siendo ya su hijo Rey como sucesor de Franco, renunció a sus derechos dinásticos en un acto celebrado en Zarzuela. La vida del Conde de Barcelona desde entonces se desarrolló en una mansión en la urbanización Puerta de Hierro siempre con el apoyo de Rocío Ussía Muñoz-Seca, hermana del periodista Alfonso Ussía. Primero vivieron en una casa más pequeña y en 1987 se trasladaron a la mansión definitiva de 4.229 metros cuadrados. A la casa la llamaron Villa Giralda igual que la residencia en la que pasaron su exilio en Estoril (Portugal).

Villa Giralda en Puerta del Hierro. 

A la muerte de doña María, en enero de 2000, la casa se puso en venta y fue adquirida por empresa Comercializadora Peninsular de Viviendas (CPV) por un precio oficial de 2,7 millones de euros. Sin embargo, esta cifra siempre fue puesta en duda. Cuando CPV quebró con acusaciones de estafa por el medio salió a la luz que el precio desembolsado por la mansión fue realmente de 4,3 millones. La explicación que se dio es que un sobrino de don Juan Caros, Bruno Gómez-Acebo, hijo de la Infanta Pilar habría cobrado por hacer de intermediario en la compra.

Tras este escándalo la casa fue adquirida por el Grupo Inmobiliario Lábaro. Sin embargo, la maldición parecía seguir a este inmueble ya que Lábaro también quebró. En febrero de 2017, el grupo Luante Inversiones, propietario de la constructora Tilmon S.A., que tras derruir la casa construyó cuatro chalets de lujo.

Sofía: más alejada que nunca del Emérito

Mientras todos los acontecimientos sobre el futuro del Juan Carlos I se esperan para los primeros días de agosto, Sofía de Grecia ya está en Mallorca junto a su hermana Irene que siempre ha sido su confidente. También con su hija mayor la Infanta Elena. Sin embargo, nadie habla del futuro de la Reina Emérita, pero todo el mundo da por sentado que no tendrá que abandonar Zarzuela.

Cuando comenzaron todos los escándalos sobre el Rey Emérito, Corinna y el dinero en Suiza, doña Sofía prácticamente desapareció de la vida pública. Sólo se la ha visto en un acto de la Fundación que lleva su nombre el pasado 2 de junio. Ni la prensa ni el poder político ha cargado las tintas sobre ella. Sólo se habla del alejamiento del Rey Emérito, algo que, lógicamente, debería afectar de alguna manera a la que ha sido su consorte.

Los Reyes Eméritos antes de los escándalos. 

La Casa del Rey ni confirma ni desmiente nada al respecto de doña Sofía que coincidirá en Mallorca con los Reyes y sus hijas. Desde que empezó la diáspora en la Casa Real con el alejamiento de la Infanta Cristina, la Emérita ha encontrado en Mallorca su mejor refugio. Sin agenda oficial y retirada de la vida pública intenta mantener un perfil bajo y no quiere bajo ningún concepto generar (más) problemas a su hijo.

Evidentemente, no se espera la visita del Rey Emérito en Mallorca, un lugar que hace años en el que no aparece. Un sitio donde apenas quedan miembros de la corte veraniega que durante años le acompañaron en la época en la que aún contaba de crédito y los escándalos no le perseguían. Una isla donde protagonizó algunos veranos polémicos con Marta Gayà pero nada parecía indicar que el final de su reinado sería tan turbulento.

COMPARTIR: