19 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Dan Buettner, creador de este término afirma que en ellos "los índices de enfermedades graves son mínimos y la esperanza vital es la más larga"

El secreto de las 'zonas azules': Los paraísos del mundo que esconden la receta para 'vivir eternamente'

zonas azules
zonas azules
Son cinco los lugares del mundo en los que la esperanza de vida es mucho más larga que en el resto, y ya se las conoce como 'zonas azules'. El periodista y escritor Dan Buettner protagonizó una docuserie en Netflix llamada "Vivir 100 años", en la que visita estos cinco lugares y muestra el estilo de vida que llevan en cada uno de ellos.

"A la mayoría no nos gusta pensar en la muerte, pero hay algo que es seguro: va a llegar. La pregunta es ¿cuándo?". Así empieza el documental de Netflix, Vivir 100 años. Narrada por Dan Buettner, creador del término "zonas azules": Lugares donde los índices de enfermedades graves son mínimos y la esperanza de vida es la más larga del mundo.

Ogliastra, en Cerdeña, Italia; Okinawa, en Japón; Loma Linda, en California; Icaria, en Grecia; y la Península de Nicoya, en Costa Rica. Aunque no tengan mucho que ver entre sí, según Buettner todos esos lugares han dado con la fórmula mágica para llevar vidas activas, largas y felices.

Dan Buettner.

“Son personas inspiradoras”, asegura el periodista y escritor estadounidense sobre la gente que vive en ellas en una entrevista para La Vanguardia, donde afirma que el estilo de vida sana y equilibrado que lleva hoy en día es gracias a sus enseñanzas.

Qué tienen de especial

Los alquimistas dedicaron buena parte de su tiempo a buscar la vida eterna. Según ellos, podrían prolongar su existencia de forma infinita y curarse de todas las enfermedades mediante el elixir de la vida. Hoy en día, lo más parecido a encontrar ese santo remedio son estos cinco lugares, y varios factores contribuyen a ello: una dieta basada en comida saludable, hacer ejercicio a diario, seguir una rutina para reducir el estrés, practicar la espiritualidad y estar en contacto con la naturaleza.

Isla de Icaria, Grecia

"Uno de cada tres icariotes llega a los 90 años y tienden a vivir 10 años más que el resto de los habitantes de Europa y América", afirma el Centro Internacional sobre el Envejecimiento. La razón, una dieta habitual mediterránea. Sumada a un clima agradable, el uso de alimentos provenientes de huertas naturales y el ejercicio físico diario debido a su geografía.

Península de Nicoya, Costa Rica

La clave de su longevidad podría estar en su dieta: las frutas tropicales y las “tres hermanas” de la agricultura mesoamericana: los frijoles, el maíz y la calabaza, que aportan calcio, fibra y antioxidantes al mismo tiempo. El optimismo, la fe, la confianza y las relaciones familiares y sociales también son fundamentales para considerarla como una zona azul.

Okinawa, Japón

Japón es uno de los países con la esperanza de vida más larga del mundo. Pero el registro más alto del país lo tiene la isla de Okinawa, situada al sur del país. Los ancianos llegan a vivir alrededor de 84 años y las mujeres alcanzan los 90 años, porque se mantienen activos realizando actividad física a diario, conservando las relaciones sociales de por vida y nutriéndose con alimentos propios de la isla.

Personas paseando por Okinawa

Loma Linda, California

Basar su estilo de vida en la fe y sus creencias religiosas, es una de las claves de su longevidad. Reunirse con otros seguidores de su iglesia favorece la socialización, alivia el estrés y refuerza un estilo de vida saludable. Además siguen una dieta que incluye granos integrales, mucha agua, nueces, verduras, frutas frescas y legumbres. No consumen cerdo ni carnes rojas, y tampoco fuman, toman café o beben alcohol.

Ogliastra, Cerdeña

"En casi todo el mundo, por cada hombre que llega a los 100 años hay cinco mujeres que alcanzan esa edad, aquí la proporción es de uno a uno" aseguró Dan Buettner. Los lugareños realizan ejercicio caminando varios kilómetros a diario, pero lo más importante es la alimentación que siguen: En su día a día no falta la leche de cabra, que es rica en calcio y reduce el colesterol; la cebada molida; la infusión de cardo mariano; y el hinojo, que es alto en fibra y diurético. Además consumen productos de sus propias huertas y beben el vino local (elaborado con uvas Cannonau) que es favorable para la salud del corazón.

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