21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El diestro de Galapagar mantenía una relación con su pareja Isabel a la que conoció en una tienda de fotografía y con la que tiene un hijo de 11 años

El torero José Tomás se suma al club de Enrique Ponce: Ruptura tras 20 años de relación y nueva pareja en Estepona

José Tomás e Isabel, su pareja durante casi 20 años.
José Tomás e Isabel, su pareja durante casi 20 años.
José Tomás, según algunos medios, podría estar siguiendo el mismo camino que su compañero de profesión Enrique Ponce: Romper con una pareja después de muchos años para empezar una relación con otra persona. Sin embargo, Tomás siempre se ha caracterizado por su alergia a la popularidad y ha evitado ser protagonista de las revistas del corazón. Tanto él como Isabel llevaban hasta ahora una vida tranquila y discreta en Estepona (Málaga).

Tras la separación de Enrique Ponce y Paloma Cuevas y el inicio del romance entre el diestro y Ana Soria, una mujer 27 años más joven que él, ahora otra ruptura con terceras personas vuelve a convulsionar el mundo del toro. Se trata de José Tomás, el mítico diestro de Galapagar, que ha sido considerado el último gran fenómeno de masas en los ruedos, llegando a ser denominado como ‘el Manolete del siglo XXI’.

Según han publicado algunos medios, el diestro de Galapagar habría puesto fin a su relación con Isabel con la que sale desde hace años. El torero y su novia se habían trasladado a vivir hace años a la localidad malagueña de Estepona donde convivían con su hijo José de 11 años. Ahora, Isabel y José siguen viviendo en la misma localidad, pero cada uno en su casa.

Según El Español el diestro ya se habría dejado ver con una nueva acompañante igualmente vecina del pueblo malagueño. Aunque la ruptura ha causado sensación y sorpresa, todo apunta a que el diestro no dará tanto juego como su colega Ponce ya que si por algo se ha caracterizado el matador es por una discreción casi crónica.

José Tomás con Isabel paseando a su hijo hace años.

El misterioso José Tomás ha levantado pasiones en todo el mundo por su maestría en la arena. El silencio que le rodea siempre, su ausencia de la vida pública y su máximo respeto por el toro, le convierten en una figura sin igual, un torero sin parangón en los últimos tiempos. Un torero fuera de serie. El maestro de toreros. Por eso todos querían  verle.

Desde el 2011 las actuaciones del diestro son muy escasas. Tampoco aparece en actos públicos. En 2008 recogió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que le entregaron los Reyes. Pero un año más tarde la devolvió al considerar errónea la decisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero entregando el mismo galardón a su compañero Francisco Rivera Ordóñez. Desde entonces, son contadas sus apariciones como la presentación del libro que escribió junto a Vargas Llosa, Diálogo con Navegante, una conversación ficticia con el toro que casi le quita la vida, y en la entrega del prestigioso premio Paquiro del diario El Mundo.

Su semiretiro arrancó pocos años después de ser padre con Isabel, una mujer a la que conoció hace casi veinte años cuando él tenía 27 y trabajaba en una tienda de fotografías. El diestro acudió a revelar un carrete de fotos en un laboratorio de Foto Lab en Carrefour y el amor surgió al instante. Para que a la historia no le faltara nada tópico, el torero aseguró que al verla pensó que estaba “ante un retrato de Julio Romero de Torres”.  Isabel estaba casada y dejó a su marido para empezar a vivir con Tomás.

Su vida en común en Estepona era absolutamente, relajada y sin exhibicionismos. Con gorra y pasando desapercibido disfrutaba de corridas y encuentros deportivos envuelto en el anonimato y siempre preparando su vuelta al ruedo. Desde Estepona se desplaza en ocasiones y de incógnito a ver algún partido de su equipo, el Atlético de Madrid.

José Tomás, ha sido uno de los toreros más seguidos del país. 

Por el momento, ni José Tomás ni el entorno de Isabel confirman la separación ni, mucho menos que el matador esté iniciando un romance con otra mujer. El diestro no quiere que su vida, como ha ocurrido con la de su compañero Enrique Ponce, se convierta en objetivo de las revistas del corazón. La finca Hacienda Beach sigue siendo un fortín en el que el torero quiere seguir viviendo sin ser noticia.

José Tomás saltó a los ruedos en 1995 y pronto su aura mítica le convirtió en un torero que más que fans tiene adictos. Personalidades tan dispares como Juan Carlos I o Joaquín Sabina lo han seguido por las plazas donde, su tremendismo, le hizo llenar siempre. La frase “no se lo pierda antes de que lo mate un toro” se hizo célebre tanto en Europa como en América. En México la llamaban ‘el diestro del millón’ porque su caché en su mejor momento era de un millón de euros.

En 2002 anunció una retirada de los alberos de la que se acabaría arrepintiendo. Sin embargo, en muchas entrevistas siempre dijo que su fecha ideal para cortarse la coleta sería 2020. Lo cierto, es que desde hace casi una década su presencia en las corridas de toros es cada vez menor. El tiempo dirá si con su retirada llega también un cambio en su vida sentimental.

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