23 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Además, la Jueza estadounidense vuelve a expresar que es la justicia española quien ha de dirimir el divorcio de la tenista y Josep Santacana

Más reveses judiciales para Arantxa Sánchez Vicario: la Corte de Miami le exige una declaración de sus bienes antes de 15 dias

Exclusiva
Arantxa Sánchez Vicario sigue su carrera de encontronazos judiciales. Una vez más la justicia americana certifica que es la española quien ha de decidir su divorcio de Josep Santacana y que los acuerdos prematrimoniales han de ser respetados. Sin embargo, lo peor para ella cuando está bajo la lupa del Banco de Luxemburgo para la devolución del aval de su pleito con la Agencia Tributaria, la Corte de Miami le exige que en dos semanas presente una declaración de sus bienes e impuestos.

Arantxa Sánchez Vicario vuelve a llevarse un duro varapalo ante la Justicia estadounidense. La Corte de Miami, ante el recurso de los abogados de la tenista ha vuelto a responder que acepta la sentencia del Juzgado nº 2 de Esplugues de Llobregat (Barcelona) de divorcio de la deportista y el empresario Josep Santacana. Además admite los acuerdos y capitulaciones matrimoniales firmadas por la pareja, algo común en Cataluña. Justo esto es lo que no quería la laureada tenista ya que de aceptarse el divorcio en los juzgados barceloneses su hasta entonces marido no tendría que hacer frente junto a Sánchez Vicario a los requerimientos del Banco de Luxemburgo que le reclama la devolución de la cantidad que avaló y luego pagó en el pleito de la ex tenista con la Agencia Tributaria.

Vuelve a recordar además la Corte de Miami, como ya hizo en su anterior sentencia, que la tenista acudía a dicho Tribunal con las “manos manchadas” ya que ha intentado que no se reconozcan los acuerdos prematrimoniales firmados. Estados Unidos asume el divorcio y los acuerdos, aunque no domestisca (reconoce) el divorcio hasta que no haya una sentencia firme ya que los representantes legales de Arantxa han recurrido esta ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Sin embargo, esto no es lo peor para la tenista según ha podido saber elcierredigital.com sino que el mayor disgusto tiene relación con sus hijos. Si bien, antes de su divorcio ya Arantxa y Josep llegaron en Estados Unidos a un acuerdo en septiembre de 2018, obligados por la Corte de Miami, por el bienestar de los niños. En el acuerdo, que Arantxa no firmó pero que está cumpliendo de facto, se establece una igualdad en el reparto del tiempo que los progenitores dedican a los hijos. El cumplimento de este pacto es controlado por un coordinador parental, figura muy común en Estados Unidos cuando se producen separaciones con hijos muy pequeños de por medio. En España comienza a ser común que se recurra a estos coordinadores parentales pero su uso no está tan extendido como en el país norteamericano.

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana antes de su ruptura. 

Ahora en la Corte de Miami se dirimía la pensión alimenticia que uno de los ex cónyuges tendría que pagar al otro. Para ello la Jueza exige a Arantxa la entrega de un affidávit (declaración de bienes) completo por lo cual le ha ordenado que en 15 días presente el affidávit real y completo y en 90 días de máximo todas las declaraciones de impuestos. Esto puede ser especialmente perjudicial para Arantxa cuando sobre ella pende la espada de Damocles de su conflicto con el Banco de Luxemburgo.

El banco de Luxemburgo busca el dinero de Arantxa y Santacana en Uruguay

A principios del verano de 2018, Josep Santacana, el exmarido de la tenista Arancha Sánchez Vicario, llegaba a Barcelona para poner en orden todo su patrimonio empresarial, sus bienes y sus empresas ante la petición de prisión preventiva que solicitó el Banco de Luxemburgo para él y su todavía mujer. Este es el grave problema con el que se enfrenta la pareja, al margen de su divorcio: poner en orden todo un entramado generado con el dinero que la tenista ganó durante sus muchos años como número uno del deporte mundial y que en 2010 se estimaba en unos 35 millones de euros. 

La preocupación de la todavía pareja es máxima al ampliarse hace unos meses la querella por alzamiento de bienes y fraude de acreedores en el juzgado nº 4 de Barcelona. El Banco de Luxemburgo, que logró una sentencia favorable por la vía civil, aún no ha cobrado absolutamente nada y por ello a finales de enero se fueron a la vía penal solicitando penas de cárcel.

El pleito con Hacienda, el comienzo de sus problemas judiciales

Todo comienza en el año 2009 cuando el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la Audiencia Nacional por la que la tenista tenía que hacer frente a una multa de 3,5 millones más intereses por evasión fiscal. La cantidad final ascendió a 5,2 millones sumando multa e intereses. Hacienda pudo cobrar gracias a un aval del Banco de Sabadell y esta entidad financiera a su vez recuperó su dinero gracias a un contraaval suscrito con el banco luxemburgués, donde Arantxa mantuvo durante muchos años parte de su fortuna, cuando sus intereses los gestionaba International Management Group (IMG), radicada en Beverly Hills en Los Ángeles.No hay que olvidar que las tres empresas principales de Arantxa, las sociedades anónimas Sant C 412, Sant J 411 y Port G 410, tenían como accionistas principales dos sociedades extranjeras situadas en Uruguay y en las Islas Marshall, al norte de Nueva Guinea. Estas eran ACE Enterprises LImited y EAST LIGHT Limited, controladas por las que era su apoderado y padre, Emilio Sánchez.

Josep Santacana a la salida del los Juzgados de Esplugues de Llobregat (Barcelona).

En abril de 2010, el Banco de Luxemburgo cumplió con la garantía bancaria y el mes siguiente reclamó el aval a la tenista. Lo intentaron varias veces. Enviaron un burofax en julio de ese año y representantes de la entidad se reunieron con Arantxa y Santacana, acompañados de sus asesores. La respuesta de Arantxa fue que ni conocía su patrimonio ni podía disponer de él y así solicitó más tiempo para poder recabar información y ofrecerle una respuesta al banco.

Algo muy contradictorio ya que, en noviembre de 2009, casada con Santacana, la tenista revocó ante notario los poderes que ostentaba su padre y su administrador, Ferrando Lacasa. Sin embargo, siete años después de aquella reunión, en noviembre de 2017, la pareja volvió a señalar que el fallecido Emilio Sánchez continuó manejando el patrimonio de su hija y dirigió su proceso de descapitalización vendiendo todo para pagar deudas.

Según la documentación presentada por el banco luxemburgués, las disposiciones patrimoniales fraudulentas de las sociedades con las que la tenista administraba su patrimonio (cifrado entre 30 y 45 millones) fueron decisión y responsabilidad única de ella y Santacana. De hecho, el padre no hubiese podido comprar ni vender sin poder notarial para ello, ya que en esas fechas Arantxa ya pleiteaba contra sus progenitores, a los que interpuso dos demandas y una querella.

COMPARTIR: