28 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El juicio por insolvencia punible podría no celebrarse el día 22 al no acudir la tonadillera por padecer una depresión según ha alegado su defensa

Isabel Pantoja ha cancelado sus antecedentes penales e intentará así un acuerdo para no entrar en prisión

Isabel Pantoja.
Isabel Pantoja. / La tonadillera se enfrente a una petición de tres años de cárcel.
Isabel Pantoja tiene una nueva cita con la justicia. En este caso, se la acusa de insolvencia punible. El juicio podría no celebrarse el día 22 al no acudir la tonadillera por padecer una depresión según ha alegado su defensa. La tonadillera intentará llegar a algún acuerdo con la Fiscalía, que solicita tres años para ella, para que la condena sea rebajada. Recordemos que los antecedentes penales de la folklórica han sido cancelados por que una condena inferior a dos años no entraría en prisión.

El próximo 22 de marzo Isabel Pantoja debe verse de nuevo las caras con la Justicia. La Fiscalía malagueña solicita inicialmente una pena de tres años como cooperadora necesaria de un delito de insolvencia punible. Será en el Juzgado de lo Penal número 5 de Fuengirola (Málaga) donde la folklórica tendrá que responder por una supuesta deuda tras una reforma de 'Cantora Kopas' y posterior venta de 'Mi Gitana', la mansión que adquirió en la urbanización marbellí de 'La Pera' junto a su entonces pareja, el exalcalde de Marbella Julián Muñoz.

Sin embargo, este juicio por insolvencia punible podría no celebrarse el día 22 al no acudir la tonadillera por padecer una depresión según ha alegado su defensa. Peritos Judiciales podrían exigir un examen de la cantante para comprobar si lo alegado por el despacho sevillano que defiende sus intereses es ajustado a lo real.

Hay que recordar que la folklórica ya ha cancelados sus antecedentes penales tras haber cumplido condena por blanqueo de capitales por el 'Caso Blanqueo', derivado del 'Caso Malaya'. No es descartable que la artista intente llegar a un acuerdo con la Fiscalía para que la condena sea rebajada y así no volver a prisión. El asunto quedaría en una multa que, según algunas fuentes, Isabel Pantoja intentaría pagar vendiendo algunas de sus propiedades como el ático que tiene en Fuengirola. 

El cerco de la Justicia

En este citado juzgado malagueño se tramitó procedimiento de ejecución de una deuda en favor de HORMOFER SL contra CODABE SL, en reclamación de 822.356,39 euros. Isabel Pantoja nada tenía que ver en dicha relación, eso sí, la sociedad ejecutada que debía el dinero en dicho proceso a su vez era acreedora de una deuda que ascendía a 114.109,11 euros respecto de la empresa de Isabel Pantoja PANRIVER 56 SL. Se acordó la mejora de embargo del derecho de crédito de la ejecutada CODABE SL respecto PANRIVER 56 SL, que estaba gestionándose en el Juzgado de Primera Instancia 1 de Madrid.

Julián Muñoz e Isabel Pantoja cuando eran pareja. 

Esto quiere decir que, como a quien adeudaba dinero la empresa de Isabel Pantoja a su vez adeudaba dinero a otra, se solicitó el embargo de la ejecución para que el dinero que tenía que pagar la empresa de Isabel Pantoja no fuera para la empresa a la que se lo debía, sino para la empresa a la que esta, a su vez, debía una cantidad aún mayor, de forma que contribuyera al pago de la deuda.

La finalidad de este embargo era garantizar que el dinero que debía la empresa de Isabel Pantoja, una vez fuera pagado a la empresa a la que se lo debía, fuera destinado al pago de la deuda que esta mantenía con HORMOFER SL, que además era mucho mayor. Dos propiedades situadas en la urbanización “Nueva Andalucía” de Marbella de la sociedad de Isabel Pantoja estaban embargadas, por lo que el cobro estaba asegurado.

Los hechos

Todo comenzó en 2002 cuando la empresa Codabe realizó la reforma de "Cantora Kopas" por encargo de Panriver, una de las sociedades de Isabel Pantoja. Pero se dejaron a deber 87.000 euros por esa reforma. Al no pagar, la constructora demandó a la tonadillera, que fue condenada por esa cantidad. Además, la casa tenía otra reclamación, en concreto de Huracán del Oeste, la sociedad que vendió la vivienda a Isabel Pantoja y que le reclamaba un pago atrasado de 630.000 euros.

Ante el impago de la deuda, la constructora embargó dos de sus propiedades: La finca Cantora y la mansión marbellí bautizada por el exalcalde de Marbella y expareja de Isabel Pantoja, Julián Muñoz, como “Mi gitana”. Pero esta reclamación de deuda pasó a otra empresa, Hormofer S.L., que se iba a convertir en la nueva acreedora de la tonadillera, con o sin su conocimiento.

¿Cómo? El 19 de julio de 2002, en escritura pública, se firma un reconocimiento de deuda en el que Codabe S.L cede a Hormofer S.L. “el crédito litigioso seguido ante el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Madrid contra Panriver 56 S.L.”. Hormofer S.L, a través de su representante legal, se personaba en este procedimiento que ya había provocado el embargo de dos inmuebles de Isabel Pantoja que están a nombre de esta sociedad.

Sin embargo, mientras ocurría esto, Isabel Pantoja estaba a punto de ingresar en prisión, en 2014, y entonces es cuando su hermano Agustín Pantoja, a quien la cantante otorgó poderes generales en noviembre de aquel mismo año, realiza la venta de “Mi Gitana”, una de las propiedades que tenía anotación de embargo por la deuda contraída con la constructora. La tonadillera llegó así a un acuerdo con Codabe, por el que ahora es acusada junto al abogado de esta sociedad, Antonio Pérez Porras, de varios delitos.

El papel de Agustín Pantoja

La correlación de hechos comienza cuando Agustín Pantoja firma con la sociedad Grand Fashion Banus S.L la venta del polémico chalet de su hermana por 2.255.476 de euros. Pero esta vivienda de Marbella tenía cargas y deudas superiores al precio de venta por lo que se pactó, tal y como exigía el comprador, vender sin cargas. Para ello se acordaron quitas con los acreedores, entre los que se encontraba la empresa Codabe, Huracán del Oeste, el Ayuntamiento de Marbella, la Hacienda Pública y BANIF, la entidad bancaria que había concedido el préstamo hipotecario. Es Grand Fashion Banús quien le da un cheque al abogado de Codabe de 62.759 euros para quitar el embargo, nunca Isabel Pantoja pagó de su mano esa cantidad.

De los 87.775 euros pendientes de pago (más intereses y costas de 26.332) al que había sido condenada por el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Madrid, Agustín Pantoja acordó extrajudicialmente con el abogado de Codabe, Antonio Pérez Porras, pagar 62.759 y formalizaron un documento con el que ese embargo quedaba anulado, supuestamente con el pago de Grand Fashion Banús.

Isabel Pantoja y Agustín Pantoja. 

Inicialmente eran cuatro delitos de los que se acusaba a la tonadillera: Estafa, apropiación indebida, insolvencia punible y alzamiento de bienes. Pero el verano pasado, los abogados de Isabel Pantoja pidieron que se sobreseyeran esos cuatro delitos y la Audiencia Provincial mantuvo solo el delito de insolvencia punible, que significa de uno a cuatro años de prisión en el tipo básico. Por eso, la Fiscalía pide tres años de prisión para Pantoja y el abogado de Codabe.

Si la pena es inferior a dos años, Isabel Pantoja no debería ingresar en prisión porque el Código Penal recoge que quien tenga cancelado o en proceso de cancelación los antecedentes penales, no se le computarán. Por tanto, Isabel Pantoja no entraría porque sus antecedentes penales están ya cancelados.

Compra de "Mi Gitana"

Durante los años de relación con Julián Muñoz, Isabel Pantoja compró "Mi gitana", un impresionante chalet de 800 metros cuadrados en una parcela de 3.500 metros cuadrados en la urbanización La Pera, cerca de Marbella, en el número 54 de la calle Los Nardos. Iba a ser el "nidito" de amor de la pareja.

'Mi Gitana' cuando ya estaba abandonada.

Se trata de una heredad cercana a Puerto Banús, con vistas al mar y con centros comerciales en sus inmediaciones. La mansión contaba, según la nota registral, con tres dormitorios en la planta baja, cada uno de ellos con su baño propio. Lo mismo que en la planta principal, en la que, tanto las dos habitaciones familiares como otra reservada para el servicio, tienen su propio aseo. Además, consta de un vestíbulo, un amplio salón-comedor y cocina. Subiendo las escaleras, ya en la planta superior, había otros dos dormitorios, más grandes que los de abajo, que tienen terraza propia. Y en el exterior, la parcela contaba con una piscina de 120 metros cuadrados, un cenador, barbacoa y garaje con capacidad para hasta cuatro vehículos. Además, tenía sauna y un estudio de grabación musical que se hizo construir Isabel Pantoja en su día y que luego desmanteló tras el escándalo del Caso Blanqueo. Elcierredigital.com contó en reportaje todo sobre la compra de este polémico chalet. 

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