27 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El príncipe alemán, primo hermano de la Reina Emérita Sofía y marido de Carolina de Mónaco, lleva años en una espiral de polémicas y violencia

El verano más escandaloso de Ernesto de Hannover: Tres detenciones en Austria

Ernesto de Hannover.
Ernesto de Hannover.
Ernesto de Hannover es hoy casi un 'paria' en el universo de las Casas Reales. Ninguna dinastía cuenta con él para sus distintos eventos y celebraciones. Sus arrebatos de violencia y sus problemas de salud, fruto de una vida poco cuidada, hacen que haga una vida al margen y de sus hijos y de su todavía esposa la Princesa Carolina de Mónaco. Este último verano de 2020 ha protagonizado ya tres detenciones.

La vida de Enersto de Hannover parece haber entrado en una espiral de no retorno. Juzgados, hospitales y comisarías son el hábitat en los que se mueve con la misma soltura con la que lo hace en los salones de la aristocracia y la realeza. El pasado jueves el Príncipe fue puesto en libertad tras tres cuatro días detenido en Austria acusado de amenazas y mostrarse agresivo con una pareja. El todavía marido de Carolina de Mónaco, aunque de facto llevan años separados, se alojaba en una cabaña de caza en la localidad de Grünau im Almtal donde llegó destrozar una ventana usando una señal de tráfico y con la misma amenazó a la citada pareja que eran trabajadores de finca.  Según han declarado ellos les dijo que “o se movían más sigilosamente o les enviaría una banda de matones”. Durante el arresto, numerosos policías rodearon la propiedad y le llevaron detenido por “amenazas peligrosas y por causar daños materiales y coacción”.

El Juez de Instrucción de Wels le puso en libertad, pero con la condición de mantenerse alejado de la pareja a la que amenazó y del lugar en el que sucedieron los hechos. La legislación austriaca contempla la posibilidad de suspender el arresto provisional si el acusado se compromete a no ocultarse ni huir mientras se completa el proceso judicial.

Este episodio es el uno más de los que ha protagonizado en las últimas semanas. El pasado 15 de julio acabó en la unidad psiquiátrica de un hospital tras atacar a varios agentes de policías. Los sucesos fueron cuanto menos sorprendentes. El noble se encontraba en su residencia austriaca y llamó por teléfono a los servicios de emergencia. El primo de la Reina Sofía pedía ayuda porque, según él, alguien quería matarlo. La Policía informó que después de llegar a casa del Príncipe éste comenzó a atacarles físicamente y profirió insultos y amenazas, además de intentar herirles con un cuchillo.

Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover. 

Cuando consiguieron reducirle fue conducido a una clínica psiquiátrica tras un examen a cargo de profesionales. Tras unos días en observación fue puesto en libertad y concedió una entrevista a un medio local en el que aseguró que había sufrido sufrió una hipoglucemia y por eso llamó a los servicios de emergencia. “Dije que debían darse prisa porque me sentía muy mal. Pero no sé por qué vino la Policía”, explicó Hannover. Según él, los agentes le atacaron sin motivo. 

Pero el asunto no acabó ahí, días después intentó atacar a los mismos agentes cuando se encontraban dirigiendo el tráfico. Entre insultos intentó golpearles con un bate de béisbol. En esa ocasión, el Príncipe no fue interrogado en persona y declaró a través de su abogado sobre los cargos de resistencia a la autoridad, amenazas y daños corporales.

Una vida de glamour y polémicas

Ernesto de Hannover salto a la prensa mundial cuando se convirtió en el tercer marido de Carolina de Mónaco. Se unieron en matrimonio el 23 de enero de 1999 en una ceremonia civil en la sala del Consejo de Estado de Montercarlo. Siete meses después la Princesa monegasca dio a luz a Alejandra de Hannover, la hija en común con el Príncipe alemán. Aunque nunca lo han confirmado parte de la prensa pone la fecha del inicio de su romance en 1996, cuando Ernesto aún estaba casado con Chantal Hochuli con la que tenía dos hijos, Ernesto Augusto y Cristian. Por su lado, Carolina, íntima amiga del matrimonio, había roto su relación con el actor francés Vincent Lindon.

Desde entonces las polémicas por el terrible carácter de Hannover y sus problemas con el alcohol han sido una constante. Agredió a un fotógrafo en 1998. Dos años después fue captado orinando en el pabellón de Turquía en la Exposición Universal de Hannover lo que generó un conflicto entre Estambul y Mónaco, obligando a la casa Grimaldi a disculparse públicamente.

En 2004 la juerga que el Príncipe alemán disfrutó el día ante de la boda de Felipe VI y Letizia Ortiz hizo que Carolina tuviera que entrar sola en la catedral de la Almudena de Madrid ante los comentarios de todas las casas reales y la prensa internacional. Unos meses más tarde, en abril de 2005 una pancreatitis hizo que el Príncipe tuviera que ser ingresado y dos días antes de fallecer su suegro entró en coma profundo. En mayo de 2018 se dio a conocer el ingreso hospitalario de Ernesto de Hannover en una clínica de Austria a causa de una grave inflamación del páncreas y varias hemorragias internas.

Ernesto y Cristian de Hannover, hijos mayores del Príncipe de Hannover. 

Ernesto es descendiente por línea directa de la Reina Victoria y de los Reyes Jorge I y Jorge III de Inglaterra. Su bisabuela Thyra de Dinamarca era la hermana de la Reina Alejandra de Inglaterra y de la Zarina Dagmar de Rusia. Su abuela paterna, la princesa Victoria Luisa de Prusia, hija del káiser Guillermo II, se casó con el heredero de la casa de Hannover De esta unión nacieron, entre otros, el padre de Ernesto, heredero del título, y una niña que ser convertiría años después en la Reina Federica de Grecia. Ernesto es por tanto primo hermano de la Reina Emérita Sofía y, lógicamente, también del hermano de ésta Constantino II el depuesto Rey de Grecia.

La dinastía de los Hannover llegó a reinar en Gran Bretaña en 1714, en la persona de Jorge I. Desde entonces hasta 1837, los reinos de Inglaterra y Hannover, aunque conservando cada uno su independencia, tuvieron el mismo soberano. En 1837 al Rey Guillermo IV le sucedió su sobrina, la Reina Victoria que lo sería de Inglaterra, pero no de Hannover, que en este principado alemán estaba vigente la ley sálica que prohíbe reinar a las mujeres. Un tío de Victoria, el Duque de Cumberland, acabaría ocupando este trono germánico.

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