01 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

El monarca Rama X está instalado en un complejo de cuatro estrellas de Baviera con 20 concubinas 'militarizadas' según la prensa del país teutón

Los alemanes hartos de los juegos sexuales del Rey de Tailandia confinado en un hotel

Rama X de Tailandia
Rama X de Tailandia
La situación del monarca tailandés Rama X confinado en un hotel de lujo en Baviera (Alemania) no sólo ha indignado al país asiático que por primera vez se ha animado a criticar a su Jefe de Estado, pese a estar esto perseguido por sus duras leyes. También, los alemanes están hartos de las excentricidades del monarca que tiene reservada toda una planta de un hotel de cuatro estrellas, mientras el resto de negocios de hospedajes permanecen cerrados a causa del coronavirus Covid-19.

El Grand Hotel Sonnenbichl de cuatro estrellas en el complejo de Garmisch-Partenkirchen en Baviera recibió un “permiso especial” para permanecer abierto en medio de la pandemia. Rama X, de 67 años, Rey de Tailandia desde 2016, y su séquito actualmente ocupan todo el cuarto piso del hotel según el diario germano Bild. A las concubinas que lo acompañan las denomina “soldados sexuales”, ya que, según inforaman, disfruta con ella realizando juegos de roles militares.

El año pasado el monarca tailandés rompió con su amante oficial Sineenat Wongvajirapakdi perteneciente a la Guardia Real y la despojó de sus rangos militares acusándola de ser “desleal”. El periodista de Bild Max Boddeker ha declarado en la televisión que la inmunidad diplomática del Rey significa que es intocable y que por eso la policía alemana no puede desalojarle.

“Descubrimos que él y sus 20 concubinas todavía viven en el hotel. No solo eso, sino que lo tiene organizado con disciplina militar y los llama SAS, como la fuerza de élite militar británica”, comenta el citado periodista. “Están numerados de S001 a S020 o lo que sea, y todos obtienen un rango militar y también obtienen un título honorífico de Sirivajirabhakdi, que significa La bella que será fiel al rey”.

Afirma también que se ha creado una “sala de placer” para uso exclusivo del rey y sus concubinas, que el reportero denominó sus “juguetes”. Las imágenes muestran el lujoso mobiliario dentro del hotel, que dice en su sitio web que no está admitiendo reservas debido a la pandemia de coronavirus.

Hotel de lujo donde está confiando el Rey de Tailandia. 

Según lo publicado por la Prensa alemana, el Rey ha adornado su piso privado en el complejo con tesoros y antigüedades de Bangkok. El monarca tiene una fortuna estimada 25 mil millones de libras y había reservado esta estancia en el hotel con más de un año de anticipación. Un exempleado del mismo ha comentado a la prensa alemana que “cuando viene no solo llena el último piso, sino también la caja fuerte”.

Estas informaciones han escandalizado tanto a los alemanes como a los tailandeses que continúan su batalla contra el coronavirus Covid-19. Una indignación que en el país asiático ha generado que por primera vez las críticas a la monarquía como forma de gobierno se generalicen. Algo castigado en su rígido código penal.

Se sabe que el Rey voló a Tailandia desde el aeropuerto de Munich al menos una vez. Sin embargo, según los informes, el monarca pasa la mayor parte de su tiempo en el lujoso hotel alemán.

Su relación con el país centroeuropeo viene de lejos. Se dice que posee propiedades en el lago Starnberg y también es un visitante frecuente de la Alta Baviera. Sin embargo, Rama X fue fotografiado la semana pasada inspeccionando equipos de protección personal en Tailandia con su esposa, la Reina Suthida, de 41 años, pero se cree que regresó a Alemania e incluso en redes hay quien asegura que trata de un montaje.

El periodista Andrew MacGregor Marshall ha criticado públicamente el régimen de Rama X y ha puesto en el punto de mira a las autoridades bávaras por el supuesto trato de favor que están dispensando al monarca asegurando que no pueden hacer nada contra las excentricidades del Rey por su inmunidad diplomática. Un lujo que ha escandalizado a los alemanes que ven como su hospedajes y hoteles siguen cerrados en pleno confinamiento, frente a un monarca que está perdiendo el favor de su pueblo, cada vez con menos miedo de criticar a su Jefe de Estado. Tal vez porque la indignación está superando al temor.

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