15 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

Hay que estar cubiertos contra el robo, daño y responsabilidad civil en estas casas de veraneo

La importancia del seguro de hogar en tu segunda vivienda

Hay que proteger todas las casas.
Hay que proteger todas las casas.
Muchos españoles no valoran la posibilidad de asegurar su segunda vivienda en el campo o la montaña. Es un error porque tener un buen seguro en nuestra segunda residencia nos puede evitar desagradables incidentes y averías, aunque usemos poco estas casas.

Cuando llegue este verano muchos españoles abrirán las puertas de su segunda residencia. La situación actual impulsa incluso a que se usen mucho más. Ya sea en su pueblo de origen, en la costa o en la montaña, son muchos los que tienen una segunda residencia donde no se reside tan frecuentemente y que, precisamente por ello, los riesgos se multiplican y un seguro de hogar es fundamental, lo explicamos.

Los diferentes riesgos de una segunda residencia

Como ya hemos anticipado, no residir habitualmente confiere a nuestra segunda vivienda un carácter especial que en muchos casos aumenta el número de contingencias y los daños que se pueden producir.

En todo caso, siempre hay que partir de un análisis de la estructura de la propia vivienda. Es muy distinto hablar de una casa aislada que de otra situada en un pueblo o urbanización, también es hay diferencias según la antigüedad de la vivienda o su localización (por ejemplo, cerca del mar o en alta montaña, etc.).

Estas características pueden ampliar los riesgos, pero estos siempre existen y por ello hay que prestar especial atención a estos aspectos:

Robo

 El robo es uno de los riesgos principales a los que se asocia una vivienda vacía, aunque como veremos más adelante, no es el único. Como hemos mencionado, las viviendas aisladas multiplican el riesgo y suelen tener un coste más elevado, pero en todo caso pueden merecer la pena.

No hace falta que la vivienda esté lejos de un núcleo urbano, muchas de las localidades junto al mar o en el interior se quedan prácticamente solas tras la temporada estival y las hacen más atractivas para los ladrones. Instalar medidas de seguridad es importante pero siempre con el complemento de un seguro de hogar.

Daños y responsabilidad civil

 La rotura de una tubería, la caída de un árbol que tengamos en el jardín, el desprendimiento de un elemento de la fachada…. Todo esto puede pasarnos en nuestra residencia habitual, pero al vivir en ella nos daremos cuenta enseguida y lo solucionaremos rápidamente. En una segunda vivienda no es así, por lo que los daños pueden ser mucho mayores.

A estos desperfectos hay que añadirles la responsabilidad civil. En el ejemplo de la rotura de una cañería, y en el caso de tener vecinos en la planta inferior que tampoco residen durante todo el año (algo muy común en viviendas de costa después del verano), los daños pueden ser más que importantes y con un efecto multiplicador.

Valorar continente y contenido

 En todo caso es muy importante tener valorado de forma correcta tanto el continente como el contenido. Por ejemplo, puede que en una vivienda de una zona rural creamos que el continente vale poco a primera vista, pero siempre hay que contar con otros elementos, como jardines, que lo eleven. Y, en todo caso, siempre debe cubrir la reconstrucción en caso de catástrofe de gran magnitud como es un incendio.

Con respecto al contenido, podemos tener muebles y enseres con un valor más bajo al de nuestra vivienda habitual, o lo contrario, que por su antigüedad y difícil sustitución sea complicado recuperarlos. En todo caso, es aconsejable que la cobertura de tu seguro de hogar para la segunda vivienda sea la más completa.

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