23 de enero de 2022
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FIN DE SEMANA

Tomás Terry ha conseguido gracias a su agenda que por el Salón Internacional del Caballo pasen todas las estrella, como Sofía Loren o Alain Delon

Se cumplen treinta años del SICAB de Sevilla: Todas sus anécdotas, de Bo Derek a la Duquesa de Alba

Tomás Terry con Cayetana de Alba y Alfonso Díaz.
Tomás Terry con Cayetana de Alba y Alfonso Díaz.
En 1991 Carmen Martínez de Sola, Antonio Sánchez Bedoya, Miguel Rojas, Saskia Mesdag y Rocío de la Cámara fundaron el SICAB (Salón Internacional del Caballo). Tomás Terry tiró de agenda y aparecieron Charlton Heston, Sophia Loren, Ira von Fürstenberg, Jacqueline Bisset, Alain Delon, Bo Derek o Latoya Jackson.

En plena crisis de la peste equina, cinco locos (Carmen Martínez de Sola, Antonio Sánchez Bedoya, Miguel Rojas, Saskia Mesdag y Rocío de la Cámara) decidieron tirarse a una piscina en la que podían haber pasado dos cosas, flotar o estamparse. Y consiguieron lo primero. En 1991 fundaron el SICAB (Salón Internacional del Caballo) de la mano de Ancce (Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española) y no tardó en gestarse una constelación nutrida por ese demiurgo del buen ser y el saber estar que es Tomás Terry. Tiró de agenda y aparecieron, entre otros, Charlton Heston, Sophia Loren, Ira von Fürstenberg, Jacqueline Bisset, Alain Delon y Bo Derek. Sí, la ‘mujer perfecta’ del cine fue la primera en exhibir realeza hollywoodiense y también la última en haberlo hecho en 2012. Junto a Tomás, la inefable relaciones públicas, Silvia Peris.

Palco en 2010 con, entre otros, de izquierda a derecha, María Rosa, Pastora Soler, Alfonso Díez y Bo Derek. 

Bo compró caballos para su rancho californiano y volvió a venir con algunas amigas tan simpáticas y rubias como ella, Daryl Hannah y Shania Twain. En 1993 la llegada de Charlton Heston y su esposa Lydia eclipsó la visita de la infanta Elena, que ya por aquel entonces se veía a escondidas en París con Jaime de Marichalar. El protagonista de Ben-Hur puso la condición de que no se le fotografiara mientras comiera y un reconocido periodista del corazón sacó su cámara de bolsillo cuyo ‘click’ le costó el veto a la feria de por vida.

Exigencias de las reinas del cine europeo

Una de las anécdotas más sonadas la sufrió Tomás con Sophia Loren en 2001 porque la diva italiana no quiso hacer el paseíllo antes del espectáculo ecuestre y la entrega de premios. El ganadero y señorito de las relaciones públicas intentó convencerla alegando que la carroza era una réplica de la que tenía la Reina Madre de Inglaterra y que sonaría de fondo el Funiculì, funiculà que le recordaba a su infancia de entreguerras. “La regina é la regina e la signora é la signora”, espetó el representante.

Bo Dereck posando con un caballo. 

Todos estaban expectantes ante la llegada de Catherine Deneuve al año siguiente porque siempre ha corrido el rumor de su legendaria frialdad, pero conquistó a todos y la conquistaron a ella con una buena pata de jabugo. Ese sí que ha sido el auténtico protagonista año tras año. Todas las celebridades caían rendidas, y de remate sus representantes, a quienes se les enviaba otra pieza, aunque paletilla.

La elegancia y simpatía de Jacqueline Bisset hizo que se metiera a la gente en el bolsillo en 2005. Bertín Osborne no dejaba de arroparla con su mirada durante la cena, y al día siguiente, durante la comida en su finca la Hacienda San José, sus hijas pequeñas no paraban de hacerse fotos con ella. Para seguir el frenético ritmo del Sicab, algunos periodistas tiraban de vitaminas no aptas para el consumo público.

En 2006, la leyenda Gina Lollobrigida hizo alarde de su fuerte carácter cuando leyó un interminable manifiesto en la rueda de prensa defendiendo su amor por Javier Rigau, que había regresado unas horas antes a Barcelona y quien la noche anterior vivió una situación incómoda cuando la intérprete de Trapecio mandó que echaran de la mesa a Carmen Lomana  porque le hacía ojitos. En la cena de gala en el Museo de Carruajes, tras los tradicionales galardones, la estrella fue mesa por mesa para despedirse de los comensales y hacerse una foto con ellos.

Norma Duval y Matias Khun en 2012. 

En el 2008 hubo doblete. El hechizo de seducción de 185 cm de Jerry Hall ensombrecía a la arisca Ornella Muti. La actual esposa del milmillonario empresario de la comunicación Rupert Murdoch hizo gala de una gran educación, sin olvidarse del nombre de algunos periodistas. “¿Dónde está Luis?”, dijo a los organizadores preguntando por quien escribe estas líneas, porque me había prometido que por la noche me concedería una entrevista. Y cumplió.

El desaire de Tom Cruise a Ivana Trump

Cuando en 2009 aterrizó Ivana Trump se lió gorda. No por ella, que no cobró nada. La cena de clausura de esa edición empezó con problemas. Los guardaespaldas de Tom Cruise y Cameron Díaz habían tomado el hotel y nadie podía tener acceso al gran salón hasta que las estrellas regresaran a sus habitaciones. Ambos estaban rodando Noche y Día. No les importó que allí hubiera un evento cuya madrina de honor era Ivana Trump, que en el preciso momento en el que los seguratas formaban una barrera ante algunos fotógrafos, la exprimera mujer del expresidente de Estados Unidos salía del ascensor junto a su amiga y representante Vivian Ventura con un espectacular vestido de noche que eclipsó al atuendo print animal de aquella rueda de prensa donde dejó patente que prefería ser una nanny a una enfermera. Se refería, por supuesto, a que le gustaban los hombres mucho más jóvenes que ella. Por cierto, su cuarto y último marido, Rossano Rubicondi falleció a principios de este mes.

Alain Delon besando a Cayetana de Alba ante Alfonso Díez. 

“Mi hermano fue asesinado”, me comentaba La Toya Jackson un año y medio después de la muerte de su hermano Michael en la Hacienda Rebujena la Alta en Bollullos de la Mitación (Sevilla) propiedad entonces de Gil Silgado y su novia, la exmiss España María Jesús Ruiz, que con el tiempo la destrozaron los okupas. La cantante y escritora se compró un vestido de flamenca, llegó con su novio Jeffré  Phillips y también se llevó un jamón.

Alain Delon llegando en carruaje en 2011. 

En 2011, Alain Delon se pasó con las copitas de vino, ligoteaba con Juncal Rivero y no quiso recordar sus amoríos con la desdichada Romy Schneider. Entre las invitadas de postín casi siempre se encontraban Aline Griffith, condesa de Romanones, tan simpática como sorda como una tapia; Charo Palacios, condesa de Montarco y Beatriz de Orléans que solían escaquearse para pasear solas por Sevilla o Astrid Klisans que se relajaba montando a caballo en la Hacienda Rebujena.

Tomás Terry y Beatriz de Orleans. 

Bo Derek cerró el ciclo de la llegada de grandes estrellas en 2012 porque al año siguiente, Melanie Griffith no pudo asistir porque su hija Stella tenía exámenes y Sarah Ferguson pedía 30.000 euros más gastos para ella y sus acompañantes. La crisis había hecho mella. La duquesa de York se quedó en casa.

Este año, de rebote, han tenido a Elsa Pataky. Algo ha pasado. La encontraron distante y algo antipática. La organización tapaba a sus tres hijos para no ser fotografiados. Incluso dicen que amenazó con no acudir al espectáculo final donde apareció a caballo vestida de corto. No hizo declaraciones. No ofreció rueda de prensa. No fue a la cena oficial. Así han transcurrido las tres décadas del Sicab.

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