21 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Ubicado en la costa de Pontevedra es visita imprescindible su Castillo y la playa de Peirao

Escapada a Sotomayor, otro paraíso gallego en plenas Rías Baixas

Ría de VIgo.
Ría de VIgo.
El municipio de Sotomayor es uno de esos rincones, de los muchos que abundan en la geografía española, en los que uno se pierde queriendo. En un entorno natural privilegiado, y con las huellas de la historia en sus caminos, está Sotomayor, ubicado en la costa de la provincia de Pontevedra, hacia el suroeste de la Comunidad Autónoma de Galicia, a una altitud media de unos 220 metros sobre el nivel del mar.

Este término municipal ocupa una extensión de territorio cercana a los 25 kilómetros cuadrados aproximadamente de un paraje de gran belleza, organizado en torno a dos entidades parroquiales. Los accesos a Sotomayor están bien comunicados ya sea desde A Coruña (146 km.), desde Santiago de Compostela (74 km.) o desde Pontevedra (15 km.). Se realiza a través de la carretera N-550 en dirección a Vigo.

Una visita imprescindible en la zona es su Castillo. Como ocurre con todas o casi todas estas construcciones, se edificó en un lugar elevado del terreno, en este caso sobre el monte de O Viso, a 119 metros sobre el nivel del mar, un punto estratégico de conexión de la Galicia suroccidental con la central en la confluencia de los ríos Oitavén y Verdugo, enclave natural de enigmática belleza testigo de esta conexión y protector del edificio de ataques normandos, turcos y piratas.

Para llegar al castillo hay que llegar a Arcade, a medio camino entre Pontevedra y Redondela. Desde Arcade está perfectamente señalizado y puede aprovecharse para ver Ponte Sampaio, A Peneda, con unas fantásticas vistas de la desembocadura de los ríos Verdugo y Oitavén en la ría de Vigo, y otros monumentos románicos.

Es una edificación con doble perímetro amurallado, de planta oval y forma irregular que responde a necesidades del terreno. En el primer cinturón se abren dos entradas, la sur es la que se utiliza hoy como acceso público, siendo la primitiva la del lado opuesto. Parece más un pazo que un castillo.

Castillo de Sotomayor (Pontevedra). 

Dos partes componen el complejo fortificado, la torre y el palacio adosado a la misma. Hay que destacar el puente levadizo que comunica con la torre y que supone un elemento importante en su defensa. La profusión de las saeteras y vanos que existen en sus muros y torres son más de tipo decorativo que defensivo.

La torre del homenaje consta de varias plantas. Su estructura es rectangular y sus muros de enorme grosor, sobre todo en la planta baja. La entrada está ubicada en la primera planta, donde se hallaba el puente levadizo. La última parte se destinaba al almacenaje. Esta torre es la parte más antigua del edificio.

Para conocer en profundidad este hermoso e histórico castillo y su entorno que, con 25 hectáreas, está considerado el jardín botánico más importante de Galicia, hay tres opciones. Convertidos en rutas, estos tres itinerarios discurren por su jardín de camelias, por los viñedos o por el bosque que lo rodea.

Las camelias, la flor de Oriente que inunda de color el paisaje, es la protagonista indiscutible del jardín. Junto a castaños de más de 800 años de antigüedad, los camelias se cuentan por docenas. Los hay de hasta 25 variedades distintas, de diferentes colores, tamaños y formas, que nos acompañan desde la propia escalinata de acceso al parque. Al iniciar de nuevo el camino hacia el castillo, se vislumbran los ejemplares centenarios que, en su día, tuvieron el privilegio de ser las primeras plantas de camelia de Galicia. Su veteranía añade atractivo a un jardín enmarcado en la Ruta de la Camelia y reconocido como Jardín de Excelencia Internacional desde 2012. Y, en materia de veteranía, hay una clara vencedora: la Camellia japonica del siglo XIX, la más longeva de todo el parque. En total, más de 200 camelias mecen al caminante, que tras dejar atrás una entrada bordeada de camelias descubre, entre distintos tonos, reticulatas o longicarpas.

 Los viñedos: el caldo de la vid es parte importante de la idiosincrasia de As Rías Baixas y, en este caso, la zona de Soutomaior es reconocida por la alta calidad de sus albariños. Al adentrarse en los viñedos del castillo, se descubren espacios muy distintos: uno central, que muestra una planificación casi propia de un jardín, y otro más escarpado, al fondo de la propiedad.

Playa de Peirao. 

El bosque. Un suelo menos fértil y poco profundo convertido en alfombra natural: así es el terreno forestal de Soutomaior. Extenso y montañoso en su inicio, este itinerario entremezcla camelias y especies forestales de tal manera que del jardín al bosque el tránsito es muy suave. La capilla de San Caetano, un pequeño arroyo y hermosas vistas acompañan al caminante, que recibe la sombra y el cobijo de todo tipo de especies: arbustos ornamentales, castaños, robles, pinos, eucaliptos, liquidámbares, madroños o laureles rivalizan entre sí, y todos parecen ganar.

Así es Soutomaior. Una unión indisoluble entre arquitectura y entorno natural. Entre parque y castillo, hoy convertido en palacio, y en el que, como tal, se suceden distintas salas nobles o el capricho neogótico denominado la Galería de las Damas.

Casa de 1910.

Tampoco podemos olvidar la playa del Peirao se ubica al lado del puerto de Arcade, entre el edificio de la lonja y una fábrica, en la Ensenada de Piñeiro, en la Ría de Vigo y dentro de la Ensenada de San Simón, en un entorno urbanizado. Este arenal se encuentra muy resguardado. Su arena es de color blanco y grano fino, siendo una playa ideal para la práctica del baño por sus aguas tranquilas. El puerto deportivo más próximo es el de Vigo y el Hospital más cercano es la Residencia Sanitaria Xeral-Cies ubicada en la ciudad de Vigo.

Interior Casa de 1910. 

A todos estos atractivos hay que sumar La Casa de 1910, es una antigua y elegante casa gallega de principios del siglo XX. Fue restaurada en el año 2007 para convertirla en una vivienda turística con encanto, pensando en el bienestar y la satisfacción de sus huéspedes. Además del alojamiento La Casa de 1910 ofrece a sus huéspedes la experiencia de disfrutar de una construcción arquitectónica singular de hace más de 100 años y al mismo tiempo tener todas las comodidades de nuestros días en un entorno tranquilo y natural. La dirección exacta es la siguiente: A Pedreira 28, Soutomaior (Pontevedra). Para más información puedes visitar la web de esta casa turística. Para reservas:

Teléfono: 659 849 160

                605 031 424

Correo electrónico: info@casade1910.es

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