28 de enero de 2022
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FIN DE SEMANA

Los nobles se pelean por las millonarias herencias familiares, como ocurre en la casa de Medinaceli, Almodóvar y Paul

Fortuna y escándalo: Las guerras de las grandes familias aristócratas en España

Elcierredigital.com hace un recopilatorio de las disputas más recientes por los ducados de Medinaceli, Almodóvar y Paul entre las familias más reconocidas de la aristocracia española. La duquesa Victoria de Hohenlohe-Langenburg, la duquesa Isabel de Hoyos y Martínez de Irujo y la condesa María Pérez Errasti y Urquijo son las protagonistas principales de estas tramas familiares.

Las sucesiones, la conservación del patrimonio y el reparto de los títulos nobiliarios han llevado a las casas más importantes de la nobleza española a una situación de intrigas, rivalidad y envidias familiares que bien podrían servir de argumento de las grandes películas de suspense.

Mientras algunos piden regresar al orden tradicional donde el hombre tiene prioridades de sucesión sobre la mujer, la sociedad civil ya no entiende los honores y privilegios que la historia les ha otorgado. Isabel Hoyos, mujer del marqués de Isasi, se ha convertido en la abanderada entre las nobles que han luchado por sus derechos, pidiendo ser equiparadas a los hombres a la hora de heredar un título.

Una de las guerras internas más recientes y sonadas es la que involucra hasta a tres casas, la herencia Medinaceli, que tuvo este lunes el juicio después de la muerte de la duquesa, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, por un enfrentamiento de sucesión de títulos entre sus nietos y bisnietos contra su tío, Ignacio Medina Fernández, duque de Segorbe.

La herencia de la casa de Medinaceli

En agosto de 2013, la duquesa de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, conocida como Mimi Medinaceli, fallecía en su residencia en Sevilla, a los 96 años. Entonces, el único hijo vivo de la aristócrata, Ignacio Medina Fernández de Córdoba –director de la Fundación Medinaceli y duque de Segorbe– desataba una batalla legal contra sus sobrinos y sobrinos nietos. 

Con los frentes abiertos en tres de las familias más importantes de la aristocracia de nuestro país, el juicio terminó sin acuerdo. Ninguno de ellos estuvo presente en el acto meramente técnico en el que las partes aportaron diversa documentación y expusieron sus argumentos, evidenciando las posturas encontradas entre los familiares. Todos estuvieron reunidos con el juez, a puerta cerrada, durante algo más de una hora y al no alcanzar un acuerdo, el magistrado estimó fijar más adelante la fecha del juicio, que se prolongará todavía más en el tiempo.

El primer involucrado en esta disputa de aristócratas es Ignacio Medina Fernández de Córdoba (de 74 años), ya presidente de la Fundación cuando su madre falleció hace ocho años. Los hermanos de este e hijos de la duquesa de Medinaceli con Rafael de Medina y Vilallonga, Ana –marquesa de Navahermosa–, Luis –duque de Santisteban del Puerto– y Rafael – antiguo duque de Feria y ex marido de Naty Abascal– fallecieron en 2012, 2011 y 2001 respectivamente, así que, tras la muerte de Mimi, Ignacio decidió que todo su patrimonio familiar se gestionase a través de la fundación que preside para mantener la unidad del legado.

Ignacio Medina Fernández de Córdoba, duque de Segorbe.

La Fundación, creada en 1978, tiene como objetivo preservar el patrimonio de la casa ducal más importante de España, la cual posee palacios, obras de arte e iglesias como el Pazo de Oca (Pontevedra), el Hospital de Tavera (Toledo) o la Casa de Pilatos de Sevilla.

Tras la muerte de su madre, Ignacio reclamó todos los títulos que ostentaba la duquesa, de los que, según él, su madre le entregó en vida una treintena. Sin embargo, los tribunales no le dieron la razón y según una ley aprobada en 2006, Victoria Hohenlohe-Langenburg, su sobrina nieta, sería por derecho la duquesa de Medinaceli –con todos los títulos que ello conlleva– por ser nieta de la primogénita de su madre, su hermana Ana. Ignacio se bate en una disputa contra todos los herederos de su madre tratando de que el tribunal le acabe dando la razón.

Victoria de Hohenlohe-Langenburg, actual duquesa de Medinaceli.

Por su parte, Victoria de Hohenlohe-Langenburg, de 24 años, actualmente al frente de la Casa de Medinaceli y bisnieta de Mimi vive en Madrid, aunque se crió en Munich, tras la separación de sus padres –Marco de Hohenlohe-Langenburg y Ana de Medina y Fernández de Córdoba–, junto a su hermano Alexander, marqués de Navahermosa. Actualmente Victoria es la mujer con más títulos nobiliarios en España, ya que ostenta hasta 43.

Además de la joven Victoria, también se enfrentan en los tribunales al duque de Segorbe, otros cuatro nietos de Mimi Medinaceli: Rafael y Luis Medina, hijos de Rafael Medina y Naty Abascal; y Victoria y Casilda Medina Conradi. El actual duque de Feria está casado con Laura Vecino desde hace más de una década. A raíz de la muerte de su padre Rafael, se convirtió en duque y cedió el marquesado de Villalba a su hermano Luis Medina, quien solicitó a su tío Ignacio también el título de conde de San Martín de Hoyos, que finalmente fue a parar a manos de Victoria Hohenlohe-Langenburg.

Las otras nietas de la duquesa de Medinaceli presentes en el conflicto familiar Medinaceli son Victoria y Casilda de Medina, hijas de Luis de Medina y Fernández de Córdoba y de Mercedes Conradi Ramírez. La mayor, Victoria, tiene 35 años y es duquesa de Santisteban del Puerto. Además entregó su título de marquesa de Solera a su hermana menor, Casilda.

La defensa de los nietos y bisnietos de Mimi alega por su parte: “Nosotros lo que pedimos es hacer cumplir la soberana voluntad de nuestra abuela y bisabuela recogida en su testamento del año 2003, ratificado en el año 2012 y posteriormente plasmada en el cuaderno particional del año 2018, aceptado por el duque de Segorbe, y donde se establece clara y contundentemente el importe al que ascienden nuestras cuotas de legítima, cuotas estas que la ley establece como un derecho absoluto de los descendientes". Ante estas palabras, en enero de este año, el duque de Segorbe sacaba del patronato de la Fundación Medinaceli a sus cinco sobrinos, haciendo de estas batallas una guerra sin aparente final.

Final feliz para la duquesa de Almodóvar 

El Ducado de Almodóvar del Río es un título nobiliario español con Grandeza de España de segunda clase, que heredó la aristócrata madrileña Isabel Hoyos y Martínez de Irujo, marquesa de Isasi, por su matrimonio con Jaime de Carvajal y Urquijo –ex presidente de Ford España, presidente de la multinacional Ericsson y amigo íntimo de Juan Carlos de Borbón –.

A pesar de que Isabel Hoyos es la primogénita del duque de Almodóvar del Río, la madrileña no ostenta este título desde la muerte de su padre en 1996. Unos años después de heredar su legado, el Constitucional le negaba el título de duquesa de Almodóvar y los marquesados que recibió por derecho propio, en favor de sus hermanos menores, Isidoro y Juan Manuel

Isabel Hoyos, duquesa de Almodóvar del Río.

Isabel Hoyos no habría tenido derecho al ducado de su padre en la España anterior a la democracia, donde la aristocracia se regía por el concepto medieval varonil. Sin embargo, el 1 de septiembre del año 2000 presentaba una demanda ante el tribunal de la ONU, que finalmente le daba la razón, convirtiéndola en la Duquesa de Almodóvar del Río. 

No obstante, ya en 1994 Margarita Pérez de Seoane se convertía en la primera aristócrata que acudió a los tribunales para reclamar sus derechos, consiguiendo el ducado de Pinohermoso y el condado de Villaleal. Este resultado judicial constituyó un gran hito para las mujeres nobles que habían visto eclipsados sus derechos por la presencia de un varón en la línea de sucesión. 

En el caso de Isabel Hoyos, la repercusión de su nombramiento supuso un gran paso para la situación de la mujer en la nobleza, aunque sus hermanos se sintieron traicionados y parte de la aristocracia vio su reclamación como un gesto indiscreto que solo buscaba la discordia entre familiares.

La conquista de los condados de Antillón y Paul

Desde febrero de este año, la aristócrata María Pérez Errasti y Urquijo ostenta los condados de Antillón y de Paul, según decretó el Ministerio de Justicia. Además, la hija de la fallecida Begoña Urquijo Eulate –una vez vicepresidenta de la Alianza Popular de Fraga y artífice de la elección en 1983 de Génova 13 como sede del PP– y del químico de profesión Ramón Pérez Errasti y Narváez –con cuatro títulos nobiliarios–, cuenta con los marquesados de Albayda, con Grandeza de España, y de la Conquista desde 2020.

María Pérez Errasti y Urquijo, de Antillón y de Paul, junto a su marido Íñigo Méndez de Vigo, barón de Claret.

A pesar de su actual situación, María Pérez Errasti y Urquijo –casada con Íñigo Méndez de Vigo, barón de Claret, que fue ministro de Cultura y portavoz del Gobierno con Rajoy–, se encontraba segunda en la línea de sucesión de los títulos paternos, detrás de su hermano Íñigo. No obstante, el primogénito renunció a su herencia en favor de su hermana, pues su situación de conocido activista de ultraderecha –sentenciado a pena de cárcel en varias ocasiones por tenencia de armas y material explosivo y actos violentos– le había alejado de su familia durante los años previos a la muerte de su padre en 2017.

Fue María quien entonces inició los trámites para convertirse en marquesa de Albayda y de la Conquista, lo que dio lugar a una batalla familiar con sus hermanos menores que llegó al Consejo de Estado. Según estos, les era legítimo reivindicar el deseo de su padre de una supuesta "distribución de los títulos entre los hijos varones". Al no estar suficientemente documentadas estas palabras y tal y como dicta la ley, en este caso se aplicó el principio de primogenitura, que le correspondía a María al contar con la renuncia de Íñigo.

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