25 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

Acude menos al gimnasio por una lesión en el hombro y se refugia en la religión y en la televisión

El día a día de Urdangarin nueve meses después de ingresar en solitario en la prisión de Brieva

Iñaki Urdangarin
Iñaki Urdangarin
La vida del exduque de Palma en la prisión abulense de Brieva continúa tranquila. Tras nueve meses interno, el deporte, la religión y las visitas de su familia son la única vía de escape para la rutina solitaria que mantiene en un módulo donde es el único recluso.

Iñaki Urdangarin lleva nueve meses en la cárcel de Brieva desde que fuese condenado por el caso Nóos. Como ya contamos en El Cierre Digital, su vida en esta cárcel de mujeres en la que habilitaron un módulo para su estancia está siendo tranquila, pero la soledad es su principal enemigo a batir.

Para combatirla, Iñaki se refugia en la religión, en el deporte, en las horas de televisión que pueda consumir y en el cultivo de verduras y de diversas hortalizas. Además, las visitas de sus familiares y de la Infanta Cristina son la única vía de escape para su aislamiento del mundo exterior.

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La Infanta Cristina sigue a su lado.

Según ha podido saber elcierredigital.com, la vida rutinaria de Iñaki Urdangarin apenas ha cambiado en estos meses y el tiempo que pasa en la prisión abulense se centra principalmente en las actividades ya comentadas. A pesar ser el único reo del módulo y de la poca socialización que eso conlleva, Urdangarin no ha pedido el cambio de centro para poder instalarse en un módulo de respeto donde podría relacionarse con otros presos de perfil bajo y poco conflictivos.

La Infanta Cristina y sus hijos, Juan Valentín, Irene, Pablo y Miguel, comunican el vis a vis con la misma frecuencia que siempre. Así, las comunicaciones orales las hacen los sábados y los domingos, igual que los amigos que van a visitarle.

Iñaki Urdangarin está permanentemente vigilado y los trabajadores de Brieva (especialmente el equipo de psicólogas) controlan que su salud mental no degenere. Aunque su estado coincide más con el de un hombre decaído o abatido, no muestra ningún cuadro depresivo ni problemas similares, según el informe clínico que obra en poder actualmente del centro penitenciario de Brieva. 

No fue así lo que ocurrió con el ex Director General de la Guardia Civil, Luis Roldán, que durante su estancia en solitario en esta prisión abulense llegó a tomarse catorce pastillas diarias, ansiolíticos principalmente para intentar llevar el cuadro depresivo que sufría debido a la soledad con la que vivía en la cárcel. Fue tal el estado de ansiedad, que incluso se le pasó por la cabeza quitarse la vida tal como llegó a relatar en algunas de sus cartas. No es este sin embargo el caso de Urdangarin, quien se apoya en la fortaleza de sus creencias religiosas para sobrellevar la situación. 

Lesión en el hombro

En cuanto al deporte, el exduque de Palma suele salir a hacer running y acude cada tarde en solitario al polideportivo que tiene la cárcel de Brieva. Para no coincidir con las cerca de 200 presas que cumplen condena en los diferentes módulos de mujeres, Iñaki Urdangarin se desplaza desde las 15:00 hasta las 16:30 solo en compañía de un funcionario. A esa hora, después de comer, es cuando todas las reclusas están en sus celdas descansando.

La única novedad es que actualmente sale menos al gimnasio, puesto que tiene una lesión en el hombro. Para ello, en su módulo le instalaron una bicicleta estática con la que pueda hacer ejercicio sin tener que salir fuera.

Para combatir el aburrimiento y la soledad, Urdangarin también suele ver la televisión y su principal refugio lo ha encontrado en la religión. El capellán del centro penitenciario de Brieva le visita todos los domingos después de la misa, es el encargado de llevarle la comunión.

En cuanto al cultivo de verduras y hortalizas, al ser el suelo de su patio de recreo de cemento, Urdangarin cultiva tomates, pimientos y otro tipo de vegetales en grandes maceteros. El módulo de hombres de la cárcel de Brieva, desde los tiempos del reo Luis Roldán, ya albergaba una gran cantidad de material de jardinería, desde sustrato a macetas y, por supuesto, todo tipo de herramientas.

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