20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El joven ha iniciado su formación universitaria en Rabat pero no se descarta que al igual que su padre, Mohamed VI, pase tiempo formándose en Europa

Mulay Hassán, los 18 años del heredero de Marruecos, influenciado por su madre y protegido ante la prensa

Molay Hassan.
Molay Hassan.
El heredero al trono de Marruecos ha cumplido 18 años y su imagen pública empieza a hacerse más accesible para los medios internacionales que, hasta ahora, apenas reparaban en la imagen de un adolescente apocado que aparecía en los actos oficiales junto a su padre. Protegido por el manto de silencio que cubre siempre a la monarquía alauita, Mulay Hassan estudia en una universidad de Rabat pero no se descarta que al igual que su padre, Mohamed VI, pase tiempo formándose en Europa.

El pasado 8 de mayo Mulay Hassán de Maruecos cumplió 18 años de edad. Este joven es prácticamente desconocido para la prensa internacional y muy poco para la del país alauita, siempre cauta en lo que asuntos de su monarquía compete. Mulay es el futuro de la corona de un país en el que en los últimos años las cosas en política, por primera vez en mucho tiempo, empiezan a moverse. No son pocos los que ven en Mulay Hassan un futuro con el que se pueden evitar algunos escándalos vinculados a la figura de su padre.

El pasado verano, el Palacio Real de Rabat confirmó que el Príncipe heredero había aprobado el bachillerato correspondiente a la rama de Ciencias Económicas y Sociales y que se preparaba para su formación universitaria en la Facultad de Gobernanza, Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Politécnica Mohamed VI de la capital marroquí. 

Aunque el joven sigue en el país norteafricano y protegido por el manto de silencio que habitualmente cubre a la corona alauita, su padre no descarta que en el futuro pase temporadas de formación en Europa tal y como hizo él, que estudió en Niza y que siempre que podía, se escapaba a Madrid y Sevilla donde disfrutaba de la vida española y la de la amistad puntual de algún torero de renombre. 

El joven saludando a los Reyes de España. 

Del joven heredero se destaca su presencia discreta en actos oficiales junto al monarca, así como su asistencia, siempre que es posible, a las reuniones de su padre con líderes extranjeros a pesar de su juventud: Emanuel Macron, Holland o los Reyes de España. 

La influencia de su madre

Si en algo coinciden todos los que escriben sobre la figura del heredero es la influencia que sobre él tiene su madre, Lalla Salma. Tal vez por ese motivo se produjo toda la polémica que rodeó la separación de la pareja real en Marruecos. En julio de 2019 la revista francesa Gala, la publicación del corazón más importante del país vecino, aseguró que se encontraba de viaje en Grecia solo con el príncipe heredero Mulay Hassan porque el Rey le habría prohibido salir del país con los dos hijos al mismo tiempo para evitarle la tentación de huir con ellos. 

En un comunicado, la Casa Real alauita confirmó la separación del monarca y la Princesa. Algo que ya había informado la revista española ¡Hola!  en marzo de 2018, cuando afirmó que el matrimonio se había divorciado. Había una evidencia: La princesa Salma no asistía a ningún acto oficial desde el 12 de diciembre de 2017, cuando presidió, en el museo Mohamed VI de Rabat, una exposición sobre el pintor Mohamed Amine Demnati.

Claro que poco se sabe de los términos del divorcio real. Las monarquías árabes son las más impenetrables del mundo y en ellas, reflejo de su cultura, las mujeres no cuentan mucho: no tienen derecho al trono, ni siquiera como regentes o en sustitución ante la ausencia de varón, y el término de reinas o princesas consortes es relativamente nuevo.

Con su padre Mohamed VI en un acto oficial. 

Lalla Salma supuso toda una revolución. Al contrario que su padre Hassan II, Mohamed VI renunció a la poligamia y a que su esposa se cubriese con un velo. Salma coincidió cronológicamente con otras consortes árabes como Rania de Jordania que se miraban cara a cara con las europeas, lucían trajes de alta costura e incluso representaban a sus Casas Reales en eventos internacionales. Todo esto hacía pensar que algo había cambiado y que no había diferencia entre ellas o sus homólogas de Suecia o Reino Unido.

El favorito del Rey 

Tras la desaparición de Salma de la vida diaria de la corte marroquí, Mohamed VI apenas se deja ver en eventos sociales y no se sabe quiénes forman parte de su círculo íntimo. Abu Azaitar junto a sus hermanos Othman y Omar, es uno de los privilegiados en acceder a su intimidad. Othman y Abu son campeones de boxeo. Omar es el entrenador y mánager de sus hermanos.

Abu Azaitar y Mohamed VI. / Instagram

De todos ellos, Abú es el más íntimo del monarca alauita. Conocido en el mundo del deporte como El Gladiador, nació, en 1986, como sus hermanos, en Alemania. En abril de 2018 fue recibido en el Palacio Real de Rabat por primera vez. Mohamed VI estaba muy interesado en felicitarle por sus éxitos en el ring. La conexión especial entre el deportista y el monarca surgió casi de inmediato.

Con él se ha dejado ver en la mezquita Hassan de la capital marroquí y, según la prensa francesa, lo invitó junto a sus hermanos a la cena con la tradicionalmente se celebra el fin del Ramadán, conocida como Iftar. También estuvo Abu en la fiesta religiosa Aid el Fitr. En un apartado mucho más lúdico, Abu también ha acompañado a Mohamed VI en sus vacaciones de verano, en la costa de Achakar, al norte del país. Juntos se alojaron en el palacio Moulady el Mehdi en Tánger, una de las residencias vacacionales favoritas del rey.

Abu se ha pronunciado en pocas ocasiones sobre su amigo el Rey. Tras derrotar al brasileño Vitor Miranda en un combate en Hamburgo, aseguró: “Doy las gracias a mi rey Mohamed VI que me ha apoyado. Gracias papá, gracias mamá, ¡viva el rey!”.

En una imagen junto al monarca que compartió en su Instagram escribió lo siguiente: “Le deseo un muy feliz cumpleaños al rey más grande del mundo, mi rey Mohamed VI. ¡Que Allah siempre lo proteja y lo bendiga en esta vida y en el más allá! Es un modelo muy importante para todos nosotros, no solo deportivo sino también como ser humano. Un personaje real que respetamos y apreciamos mucho. Nuestra majestad, te amamos”.

A pesar de su discreción, la imagen de Abu saltó a los medios tras protagonizar un escandaloso incidente en un hospital marroquí el pasado año en el peor momento de la pandemia del coronavirus. 

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