23 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

La presidenta autonómica María Chivite anunció la anulación de las fiestas de Pamplona a pesar de no tener competencias para ello

La suspensión de los Sanfermines deriva en una guerra entre el PSOE y la coalición Navarra Suma

Los sanfermines del año 2019.
Los sanfermines del año 2019.
María Chivite anunció ayer por la mañana que los Sanfermines volverían a ser suspendidos en 2021. El anuncio de la presidenta socialista navarra ha enfadado al alcalde de Pamplona, de Navarra Suma. Enrique Maya dejó claro que Chivite no tiene competencias para suspender ningún festejo popular.

María Chivite anunció ayer la suspensión de los Sanfermines en 2021. La presidenta del Gobierno de Navarra y líder del PSN-PSOE no provocó la sorpresa de prácticamente nadie en la Comunidad Foral... pero sí el enfado de sus adversarios políticos. 

Y es que Enrique Maya, alcalde de Pamplona por la coalición Navarra Suma (que integra a UPN, PP y Ciudadanos), mostró su enfado porque Chivite anunciase la suspensión de un evento sobre el que el Gobierno foral, si no cambia la ley, no tiene competencias. 

Este pulso calentó ayer el ambiente político navarro por el choque entre Chivite, que aseguró la suspensión de "una fiesta internacional como son los Sanfermines, en la que vienen a Navarra millones de personas", y Enrique Maya. 

Rebajando la tensión

Enrique Maya, a pesar de sus diferencias con el PSN-PSOE, sabe que le debe el cargo a los socialistas y es consciente de que ha podido sacar por primera vez en seis años como alcalde unos presupuestos gracias al apoyo del partido de Chivite. 

Y este hecho provocó que ayer el alcalde pamplonica optase finalmente por rebajar la guerra contra Chivite a pesar de que a su 'jefe', Javier Esparza, jefe de la oposición en Navarra desde hace seis años, le convenía 'estirar' la batalla. 

Maya aseguró que Chivite le llamó por teléfono para matizar sus palabras y dio el asunto por "aclarado y zanjado". El alcalde reconoció que las competencias sanitarias son autonómicas, pero la decisión final de cancelar los festejos corresponde al consistorio de la capital navarra. 

Los Sanfermines, una fiesta internacional. Foto: Flickr.

El edil aseguró haber recibido "muchos mensajes que se referían a que la presidenta había suspendido los Sanfermines y mi reacción ha sido de sorpresa y profundo enfado, diciendo cómo era posible que la presidenta se arrogue un papel que no le corresponde, porque no es competencia de ella".

Aclarado

Maya ha explicado que "la aclaración que me ha hecho me parece razonable, porque  en un ámbito como este será muy difícil que haya Sanfermines, y en eso coincidimos, pero estamos a la expectativa de la evolución de los datos. El tema está aclarado".

"Todos los ciudadanos son conscientes de que, con los datos que hay, será evidentemente complicado hablar de los Sanfermines como los hemos conocido hasta ahora, pero hoy, a 2 de febrero, todavía en el segundo peldaño de la escalera, dentro de la dificultad que todos sabemos, no hay ninguna decisión tomada", aseguró.

Legislatura bronca

El conservador Maya es alcalde de una ciudad en la que más del 60% de sus habitantes votaron opciones progresistas. Pero la decisión del PSN-PSOE de no apoyar en Pamplona al candidato de EH Bildu provoca esta anomalía ideológica. 

Cierto es que Maya intenta apostar por un perfil dialéctico más bajo contra el PSN-PSOE de María Chivite, que recibe generosa metralla dialéctica del jefe de la oposición, Javier Esparza; del alcalde de Tudela, Alejandro Toquero; y de diputados estatales de UPN como Sergio Sayas. 

UPN optaba esta legislatura en recobrar el poder en Navarra gracias a su pacto con PP y Ciudadanos. Pero estos acuerdos han tenido una recompensa a nivel municipal que contrasta con la creciente soledad de Esparza en el Parlamento foral. 

Este enfrentamiento también se evidencia con la postura de los dos diputados estatales de Navarra Suma. Y es que Esparza busca desgastar a Chivite para que en 2023 Euskal Herria Bildu supere al PSN-PSOE, que acepta las abstenciones de la izquierda abertzale o su apoyo en Madrid. Pero se niega a 'devolverles el favor' apoyando a los partidarios de Arnaldo Otegi.  

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