25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El Pontífice quiere que los curas, religiosos y religiosas homosexuales vivan ‘’íntegramente en el celibato’’

El Papa Francisco está preocupado porque hay gays en la Iglesia y critica que ‘’la homosexualidad esté de moda’’

El Papa Francisco I alza una bandera arcoiris
El Papa Francisco I alza una bandera arcoiris
En el libro entrevista que realizó el Papa Francisco I, este asegura que le preocupa que haya sacerdotes homosexuales, ya que no tienen ‘’cabida’’ en la vida consagrada. Para el Pontífice la homosexualidad está ‘’influyendo en la vida de la Iglesia’’.

El Papa Francisco I ha comentado que ‘’parece que la homosexualidad está de moda’’ en la sociedad actual y ha asegurado que le ‘’preocupa’’ que haya religiosos o sacerdotes gais, ya que este tipo de ‘’afectos’’ no tienen ‘’cabida’’ en el sacerdocio.

Estas palabras han sido sacadas del libro entrevista La fuerza de la vocación. La vida consagrada hoy. Una conversación con Fernando Prado (Publicaciones Claretianas), que se publicó el pasado lunes.

"La cuestión de la homosexualidad es una cuestión muy seria que hay que discernir adecuadamente desde el comienzo con los candidatos, si es el caso. Hemos de ser exigentes. En nuestras sociedades parece incluso que la homosexualidad está de moda y esa mentalidad, de alguna manera, también influye en la vida de la Iglesia", indica el Papa, al ser preguntado por los miembros de la Iglesia Católica que no son homosexuales.

El pontífice pone en el libro el ejemplo de un obispo ‘’algo escandalizado’’ que le contó que había llegado a sus oídos de que, en su diócesis había varios sacerdotes gais. ‘’Es una realidad que no podemos negar. En la vida consagrada tampoco han faltado casos’’, reconoce.

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El libro de La fuerza de la vocación. La vida consagrada hoy

Por otro lado, también comenta el caso de un religioso que le contó de un religioso que, en una visita canónica de las provincias de su congregación, se quedó ‘’sorprendido’’ porque había sacerdotes que eran homosexuales, pero no le parecía ‘’tan grave’’ porque era ‘’tan solo una expresión de afecto’’.

El Papa precisa que esto es ‘’un error’’. ‘’No es solo expresión de un afecto. En la vida consagrada y en la vida sacerdotal, ese tipo de afectos no tienen cabida. Por eso, la Iglesia recomienda que las personas con esa tendencia arraigada no sean aceptadas al ministerio ni a la vida consagrada. El ministerio o la vida consagrada no es su lugar", apostilla.

Vivir en el celibato

Para acabar con esto, el Papa quiere que los curas, religiosos y religiosas homosexuales vivan ‘’íntegramente en el celibato’’. También les pide que sean ‘’exquisitamente responsables, procurado no escandalizar nunca a sus comunidades’’, a lo que añade que ‘’es mejor que dejen el ministerio o su vida consagrada antes que vivir una doble vida’’. Por ello, ante esta cuestión que asegura que le ‘’preocupa’’, el Papa sugiere ‘’cuidar mucho la formación de la madurez humana y afectiva’’ de los candidatos al sacerdocio.

El Papa defiende en el libro que hay que ‘’avanzar en igualdad’’ entre hombre y mujeres en la Iglesia en el sentido de no relegar a las religiosas a la ‘’servidumbre’’, ya que hay casos en el que algunos sacerdotes que tienen dos o tres religiosas a su cargo.

"En el imaginario colectivo se ha podido considerar injustamente a las religiosas como de segundo nivel y, en ocasiones, se las ha utilizado como servidumbre", advierte el Pontífice.

"Creo verdaderamente que hemos de caminar hacia una siempre mayor dignificación de la mujer en el mundo y también en la Iglesia. Avanzar en igualdad es algo bueno. Eso sí, las religiosas que asumen estilos masculinos, tampoco me acaban de convencer. No hace falta dejar de ser mujer para igualarse", añade.

Una_bandera_gay_del_arcoiris

Una bandera arcoiris con el Papa Francisco I de fondo

Entre otros temas, el Papa también habla sobre el clericalismo. ‘’Son esos que viven como con un carácter aristócrata respecto a los demás’’, advierte, al tiempo que añade el clericalismo es ‘’sin duda, una de las perversiones más graves de la vida consagrada’’. Además, advierte de que está ‘’incluso detrás de los casos de abusos’’.

El libro consta de 120 páginas y es el fruto de un encuentro de más de cuatro horas entre el director de la editorial claretiana de Madrid, el padre Fernando Padre y el Papa Francisco, que tuvo lugar en las estancias papales de la casa Santa Marta el pasado 9 de agosto.

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