14 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

La importancia del seguro de hogar en tu segunda vivienda

Llega el verano y con ello son muchos los que abren la puerta a su segunda residencia. La situación actual impulsa incluso a que se usen mucho más. Ya sea en su pueblo de origen, en la costa o en la montaña, son muchos los que tienen una segunda residencia en la que su principal diferencia con la principal está en no residir frecuentemente y que precisamente por ello los riesgos se multiplican y un seguro de hogar es fundamental, lo explicamos.

Los diferentes riesgos de una segunda residencia

Como ya hemos anticipado, no residir habitualmente confiere a nuestra segunda vivienda un carácter especial que en muchos casos aumenta muchas contingencias y también los daños que se pueden producir.

En todo caso siempre hay que partir de un análisis de la estructura de la propia vivienda. Es muy distinta una casa aislada que otra en un pueblo o urbanización, también es muy distinta la antigüedad de la vivienda, su localización (por ejemplo, cerca del mar o en alta montaña, etc.).

Estas características pueden ampliar los riesgos, pero estos siempre existen y por ello hay que prestar especial atención a estos aspectos:

Robo

 

El robo es uno de los riesgos principales en los que se asocia una vivienda vacía, aunque como veremos más adelante no es el único. Como hemos mencionado las viviendas aisladas multiplican el riesgo y suelen tener un coste más elevado, pero en todo caso merece la pena.

No hace falta que la vivienda esté lejos de un núcleo urbano, muchas de las localidades junto al mar o interior se quedan prácticamente solas tras la temporada estival y las hacen más atractivas para los ladrones. Poner medidas de seguridad es importante pero siempre como complemento de un seguro de hogar.

Daños y responsabilidad civil

 

Romper una tubería, que se caiga un árbol que tengamos en el jardín, se desprenda un elemento de la fachada…. Todo esto puede pasarnos en nuestra residencia habitual, pero por el mero hecho de vivir en ella nos daremos cuenta y solucionaremos rápidamente. En la segunda vivienda no es así, por lo que los daños pueden ser mucho mayores.

A esto hay que añadir la responsabilidad civil. En el ejemplo de ruptura de cañería si tampoco lo esté nuestro vecino de la planta inferior (algo muy común en viviendas de costa después del verano), los daños pueden ser más que importantes y con un efecto multiplicador elevado.

Valorar continente y contenido

 

En todo caso es muy importante tener valorado de forma correcta tanto continente como contenido. Por ejemplo, puede que en una vivienda en una zona rural creamos que el continente vale poco a primera vista, pero puedes tener otros elementos, como jardines que lo eleven. Y, en todo caso, siempre debe cubrir la reconstrucción en caso de catástrofe de gran magnitud como es un incendio.

Con respecto al contenido, podemos tener muebles y enseres de un valor más bajo al de nuestra vivienda habitual, o, lo contrario, que por si antigüedad y difícil sustitución sea complicado recuperarlos. En todo caso busca que la cobertura de tu seguro de hogar para la segunda vivienda más completa.

COMPARTIR: