29 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

A pesar de los rumores sobre una grave enfermedad, la empresaria gallega vuelve a las páginas de Hola para hablar de su relación con el político

Ana Rodríguez, ex mujer de José Bono, vuelve a la actualidad doce años después de su divorcio del líder socialista

Ana Rodríguez, ex de Bono.
Ana Rodríguez, ex de Bono.
La socialité Ana Rodríguez, conocida por su matrimonio con José Bono, ha vuelto a los medios, a pesar de los rumores sobre una grave enfermedad. Durante un desfile de moda concedió unas declaraciones a la revista ‘¡Hola!’. “Cuando dos personas desean no vivir juntas, por lo que sea... En este caso, no ha habido nada, digamos,gordo para que la buena relación se terminara. Entonces, nos llevamos bien. A todos nos encanta estar juntos”, ha dicho sobre su exmarido en su extraña reaparición pública.

Ana nació en Guatemala el 21 de abril de 1958. Es hija de inmigrantes gallegos de familia acomodada. Su padre era ingeniero industrial que marchó a Guatemala en busca de trabajo, ya que, en España, al ser hijo de un militante republicano, no tenía nada fácil su existencia durante el régimen del dictador Franco. Sin embargo, en su familia nunca ha predominado una única línea política, muy al contrario. Mientras que su abuelo paterno estuvo condenado a muerte en la cárcel por sus ideas republicanas, su abuelo materno, que era maestro nacional, fue alcalde durante la dictadura franquista y toda su familia materna es de ideología derechista. Cuando Ana contaba con doce años de edad, sus padres se trasladaron a vivir a la República Dominicana y ella marchó al sol del Caribe. Pero al cumplir los 15 años, sus progenitores la enviaron con su abuela a La Coruña para buscarle nuevos horizontes. Desde entonces ella se considera una coruñesa de pro.

Tres años después de su llegada a Galicia conocería por primera vez a José Bono cuando ambos militaban en el PSP de Tierno Galván. Sin embargo, este primer encuentro no sirvió de flechazo. Cuenta Bono, en uno de sus múltiples libros propagandísticos, que formalizaron el noviazgo en 1980 durante las fiestas de la romería de Albaladejo, un pueblecito de Ciudad Real de 1.600 habitantes situado en el límite geográfico con las provincias de Albacete y Jaén.

El matrimonio Bono-Rodríguez. 

Por entonces, el PSP venía de fusionarse con el PSOE y a la joven guatemalteca le quedaban aun casi dos años para acabar la carrera de Ciencias Políticas y Sociales. El matrimonio se celebró finalmente el 20 de diciembre de 1980. Bono vivía por entonces a caballo entre Albacete y Madrid. Paralelamente, Ana había conseguido su primer trabajo como funcionaria en el Ayuntamiento de Madrid, en aquella época liderado por los denominados centristas. Cuando su marido se hizo con la presidencia de Castilla-La Mancha abandonó este puesto para seguirle en su nueva vida en Toledo.

Una vez ya establecida en Castilla-La Mancha empezó a trabajar en distintas editoriales y luego en el propio partido socialista. Su marido, el presidente, la introdujo como socióloga en la sede regional de este partido en Toledo; eso sí, retribuida. Se especializó en sectores sociales marginados y durante todos estos años ha figurado dentro del organigrama socialista en el denominado “Gabinete de Relaciones con la Sociedad”. Su sueldo, antes de abandonar su marido la presidencia de Castilla-La Mancha donde ha estado 21 años, rondaba los 20.000 euros. Hoy es cooperante activa de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), como Greenpeace, Fundación Vicente Ferrer, Proyecto Hombre, ANADE (Asociación Nacional de Alternativas Dramáticas y Expresivas, de la que es presidenta y fundadora) y Mensajeros de La Paz (presidenta de honor).

Pero lo que, sin duda alguna, más gusta y atrae a Ana María Albina Rodríguez es la moda y el diseño. Siempre ha apostado por ello. Nada más aterrizar como presidenta consorte de Castilla-La Mancha, en 1983, se dedicó a la promoción de la moda de esta región. Algunos apuntan que “desinteresadamente”, otros que no. Su actividad más sonora en el mundo de la moda fue con el Salón Greco de Toledo. Ya en 1999 era presidenta de honor del Comité de Moda de Castilla-La Mancha. También en abril de 2003 amadrinó la nueva marca de ropa de mujer “Soberbia”, que fabrica la Federación Empresarial de Castilla-La Mancha de Economía Social (Fecmes) y que vistía a varias de las presentadoras de la cadena televisiva regional Castilla-La Mancha Televisión, como era el caso de Irma Soriano.

Su relación con los Tous

Pero sin duda alguna si hay una marca de moda y lujo asociada a Ana Rodríguez es Tous. La última tienda del osito que inauguró oficialmente fue en la localidad deTalavera de la Reina. Este espacio comercial de Tous se abrió al público el 4 de mayo de 2007 y estaba situado dentro del gran centro que El Corte Inglés inauguró ese mismo día en la ciudad de la cerámica, en medio de una gran expectación. La marca que representó la exesposa de Bono contaba con un espacio muy destacado en la primera planta de El Corte Inglés, entonces de Isidoro Alvárez.

Ana Rodríguez con el matrimonio Tous.

Pero donde los Tous y la familia Bono estuvieron más presentes y triunfantes fue en las tiendas de Toledo y la de Albacete, donde iban de vez en cuando. Ésta última, la de Albacete, está situada en la calle de Tesifonte Gallego, número 12, la arteria principal de la ciudad manchega, en el centro comercial Calle Ancha. A su inauguración acudieron también muchos de los habituales de la prensa del corazón, como la duquesa de Montoro, Eugenia Martínez de Irujo.

Para controlar todo lo que de este negocio albaceteño consiguieron, que fue mucho, constituyeron en febrero de 2007 la sociedad Opalo 81 SL, con un capital social de 3.006 euros. Su domicilio social se situó en el mismo negocio de Albacete, calle Tesifonte Gallego nº 12. Como administrador junto a la mujer de José Bono, aparecía el siempre perenne socio de la familia Pablo Canego Muñoz, pero así mismo su hija Amelia Bono que figuró como apoderada de dicha sociedad.

El sector inmobiliario

Más allá de la moda, los bienes inmuebles es otro de los sectores donde la ex mujer de Bono ha tenido buen ojo. El matrimonio Bono comenzó su expansión inmobiliaria a comienzos de los noventa. Fue en 1992 cuando compraron una vivienda de 142 metros cuadrados en la ciudad de Toledo, a la que más tarde, en 1995, sumaron una gran parcela de 1.870 metros cuadrados de superficie en la urbanización “Los Olivos”, de Olías del Rey, situada a unos 10 kilómetros de Toledo capital. Dicen que la construcción de su magnífica mansión de Olías de Rey se financió, en parte, con el dinero de la venta de varias fincas heredadas de la madre de Bono, y así consta en su propia declaración de bienes publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Aunque la propiedad más popular de los Bonos es, sin duda, La sociedad que regenta el centro ecuestre de los Bono se llama Hípica Almenara S.L.. Se constituyó el 14 de mayo de 2001 con un capital social de 15.000 euros. Éste se completó con “aportaciones” a dicha sociedad de José Bono y de Ana Rodríguez. En su nota registral se dice textualmente: “Don José Bono Martínez y Doña Ana María Albina Rodríguez Mosquera, suscriben cuarenta participaciones sociales cada uno por valor de 6.000 euros, cantidad que desembolsa cada uno, mediante la aportación que hacen a la sociedad de los siguientes bienes de los que son dueños en pleno dominio, valorados en 12.000 euros”.

José Bono jr. en la Hípica Almenara. 

Se trataba de un vehículo valorado en 9.595 euros (el coche de Ana Rodríguez) y un remolque cifrado en 2.405 euros. Su objeto social es el “alquiler de bienes e inmuebles”, aunque también figuran dentro de él otros curiosos epígrafes como “la producción agraria combinada con la producción ganadera” o “el comercio al por menor y mayor de todo tipo de artículos textiles, de bisutería, regalo, decoración, mobiliario de hogar y oficina; así como la explotación de negocios bares, cafeterías, restaurantes y todo lo relacionado con la hostelería”.

Inicialmente figuraba como presidente de la sociedad Hípica Almenara la mujer de Bono, Ana María Albina Rodríguez Mosquera, y como consejeros delegados aparecían sus hijas Amelia y Ana Bono Rodríguez.

Posteriormente, en agosto de 2001, se nombró como administrador único al ya mencionado Francisco Javier Montalvo Llanos. Éste está vinculado a todo tipo de negocios geriátricos en la Comunidad de Madrid, así como a otro de los proyectos inmobiliarios de la familia Bono (Ahorros Familiares Saja SL).

Cuatro hijos y un divorcio

Ana Rodríguez Mosquera y José Bono han tenido tres hijos biológicos, Ana, Amelia y José; y una niña adoptada, Sofía. Amelia y Ana, las dos hijas mayores del ex ministro de Defensa son totalmente distintas: la mayor es pelirroja y pecosa, más parecida a su madre, incluso en el carácter; la segunda, morena y de sonrisa rápida y abierta es extrovertida, guapa y con las decisiones sobre su vida bien pensadas. Su hija mayor Amelia ha estudiado Magisterio Infantil. No obstante, parece que su futuro está, al igual que su madre, en el campo de la moda y el diseño. Hoy en día es Amelia quien sustituye a Ana Rodríguez durante sus ausencias en las tres tiendas de la franquicia Tous que mantienen los Bono.

José Bono III y su novio Aitor Gómez. 

Después de muchos rumores José Bono y Ana Rodríguez pusieron fin a sus más de 25 años de matrimonio. La revista ¡Qué me dices! publicaba en mayo de 2006 en su portada un titular que decía: “José Bono y su mujer, su primavera más amarga”. En páginas interiores, el titular del reportaje era aún más explícito y recogía abiertamente el rumor que se había extendido por todos los mentideros nacionales: “José Bono y su mujer, al borde de la separación”. La información, acompañada de un abundante material gráfico, afirmaba que “todo apunta a que Ana Rodríguez, de 49 años, abandona al ex ministro después de 25 de matrimonio y cuatro hijos”. Las explicaciones eran recogidas en un texto que aseguraba que la pareja atravesaba una “grave crisis” y que podía desembocar en ruptura. Y terminaba así: “Quizás todo se arregle, pero sus íntimos dicen que no hay marcha atrás posible”.

Sin embargo, el matrimonio llegó a fin en 2008. “El trabajo de mi exmarido era full time, y eso, sin tú querer, genera distanciamiento en la pareja. Llega un momento en que no tienes nada que hablar”, reveló en una entrevista tras su separación. Tras su separación Ana mantuvo una relación con el empresario Ernesto Manrique hasta 2016.

COMPARTIR: